Dos CD del baterista Guillermo McGill
Uno de los eminentes uruguayos que participa en el Jazz Tour del pasado mes de diciembre fue el baterista Guillermo McGill. Nacido en Montevideo en 1965 y radicado hace casi 30 años en España, donde ha sido galardonado con varios primeros premios en concursos de jazz, McGill ha producido dos excelentes discos como líder para el sello fonográfico «52 P.M.».
El primero de ellos es Los sueños y el tiempo, grabado en setiembre y octubre de 1998. Contiene nueve temas compuestos por el director, en los cuales se respiran aires tangueros («Sobre el alma», con el bandoneón de Rodolfo Mederos), motivos flamencos («Alegrías del Río de la Plata», con la guitarra de Raúl Rodríguez), ritmos africanos («Vida», con las percusiones de Efraín Toro y McGill) y tanguillos, cantes (con la voz de Eva Durán) y seguidillas que reflejan las influencias del compositor en su formación jazzística.
La presentación es llamativa, pues se trata en realidad de un libro de 103 páginas acompañado por el compacto, conformando un todo que está dedicado a la escritora y filósofa María Zambrano, a quien se le dedican 45 páginas con fragmentos de sus obras.
Se incluyen notas de otros autores, entre ellos Jesús Moreno Sanz, que analiza con exuberancia poética cada una de las interpretaciones. Para quienes solamente quieran gozar con ellas e ignorar tanta literatura, disponen de 57 minutos de música ricamente arreglada y competentemente ejecutada, con puntos altos en los solos de Chano Domínguez en el piano y Julian Arguelles en el saxo tenor.
El otro compacto se titula Cielo, tiene una duración de 67 minutos y consta de once composiciones de McGill, grabadas en abril de 2002, que exudan una mayor impronta jazzística. Aquí hay swing, improvisaciones con mucha vivacidad y entusiasmo, ritmos pujantes, impecables armonizaciones, acentuación con jazz feeling en los desarrollos melódicos y buena interacción entre los músicos que demuestran su felicidad y sus ganas de tocar.
El cuarteto se integra -además del baterista uruguayo- con el sensible y expresivo pianista Bernardo Sassetti, el solvente contrabajo de Tjitze Vogel y de nuevo el eficaz saxofonista Julian Arguelles. En los temas «Cosas bastante raras» y «11 de septiembre», es Chano Domínguez quien se encarga del piano con su límpido touch, su ágil digitación, su fuerza rítmica. Arguelles es puntal fundamental con la hermosa sonoridad que obtiene del saxo soprano y su intenso fraseo e inspirada sucesión de ideas con el saxo tenor, mientras que McGill está siempre presente apoyando e impulsando el accionar de sus colegas, manejando con sólido temperamento los inmensos recursos que extrae de los tambores y platillos de su batería. *
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