"Por Cuba lo menos que se puede ofrecer es la vida"
En declaraciones a un grupo de periodistas de la isla que se encuentran en Paraguay por la toma de posesión del nuevo mandatario paraguayo, Nicanor Duarte, el Premio Cervantes de 1989 declaró que «por Cuba lo menos que se puede ofrecer es la vida».
El octogenario intelectual sostuvo que ese país caribeño es un ejemplo a seguir y expresó su admiración por el pueblo cubano y sus líderes, quienes «son lo que nos falta a nosotros en América del Sur».
Cuba es un estandarte del movimiento independentista latinoamericano, una bandera en las mismas puertas del imperialismo y ha sabido mantener firme su espíritu revolucionario y de lucha, lo cual le otorga un carácter histórico a su pueblo y sus dirigentes, dijo.
Con una locuacidad y claridad impresionante para sus 86 años de edad, el autor de «Yo, el supremo», consideró que Fidel Castro es una figura que ha sabido llevar adelante una revolución muy difícil frente a Estados Unidos y con un espíritu de respeto a valores populares que son ejemplo para el mundo. Para Roa Bastos, el líder cubano «excedió todos los límites de un dirigente político, como lo hizo el Che Guevara… Es un ejemplo de coherencia revolucionaria y logró que la revolución no sea una mera palabra de combate, sino la tarea de buscar valores legítimos y humanos».
En este mundo de tanta miseria política e ideológica tener a Cuba y a Fidel Castro es algo muy importante, precisó.
Más adelante, Roa Bastos reveló que prepara un próximo viaje a Cuba «para palparla (a la revolución) en su esencia en esta etapa tan importante para América Latina» y porque ese país caribeño «es el único líder de la independencia en América latina».
Asimismo, recordó que su único encuentro personal con Fidel Castro tuvo lugar hace cuarenta y cuatro años cuando el dirigente cubano visitó Buenos Aires meses después del triunfo de la revolución en la isla caribeña el 1 de enero de 1959.
En otra parte de sus declaraciones, el destacado escritor aseguró que el rol de los intelectuales es el de luchar y no acobardarse ante las dificultades y sostuvo que la revolución es una tarea muy grande que no admite impurezas. n
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