La Buena Vista de Omara Portuondo

Raúl Forlán Lamarque

Desde que el excepcional compositor, guitarrista y productor estadounidense Ry Cooder, se mandó a Cuba a explorar sus señas culturales y, más que nada sus fuentes musicales, se encontró con esa secuencia de músicos populares que lo impactaron demoledoramente. Músicos y cantantes en métrica de sones y otros tantos abordajes de la que podría denominarse la cubanidad.

De allí emergió luminosamente el compacto Buena Vista social club, lo que produjo incidencia expansiva y una convocatoria de Coder al cineasta alemán Wim Wenders (con quien trabajase en esa obra maestra que es París Texas), para el rodaje de un documental de designación homónima que logró aun un despliegue mayor de popularidad de Ibrahim Ferrer y todo el combo antedicho.

Lo cierto es que montados a esa popularidad por la estética caribeña, muy bien ensamblada e interpretada, fueron saliendo otros discos de similar impacto.

Ahora le tocó el turno a la impecable cantante Omara Portuondo en el compacto denominado precisamente Buena Vista Social presenta: Omara Portuondo y el resultado es realmente importante en términos compositivos y regocijantes en su generosa expresividad.

Un listado de once canciones componen la estructura de este disco movedizo, de arreglos deliciosos y de una febrilidad que invita a la danza. Hay canciones como «Dónde estabas tú» o «No me llores más» donde banda y cantante poseen un rendimiento impecable e implacable.

Rodeada de una espectacular línea de percusión y de bronces, una línea de cuerdas (guitarras, bajo, viola, violín, cello), pues Omara Portuondo se luce más que meritoriamente. Y los muchachos se tocan absolutamente todo.

Merece escucharse o escucharse.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje