Dos uruguayos a la Bienal de Cuenca
Mercedes Casanegra, presidenta de la Asociación de Críticos de Arte de Argentina e inteligente curadora de excelentes exposiciones, vino a Montevideo para seleccionar artistas nacionales a la VIII Bienal de Cuenca, 2004, Ecuador, que nacida bajo el signo de la pintura debió ampliar los lenguajes surgidos a lo largo de los años, incorporando las instalaciones. Entre diez nominaciones, Casanegra eligió a Raquel Bessio y Mario D´Angelo para representar a Uruguay en ese acontecimiento internacional. Son dos personalidades mayores del arte actual uruguayo y en el campo específico de las instalaciones.
Bessio cursó Facultad de Arquitectura, estudió gobelino y técnicas textiles con Aroztegui, Sara Pacheco y Jorge Soto y desde 1990 participó en muestras nacionales e internacionales (Argentina, Brasil, México). Recibió el primer premio instalación en el Salón Municipal de 1992 y realizó dos muestras individuales (Museo Blanes, 1996, Cabildo de Montevideo, 2002).
D´Angelo estudió con Nelbia Romero y su trayectoria, comenzada en 1993, con Salir del ropero en Cinemateca Pocitos, concitó la inmediata atención de algún crítico que luego confirmaría su talento posterior en memorables propuestas (Partida de nacimiento,1994, Los lugares del poder, serie desarrollada entre 1996 y 2003, exhibidas en Facultad de Odontología (otra en los jardines), Museo Blanes, Alianza Francesa, Centro Municipal de Exposiciones y Museo Nacional de Artes Visuales, donde recibió uno de los principales premios.
La VIII Bienal de Cuenca tiene como curador a Carlos Rojas Reyes y es encomiable el esfuerzo de las autoridades ecuatorianas por mantener su continuidad a pesar de la crisis económica y social que azota al país. *
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