FITO PAEZ SE PRESENTARA MAÑANA EN CONCIERTO EN EL CINE PLAZA

Naturaleza rock

Hay una naturaleza rock en Fito Páez que partió cabezas cuando fundó discos mayores como Ciudad de pobres corazones, Giros o Ey y, desde luego, factiblemente la más criticada por algún sector de la prensa especializada, asimismo una naturaleza pop. Hay, también, una naturaleza folclórica y hasta tanguística que se ha expuesto en forma espigadísima y solvente especialmente en aquel disco compartido con uno de sus referentes musicales, Luis Alberto Spinetta, al que se lo denominó La la la y que posee momentos inspiradísimos de parte de ambos.

Pero, al mismo tiempo, hay un Fito Páez que ha sabido trabajar con los paisajes sonoros de la comarca y de la aldea universal que tienen que ver con incursiones en el jazz, en la bossa nova, en el funk, en el blues. Camaleón, ejemplo extraordinario de mestizaje sonoro Fito Páez es un compositor espléndido –que tendrá sus altibajos, sí, pero que ya posee una trama de canciones absolutamente perdurables–, un intelectual con un fluir reflexivo amplio y seductor (ver el libro de conversaciones con el sociólogo González y, por cierto, cuando trepa a escena todo un personaje del que emana un carisma doblegador.

Lo cierto es que esa naturaleza visceralmente musical del cantautor rosarino es lo que le ha permitido, evidentemente, atravesar los géneros, adueñarse de tonalidades y tímbricas para la instalación de una estética de colisión y si se quiere provocadora y también una estética amorosa –posee construcciones baladísticas de alto vuelo– que lo ha situado entre los creadores más trascendentes y decisivos de la cultura rock rioplatense y latinoamericana de las dos últimas décadas.

Por su tremenda dinámica y variedad musical y por el diseño de una poética por momentos desgarrante, a veces luminosa, evocativa o que transcurre de los hilos de luz a los conos de sombra, aunque siempre alumbradora del ser y estar particular y del imaginario colectivo.

Hay, por lo tanto, un Fito Páez como azogue auténtico donde se viene reflejando más de una generación de receptores; un compositor que supo con un puntualísimo rigor exorcisar en muchas de sus canciones incidentes personales si se quiere demoledores; esto es, un creador fantástico que después de su pasaje por la caligrafía de un real pop (en discos espléndidamente resueltos como El amor después del amor o Abre) decidió su regreso a la estación donde mejor se moviliza: la roquera.

Naturaleza sangre, su último trabajo discográfico que presentará mañana a partir de las 21.00 horas en el escenario del cine Plaza, ha situado a Páez en la ruta del rocanrol. Aparentemente ya dejó de estar al costado del camino para entreverarse otra vez con esa multitud –a la que aludía Ezra Pounda en su célebre poema– y despacharse con un disco que posee momento de una temperatura compositiva y expresiva muy estimulantes.

Esas canciones serán entregadas al público en versiones diferentes a las que fuesen registradas en estudio y con la asistencia de instrumentistas como Guillermo Vadalá (bajo), Jota Morelli (batería), Gonzalo Aloras (guitarras).

Marca registrada de Fito Páez: incitar siempre desde lugares diferentes a una audiencia que seguramente disfrutará a tope del espectáculo.

Para no perdérselo. *.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje