Tiene la palabra
Denuncio irregularidades en la entrega de viviendas a pasivos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El día lunes 22 a la hora 13.00, en la oficina de la sucursal Banco Previsión Social de esta ciudad, entregaron a jubilados doce viviendas, quedando dos en reserva.
Yo me anoté como los demás jubilados ya que soy jubilado de Industria y Comercio, cobrando mensualmente $1.300, constatando que les dan viviendas a personas que están cobrando una jubilación de aproximadamente $ 5.500, (incluso algunos de ellos tienen propiedades) quedando yo sin ningún recurso.
Pese que hace un año, por encontrarme alojado en una casona de esta ciudad que carecía de luz y agua, pero me lo habían prestado para vivir, una noche fui agredido por personas desconocidas produciéndome una terrible lesión en la cabeza que me ocasionaron secuelas para siempre y que la Justicia todavía está estudiando el caso.
Por lo expuesto solicito que tome conocimiento, el ministro de Vivienda o quien corresponda a los efectos que se me pueda proporcionar una de las dos viviendas, dado mi situación o de lo contrario que se realicen las investigaciones del caso ya que en una oportunidad en un programa de televisión el señor Colotuzzo (representante de los jubilados) que de acuerdo a la ley corresponden viviendas a los jubilados que cobran hasta $ 2.500 pesos mensuales, y carecen de viviendas.
LUIS SODANO – CI: 2.583.996-1
Envié un paquete por correo que nunca llegó
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Acudo a usted ya que de publicar esto, es la única posibilidad que tengo de recuperar algo que perdí recientemente.
El 26 de noviembre próximo pasado, envié por Correo desde la ciudad de Libertad con destino a la Biblioteca Estudiantil del Banco República – Agencia El Gaucho– un paquete conteniendo 8 textos de estudios que me habían cedido. A la fecha no ha llegado a destino y luego de realizar las averiguaciones pertinentes ante el ente postal, me dicen que al ser «un envío simple» no hay forma de rastrearlo dado que no queda registrado en ningún lado.
Para que se forme una idea, el «bulto» referido es algo mayor al tamaño de una caja de zapatos, lo cual resulta muy difícil de extraviar o «no ver» en algún lado, resultando evidente que en alguna parte debe de estar, sólo habría que poner un poco de voluntad.
Aclaro además que son textos de estudio correspondiente a Secundaria, y de no aparecer a la brevedad, me veré obligado a reponerlos a la biblioteca que me los cedió, teniendo que adquirirlos en plaza, y todos sabemos que no son nada baratos. Por tanto apelo a la buena voluntad de quien o quienes corresponda y aparezcan los mismos.
Saluda a usted muy atentamente,
FERNANDO JAVIER RAMOS PEREZ – CI: 1.092.413-6
Hace 20 años…
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* A las 11 horas del 26 de diciembre de 1983 arribó al Aeropuerto Nacional de Carrasco un avión lleno de esperanzas, venían a visitar el país de sus padres 109 niños hijos de exiliados y muchos de ellos lo hacían por primera vez.
El destino de los ómnibus que los transportó desde el Aeropuerto era la sede de AEBU donde podrían abrazarse con sus familiares que no habían tenido que exiliarse. La multitud que se volcó a la rambla montevideana para darles la bienvenida hizo que la llegada a esa sede fuera recién en un horario muy próximo a las 18.30 horas.
Era un poema el mirar la cara de la gente que esperaba el paso de la caravana, expresiones cambiantes que se repetían, no digo en todas, pero sí en muchísimas personas. La cara al acercarse los ómnibus mostraban una expresión de simpatía y dulzura similar a la que ponemos cuando vemos por primera vez un bebé hijo de una persona querida. A esta expresión seguía una de atención, al ver que los niños venían cantando, mientras se trataba de interpretar las frases. Luego una expresión de sorpresa viendo que esos tiernos niños no venían interpretando canciones infantiles o las usadas en los juegos sino que eran consignas políticas. Y ahí aparecía en las caras una expresión de alegría mientras ardían las manos aplaudiendo a rabiar.
Eso niños, los 109, hablaban perfectamente el español, uno podía darse cuenta quienes venían de México, por el acento mexicano, quienes venían de España, Alemania, de Holanda, de Suecia, de Suiza o de cualquier otro país no hispanoparlante; no se podía diferenciar su acento con quienes nacieron y crecieron en nuestro país pues hablaban correctamente el «uruguayo». Y si teníamos alguna duda de si eran hijos de exiliados o no y quisiéramos preguntárselo debíamos hacer la pregunta muy concretamente porque habían niños de 6, 7, 8 años que nunca habían antes pisado nuestra tierra, pero que si se le preguntaba si eran uruguayos nos contestaban con el orgullo reflejado en cada milímetro de su rostro: Sí, soy uruguayo.
Han pasado 20 largos años. Esos niños, hoy adultos, siguieron diversos caminos. Algunos están entre nosotros, aunque no los conozcamos ni podamos distinguirlos, otros pasaron de la categoría de exiliados políticos a la de exiliados económicos y algunos siguen en tierras lejanas por haberse encariñado con el país que los acogió.
Pero de lo que no queda duda es que ese fue uno de los pasos que junto al 1º de mayo de 1983, de la semana de los estudiantes en setiembre, del discurso de Candeau en el Obelisco, precedidos del voto en blanco de noviembre de 1982 fueron separándonos de la dictadura.
Saludo muy atentamente.
GREGORIO ARSLANIAN – CI: 879.061-7
Nueva derrota del Presidente o ¿qué le hace una mancha más al tigre?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En el ocaso de su carrera política y de su gobierno, el señor Presidente y el «establishment» neoliberal, perdió por goleada, ante el poder ciudadano. Ahora, de nada sirve mirarse en el espejo del baño a la hora de afeitarse y preguntarse: ¿dónde fue que yo fallé? o ¿quiénes fueron los que fallaron? La respuesta es corta y gruesa: usted señor Presidente. Usted fue quien falló, desde mucho antes que las urnas -por el voto popular- le confirieran el honor de dirigir los destinos del país con sabiduría y con ecuanimidad.
Diez años antes -en 1989- por radio y televisión pedía a los jóvenes uruguayos que no abandonaran el país; y «se comprometía» con el esfuerzo en tal sentido. Sin embargo, el «jingle» (deberíamos decir, la pieza musical que acompañaba sus mensajes) había sido grabado en la vecina orilla, por jóvenes argentinos.
Llegado al poder 10 años más tarde, a las pocas horas, comenzó a incumplir sus promesas preelectorales y se sumergió en un mundo de fantasía, propia de aquel que accede al poder y se imagina ser el «centro del universo», poderoso; como un dios del Olimpo, absoluto; como un rey feudal en la Edad Media, intolerante; como cualquier guerrero -sin razones- pero armado e impune; (casi inocente «a priori») dada su naturaleza «casi divina»…
Lo que la ciudadanía descubrió sin embargo, fue que el señor Presidente era más sordo que una puerta; ante los reclamos populares, más terco que una mula, para cambiar de opinión, una vez formada la misma; más emocional que un teleteatro mexicano; (y de lágrima fácil) a la hora del arrepentimiento; más insensible que una piedra
ante el hambre de los pequeños y la falta de trabajo de los más grandes…y mucho más ingenuo de lo que aparentaba ser; el hombre que «se las sabía todas» y «cantaba la justa».
Mucho más que un cogobierno con la gente del Foro Batllista, y con su líder, lo que se observó fue una presentación de facturas a pagar, por algún desaire antiguo, del ex presidente hacia su persona. Y en ese empecinamiento ha dejado un flanco al descubierto. Su vice (hombre del Foro). tendría cerca de 17 mil expedientes -con observaciones del Tribunal de Cuentas- archivados a cuatro llaves con el pretexto de que «el 99% de lo que envía el Tribunal de Cuentas, no tiene importancia. (LA REPUBLICA, Domingo 7, página 6, Columna de Sherlock).
Esa «caja de Pandora», una vez asumido un nuevo gobierno que quiera echar un poco de luz sobre las «desprolijidades» cometidas en los últimos años, fatalmente caerá como una bomba su gestión. (El Tribunal de Cuentas, «observa» y la Asamblea General debe considerar las observaciones).
De la misma forma, las resoluciones de un juez, deben ser acatadas y no discutidas.
ATENTAMENTE
ENRIQUE C. GAMBARDELLA – CI: 976.579-4
De un congresal de la Lista 71
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* La jornada del Domingo 7 del corriente, con el triunfo del SI, marcó una nueva forma de relacionamiento entre los uruguayos, no por el triunfo de la opción que deroga la ley sin por la índole de la campaña realizada. Se apeló a la mentira en la etapa de recolección de firmas para posibilitar al referéndum, el doctor Tabaré Vázquez y sus secuaces dijeron hasta el cansancio que Ancap se vendía, inmediatamente de obtenidas las firmas necesarias fue el propio Vázquez el que públicamente confesó que habían mentido.
El senador Astori no se hizo esperar y ante todo el país expresó su disconformidad con la posición adoptada por Vázquez, es más el líder de Asamblea Uruguay respetuoso del fair play aclaró que la Ley Nº17.448 contenía artículos de su autoría, también los senadores Couriel y Rubio colaboraron con la redacción de la norma derogada con conocimiento y con consentimiento del EP-FA.
¿Por qué entonces tolerar la mentira repetida miles de veces -la que peligrosamente para el país dio resultado- de que había que votar en contra de la «ley del Gobierno»?, si todos sabemos que se trató de una ley discutida y redactada entre todos los legisladores de la República.
El doctor Vázquez siguió engañando a la ciudadanía y dijo que su coalición tenía un proyecto mejor para Ancap, Astori lo desmintió diciendo que el único proyecto producido por el FA era que se había conocido antes de la elaboración de la norma, también la senadora Comunista Arismendi, fiel a Vázquez, lo desautorizó y dijo que no existía ningún proyecto nuevo articulado.
La realidad es que esa fuerza de izquierda redactó parte de la ley aludida, luego, y no es la primera vez que sucede, el doctor Tabaré Vázquez -en esta oportunidad acosado por el sindicato de Ancap- da una voltereta en el aire y se pone irracionalmente en contra de la norma que su partido aprobó.
Vuelvo al principio, la nueva forma de relacionamiento entre los uruguayos es aceptar la mentira, el voluntarismo, el narcisismo de un candidato, su ignorancia como estadista que nos recuerda parte de un verso de Margites: «Sabía muchas cosas, pero todas las sabía mal…».
La falta de honestidad en los planteos del doctor Vázquez es una constante: a) en 1989 su promesa electoral fue la rebaja del precio del boleto capitalino, todos sabemos que ello no ocurrió, b) En agosto de 1994 concurrió al Hospital Filtro para apoyar a la turba enfurecida que, sin razón, se oponía a la extradición ordenada por el juez de la causa, en primer lugar, luego por el Tribunal de Apelaciones competente y finalmente por un fallo de la Suprema Corte de Justicia. El caso, era que luego de una decisión tomada por nueve magistrados, favorable a la extradición de varios etarras que requeridos por el Reino de España -cuyo Gobierno encabezaba el Felipe González- debían responder ante la Justicia de ese país por la comisión de distintos delitos.
¿Acaso el doctor Vázquez no conoce aún la división del Estado uruguayo en tres poderes independientes (Ejecutivo, Legislativo y Judicial)? Obviamente su condición de marxista y admirador de Fidel Castro lo hicieron atropellar e ir al Filtro a presionar, concretamente al Poder Judicial. Sin duda alguna si Vázquez hubiera sido el Presidente de la República habría desatado un conflicto de poderes que no sabemos en qué podría haber derivado. c) En 1996 en ocasión en la cual todos los partidos políticos, en base a la ruptura del bipartidismo y luego de haber concertado por más de un año en el Parlamento, arribaron a reformar la Constitución de la República adicionándole el sistema del balotaje -para lograr la elección de un presidente con apoyo de dos partidos- impuesto en casi todo el mundo; fue también Vázquez el que pateó el tablero.
El sensato senador Astori defendió la reforma y no apoyó el referéndum que iba contra la misma.
Todo lo expresado, que es apenas un pálido reflejo de toda la disparatada incursión de Vázquez en la política nacional, me autoriza a decir que no es un hombre confiable para ocupar el cargo que tanto le apetece.
Es más, el resultado en favor de la derogación de la Ley Nº 17.448, pulseada política urdida por el doctor Vázquez, marca el techo máximo que obtuvo luego de la sumatoria de los votos de la izquierda que le es leal, de la gente de Asamblea Uruguay, de los blancos y de los colorados que para dar una señal al Gobierno aplicaron el voto castigo. Desde hoy veremos decrecer el porcentaje de votos en favor del EP -FA con miras a las elecciones nacionales del 2004, comportamiento razonable si lo comparamos con lo sucedido en las elecciones de 1999, en esa ocasión fue el Partido Nacional el que le prestó casi 200.000 votos al EP-FA pues hubo malos blancos que demonizaron la figura del doctor Luis A. Lacalle. En mayo de 2000, apenas siete meses después, volvieron al partido de Oribe más de 100.000 de los votos prestados y fue así que las Intendencias blancas en todo el país, luego de la elección, pasaron de ser 11 a 13.
Sin otro particular y con la casi certeza de que esta carta no va a ser publicada dada la afinidad ideológica de este medio de prensa con el doctor Tabaré Vázquez igualmente lo saludo atentamente y agradezco el tiempo que insumió la lectura de la presente.
ANIBAL EDGARDO PUGA MAÃANA – CI 1.206.752-0 / CONGRESAL NACIONAL DE LA LISTA 71 DEL PARTIDO NACIONAL
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