Los caminos que se cruzan
La película argentina Cleopatra dirigida por Eduardo Mignona ha sido definida como una comedia romántica.
Cleopatra (Norma Aleandro) es una maestra jubilada, casada hace mucho con Roberto, que lleva dos años desocupado, y madre de dos hijos grandes que viven en el exterior. Hasta el momento, Cleo ha sido todo cuanto se esperaba de ella: buena madre, buena esposa, luchadora y compañera responsable. Pero ni ella misma sabe todo lo que puede llegar a ser si se lo propone. Sandra (Natalia Oreiro) es, en cambio, todo lo que los demás han hecho de ella: estrella de televisión subida al tren de la fama, alocada, bulímica, caprichosa, irreverente. En el fondo, una provinciana desprotegida cuyo ímpetu aún debe medir.
El filme narra el encuentro de ambas mujeres en 72 horas reales.
Setenta y dos horas serán suficientes para que ambas mujeres comiencen a ser, de una vez por todas, ellas mismas. En ese lapso aparece también un tercer elemento: un buscavidas, un aventurero, un tipo de barrio con la sonrisa a flor de labios: Carlos (Leonardo Sbaraglia), el camionero. *
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