OCEANO DE FUEGO, CINE DE ESTRICTA MATINE CON ALGUNOS LOGROS FOTOGRAFICOS

Nada nuevo bajo el sol de la aventura

Para corroborar la validez de esta reflexión basta con observar el resonante éxito de taquilla obtenido por fábulas como Harry Potter o la saga de El señor de los anillos, cuya tercera parte arrasó con la mayoría de los codiciados premios Oscar. A ello se suma, naturalmente, el también esperado suceso de Troya, que al margen de sus errores (u horrores) históricos y literarios, también ha convocado a una auténtica multitud de cinéfilos. Todos estos títulos, más allá de eventuales controversias o dudosos valores cinematográficos, tienen un denominador común: la explotación comercial del heroísmo.

Océano de fuego (Hidalgo), el filme de Joe Johnston de reciente estreno, es una nueva apuesta al cine de estricta matiné que colmaba salas cinematográficas en épocas en que la televisión era casi un artículo suntuario.

Como en el pasado, la fórmula mágica sigue siendo la misma: abundante acción, escasos diálogos y la construcción de nuevos héroes del celuloide, que hoy ocupan el pedestal que dejaron vacante otros iconos de la cinematografía universal. Para que el público que sólo aspira a vivir emociones fuertes no agote sus neuronas en inconvenientes disquisiciones, la anécdota es ciertamente bien convencional.

El héroe de turno es Frank T. Hopkins (el impertérrito Viggo Mortensen), quien encarna un cowboy cuya madre era una india, quien se transforma en testigo de una masacre de pieles rojas. Sin embargo, no todas son malas noticias para este diestro jinete, quien recibe una invitación de un famoso criador de caballos árabes para participar en una carrera a través de un vasto desierto del Medio Oriente, montado sobre su fiel Hidalgo.

El árido y desolado itinerario a recorrer tiene una extensión total de 4.800 kilómetros. Sin embargo, el más importante desafío es mantenerse con vida, más allá de que el premio destinado al ganador sea de cien mil dólares.

El desarrollo de la historia es previsible: Vigo Mortensen, transformado en un auténtico paradigma de la platea juvenil por su papel de Aragorn en la trilogía de El señor de los anillos, sigue siendo el héroe de a caballo que la platea espera que sea.

El filme –que entretiene sin otras pretensiones– apuesta al espectáculo como único soporte cinematográfico, con algunos plausibles logros fotográficos. Océano de fuego traslada la estética del western de las llanuras norteamericanas a los desiertos del Medio Oriente, pero sin renunciar a los habituales clisés del género de aventuras. Ni la presencia casi testimonial de vacas sagradas del séptimo arte como Omar Sharif o Malcom McDowell mejoran la calidad del producto, que es un artículo de consumo para incondicionales.

OCÉANO DE FUEGO (Hidalgo). Estados Unidos 1994. Director: Joe Johnston. Reparto: Viggo Mortensen, Omar Sharif, Zuleikha Robinson, Louise Lombard, Said Taghmaoui, Elizabeth Berridge y Malcom McDowell. *

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