Pionera

Paulina Luisi se fue de forma casi invisible al nacer el mismo día el mito de Maracaná

Un 16 de julio falleció la primera mujer que se graduó en medicina en el Uruguay.

luisi

“En este país, que sin embargo es el mío, carezco de la autoridad requerida para hablar de asuntos serios, científicos o sociales, porque la pícara naturaleza no me concedió el privilegio de pertenecer al sexo masculino”, ironizó durante una conferencia en el Sindicato Médico.

Paulina Luisi nació en 1875 y fue la primera médica uruguaya: se recibió en 1908.

Soportó la burla de sus compañeros y los prejuicios de una sociedad que se alarmaba porque una mujer viera a los hombres desnudos. Siendo ya médica, Paulina hizo la especialización en dermatología y enfermedades venéreas en París.

Ejerció la docencia en la Enseñanza Secundaria y ocupó la cátedra en la Facultad de Medicina donde pudo disponer de un laboratorio propio para sus investigaciones sobre fecundación y fertilidad.

Fue una de las fundadoras del feminismo uruguayo, al crear el Consejo Nacional de Mujeres, convencida que sólo a través de la unión de las mujeres mismas, se obtendrían las reformas a que aspiraban.

Desarrolló una intensa labor en la defensa de los derechos de la mujer: en liberar a la mujer de la tutoría del hombre y su consecuente crecimiento moral e intelectual como persona. Se destaca su preocupación y su lucha por la paz, contra la trata de blancas, la defensa de las madres solteras.

Actuó en política, siendo miembro fundadora del Partido Socialista del Uruguay (1910).

Sociedad de las Naciones

Fue la primera mujer latinoamericana en concurrir en representación de un gobierno a la Sociedad de las Naciones y delegada del gobierno en la Comisión de Protección a la Infancia y la Juventud (1922-1932).

Promotora y luchadora incansable de los valores de la mujer, entre ellos el voto femenino. El sufragio femenino se obtuvo en 1932.

Tuvo una ardiente vocación de justicia, creó organizaciones sociales y sindicales de mujeres; la Unión de Telefonistas y el de Costureras de Sastrerías.

Participó en numerosos congresos y dictado diversas conferencias, trabajó intensamente en todos los temas de su especialidad médica.

Publicó varios trabajos y entre otras obras, una tan audaz como “La enseñanza sexual” donde proponía una enseñanza en las escuelas tanto a las niñas como a los varones.

Paulina murió cuando nació un mito: Maracaná. Fue el 16 de julio de 1950 y no hubo duelo por el contrario, la alegría desbordada de una multitud ajena al recuerdo de esta mujer que ya era legendaria en el país y en el exterior.

Hoy consideramos mítica esa fecha porque resume las claves de identidad de un Uruguay que se desvaneció, pero esta mujer no se cuenta entre sus figuras “fundacionales”. Se vuelve invisible, se esfuma o se convierte en el estereotipo de la sufragista, congelada en una imagen cuasi viril, sin integrar el corpus intelectual que construyó este país. Ingratitudes del registro.

En el Prado de Montevideo, hay un árbol consagrado a su memoria.

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