Inquieta compañía
El novelista, ensayista, guionista de cine y periodista Carlos Fuentes ha desarrollado una vasta y fecunda actividad literaria, logrando un amplio y muy merecido reconocimiento.
El narrador, que nació en México en 1928, estudió derecho en la Universidad Autónoma de México. Asimismo, realizó diversos cursos de economía en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, Suiza.
En su actividad profesional, Fuentes trabajó en la Secretaría de Relaciones Exteriores de su país y fue embajador de México en Francia, entre 1972 y 1976.
Carlos Fuentes escribió obras de singular relevancia, como «Las buenas conciencias» (1959), «Aura» (1972), «La muerte de Artemio Cruz» (1962) y, más recientemente, «la silla del Aguila» y «Contra Bush», una ácida visión crítica de los desaguisados cometidos por el presidente de los Estados Unidos.
En el decurso de su prolongada carrera, ha cosechado numerosos reconocimientos a nivel local e internacional, entre los que se cuentan galardones relevantes como el Premio Cervantes y el no menos prestigioso Príncipe de Asturias.
Este nuevo libro de Carlos Fuentes, integrado por seis relatos, modifica radicalmente las temáticas habituales en la obra del autor, que en esta oportunidad se desliza por los territorios del horror y la truculencia.
La primera historia, «El amante del teatro», transita las obsesiones de un hombre solitario y maniático amante del arte escénico. El protagonista está atribulado por la imagen de una mujer que vive en el edificio de enfrente, por la cual desarrolla una enfermiza pasión.
Este personaje marginal hace girar toda su existencia en torno a las rutinas de la mujer, transformándola en el único y excluyente motivo de su vida.
A medida que avanza, el relato va asumiendo rasgos fantásticos, recorriendo muchos lugares comunes del género.
Otra de las historias narra la compleja relación entre una madre dominante y una hija emocionalmente inmadura. En este caso, el relato recrea parte del clima opresivo y dominante de obras anteriores, mediante una narración refinada y rica en metáforas y en barroquismos.
Sin embargo, el autor apela nuevamente a elementos fantásticos y surrealistas, a leyendas populares de fantasmas y aparecidos, en una suerte de folletín de horror.
En este libro, Carlos Fuentes no parece sentirse a gusto con las temáticas abordadas, como si su trabajo respondiera a una mera exigencia editorial o de mercado.
Muchas de las historias transitan las fronteras del terror gótico y la truculencia propias de novelas comerciales o filmes de bajo presupuesto.
Pese a todo, como en toda su encomiable obra, el creador mexicano no descuida la frondosa pintura de ambientes, así como la descripción de oscuros y desolados parajes.
Entre otras imágenes, las regias mansiones erosionadas por el tiempo, en las cuales el dolor de los antiguos moradores parece palpitar aún como una presencia incorpórea pero evidente.
Los personajes creados por Fuentes son siempre personas cultas, de refinados gustos y descollante inteligencia, que guardan un sugestivo parecido con el discurso y la personalidad del propio autor.
Pese a que Fuentes hace gala nuevamente de su talentosa y experiente pluma, estas narraciones no poseen el toque macabro pero sutil de producciones anteriores.
En «Inquieta compañía», el célebre escritor azteca apela a recursos bastante menos refinados pero igualmente efectistas, para lograr el estremecimiento del lector.
Demonios, esqueletos que se pasean vestidos, retratos que envejecen con el retratado, apelaciones a la truculencia y a lo grotesco, componen el catálogo de recursos empleado por el laureado escritor.
En esas circunstancias, el siempre disfrutable estilo de Fuentes queda algo opacado por la utilización de recursos demasiado explícitos y ciertamente trillados del género de horror.
Fuentes llega incluso al extremo de escribir una historia protagonizada por un tal Vlad Temes, príncipe rumano en el cual se inspiró el gran Bram Stoker para componer su removedor «Drácula».
Esta «Inquieta compañía» no deja de sorprender a quienes –con toda razón– hemos admirado la obra de un escritor sin dudas excepcional.
BIBLIOTECA DESTACADA
El árbol de las moras
Autor: Jude Deveraux
Editorial: Ediciones B
Una novela de intriga y romance reservada a los incondicionales del género, en torno a una mujer que, a la muerte de su marido, hereda una cuantiosa fortuna. Sin embargo, la nueva situación deparará más de una desagradable sorpresa.
El matrimonio amateur
Autora: Anne Tyler
Editorial: Alfaguara
Esta novela narra la historia de una pareja incompatible, explorando con agudeza y un ácido humor, la cultura de la transformadora década del sesenta, sus constumbres y sus rasgos más distintivos. Una mirada histórica de un tiempo tan lejano pero intransferible.
El noveno círculo
Autor: Fernando Llovera
Editorial: Planeta
La Divina Comedia, obra cumbre del gran Dante, se transforma en el referente ineludible para decodificar la compleja investigación de un misterioso crimen. Un antropólogo se ve involucrado en forma involuntaria en el caso.
La vuelta a la caverna
Autor: Gustavo Bueno
Editorial: Ediciones B
En este libro, el autor ensaya múltiples reflexiones en torno a episodios contemporáneos, como las manifestaciones por la paz de 2003 a raíz de la agresión a Irak y las demostraciones antiglobalización. La obra ensaya múltiples lecturas sobre estos movimientos mundiales.
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