EL SABADO (EL DOMINGO, PARA TODO PUBLICO) SE INAUGURARA LA 26ª BIENAL INTERNACIONAL DE ARTE DE SAN PABLO

El arte en su máxima expresión

La Bienal transcurre, desde 1953, en el Pabellón de Ibirapuera, obra del arquitecto Oscar Niemeyer. Este año sucede a otras dos bienales inauguradas unos días antes: la Primera Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla (el jueves) y la Cuarta Bienal de Montreal (hoy martes). Son demasiadas bienales (hay alrededor de medio centenar diseminadas por el mundo) pero luego de la madre de todas, Venecia, creada en 1895, y la Documenta de Kassel, del 51, que sucede cada cuatro años, ninguna otra tiene el prestigio y la continuidad de la Bienal de San Pablo. Resistió la larga dictadura militar y consiguió mantener, entre polémicas internas, el espacio cultural conquistado internacionalmente.

La 26ª Bienal de San Pablo hospedará a 136 artistas (cantidad sensiblemente menor a las anteriores ediciones) de 56 países en el pabellón de Ibirapuera: 80 artistas invitados y otros 56, uno por cada país, correspondientes a las representaciones nacionales. El pintor brasileño Cándido Portinari tendrá una sala especial al cumplirse el centenario de su nacimiento.

Territorio Libre es el tema de la bienal. El concepto adquiere sentidos plurales: geográfico, político, social y estético. En el terreno estético el territorio libre comienza donde acaba el mundo convencional. Designa, de acuerdo al curador Hug, el espacio en el cual la realidad y la imaginación entran en conflicto. Entre las personalidades, hay pintores, videastas, escultores e instalaciones entre las cuales se destacan las de Cai Guo Quiang, un artista chino residente en Nueva York que se destacó con una memorable instalación en la Bienal de Lyon, el portugués-brasileño Artur Barrio, con un notable envío a la última Documenta, el escultor portugués Rui Chafes, los argentinos Jorge Macchi y Leandro Erlich, los españoles Santiago Serra y Eulalia Valdosera. El único representante por Uruguay es Martín Sastre que a los 28 años trepó a un primer lugar en la consideración internacional.

 

Muestras paralelas

La Bienal no es el único acontecimiento, aunque sí el más importante. En la Pinacoteca do Estado se presentará, dos días antes, el aclamado estadounidense Mathew Barney, con el estreno mundial del filme Da Lama Lâmina, una investigación sobre el carnaval en Bahía y además proyectará la serie del ciclo Cremaster, cinco filmes que han dado mucho que hablar, donde intervienen el propio artista, el escritor Norman Mailer, la actriz Ursula Andress y el escultor Richard Serra. En el novísimo Instituto Tomie Ohtake se abrirá la muestra Soñando con los ojos abiertos, el dadaísmo y surrealismo de la colección Schwarz de Milán cedida al Museo de Arte de Israel, conocida en Buenos Aires a principios de este año.

Fashion / Passion, Historia de la moda en el siglo XX, se alojará en OCA, otro edificio de Niemeyer dentro del parque Ibirapuera y un día antes de la inauguración oficial de la bienal, el brasileño Tunga, un creador de excepcionales virtudes, realizará una performance en la galería Milan Antonio mientras la galería Luisa Strina, al cumplir tres décadas, propone una reseña del arte actual brasileño. Sin duda que los museos (de Arte, el más importante de América Latina, en la avenida Paulista, de Arte Contemporáneo y otras instituciones) ofrecerán iniciativas de alto interés. Para el aficionado, una visita a la Bienal de San Pablo parece imprescindible. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje