El fervor del reencuentro
El génesis de la historia lo escribieron Días de Blues, Psiglo o Tótem con los posteriores Traidores, Los Estómagos, Zero, ADN, Neoh 23, Puti Club, Los Invasores, Cadáveres Ilustres o Tabaré Rivero con Andrea Davidovics y el punzante y desenfadado Cuarteto de Nos.
Hoy, sin comerla ni beberla, una oleada discográfica se sumó al rock vernáculo acertando en la consigna de la constante y fructífera producción creativa. Los duraznenses Graffolitas lanzaron la pasada semana Pobre SA, los No Te Va Gustar sorprendieron con el renovado Aunque cueste ver el sol, mientras los «puercos» lanzaron el maravilloso A contraluz. Cursi sorprendió con el innovador Corazón de hotel, los Astroboy deslumbraron con su primera producción discográfica bajo el título Automática, El Kongo invadió con su Verde verdad, y aguardan a la lista otros tantos ya que los Once Tiros están por lanzar su segundo disco titulado Glamour y violencia bajo la producción artística de Fernando Cabrera.
De todas formas, ya por los ochenta, el público (más allá de las tribus de fans) disparó una señal de alarma hacia el movimiento pendular donde se albergaría el inicio de la actual revolución musical que gobierna nuestro país.
Si bien todos conformaron un ciclo fundamental en la gestación primera, no todos los grupos supieron abrazar la permanencia, simplemente prefirieron aguardar en el olvido. El apetito que azotaba al público se reflejaba en la letrística de choque de Los Traidores o Los Estómagos (con su lejano y espasmódico inicio en Pando) y en una banda que hoy lanza su noveno disco en una especie de plus aniversario. Mantienen un constante funcionamiento escénico como también de gestación discográfica. Someten su creatividad a una continua y furiosa curva parodial y su trayectoria los mantiene sin dudas en el podio, con aciertos creativos más que visibles sometidos a una búsqueda incesante de aclimatar sus mejores momentos. Hoy presentan su disco bajo el homónimo Cuarteto de Nos como la sutil excusa, para reencontrarse con un disímil puente generacional.
–¿Qué diferencia tiene este disco con las anteriores producciones del Cuarteto?
–Musso: Este viene a ser el noveno disco porque el primero salió en 1984 y fue un disco a medias con Alberto Wolf. Es el noveno y medio en realidad (risas). Es un disco que contiene el repertorio que venimos haciendo hace como dos años. Tiene dieciocho temas y algunos reversionados como «Bo cartero» o «Sólo un rumor», que en verdad es nuestro actual repertorio y lo que siempre pide la gente cuando va a ver al Cuarteto en vivo.
–Y también es un disco testigo del crecimiento profesional que se adquiere como banda luego de diez años en escena.
–M: Eso también se torna inevitable, mirás para atrás y decís, ¡la mierda!, hemos crecido artísticamente pero seguimos siendo los mismos cuatro, es como un gran matrimonio (risas). Por eso este disco refleja parte de esos diez años y tiene una gran mano de Juan Campodónico (Bajofondo Tango Club) que fue el productor artístico del disco y nos entiende desde adentro, ya que él mismo se confiesa un admirador del Cuarteto desde que era un pibe.
–Teniendo en cuenta los inicios de la banda, ¿reflejan un puente generacional entre el rocanrol de los ochenta y los noventa?
–M: La propuesta del Cuarteto sigue siendo la misma. Qué sé yo, se han elegido los mejores discos de rock de los ochenta y han incluido Soy una arveja(1986) y también han seleccionado discografía de los noventa y está Otra Navidad en las Trincheras (1994). Creo que hemos tratado de permanecer más allá de las modas.
–¿El sarcasmo y la ironía es un sello identificativo del Cuarteto como contenido musical?
–M: (risas) Y eso fue un poco lo que nos identificó desde que empezamos. Si te ponés a pensar en malas palabras que existan en las letras del Cuarteto son realmente pocas, a la gente lo que le llega más que nada es lo fuerte de los conceptos. Jugamos un poco con eso, una canción que parece ser romántica por su tonada como «Sólo un rumor» resulta ser una historia muy fuerte de una mujer. Y últimamente se ha dado que a los toques se integró una camada muy grande de público joven, y está buena esa vuelta de rosca por que nuestra música inevitablemente la empezaron a escuchar por sus padres o hermanos mayores y eso como grupo nos da fuerza para seguir.
–¿Por qué no tocaron en el Pilsen Rock?
–Tavella: Porque no nos invitaron. De todas formas estábamos en la gira que hicimos por Estados Unidos.
–¿Qué diferencias encuentran entre aquellos Rock de Acá en el Teatro de Verano con siete mil personas donde ustedes tocaron en 1997 por ejemplo, y el Pilsen Rock con una convocatoria de setenta mil personas?
–M: Sí, se han dado muchos cambios en poco tiempo. También te puedo hablar, por ejemplo, del año 1993 o 1994 cuando íbamos a tocar a un boliche y nos preguntaban qué otro grupo de rock iba a presentarse (risas). El Cuarteto no es un grupo que se difunda radialmente y antes como que estaba eso de que no se dejaban escuchar muchas de nuestras canciones. Y uno frente a eventos con ese tipo de convocatoria como en Durazno, se plantea la discusión por excelencia de que si son los medios o es la gente que cambió. Para mí es una mezcla de las dos cosas.
–T: Público siempre hay, ese Rock de Acá en el Teatro de Verano se llenó de gente los dos días. Y el rock siempre lleva gente, nosotros tratamos de mantener algo de eso en el grupo, que permanezca la actitud de rock más que nada.
–Para ustedes, que se formaron en una etapa clave del rock nacional, ¿cuáles son las diferencias fundamentales que sienten con el rock actual?
–T: Una de las diferencias básicas es que hoy en día tocan mejor.
–M: Los grupos nuevos salen tocando mucho mejor que lo que tocábamos nosotros en aquella época. Antes conseguías buenos equipos e ibas adquiriendo confianza con el público a medida que ibas tocando. Hoy los grupos jóvenes salen a la cancha con otra fuerza.
–¿Y sucede también con bandas recientes como Lapso, Psimio, Bufón o Graffolitas por ejemplo?
–M: Sí claro, y eso está muy bueno, que surjan cada vez más bandas, es más contenido que suma artísticamente a la cultura que conforma el rock nacional. *
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