El jazz del saxofonista Perico Sambeat
Para el mes de agosto está prevista la actuación del sexteto de Perico Sambeat en el ciclo del Jazz Tour 2003. El presente CD es un magnífico adelanto del sobresaliente talento de este músico español.
Después de la desaparición de Tete Montoliú, en 1997, Sambeat se ha perfilado como la figura internacionalmente visible del jazz español. Sus estudios en EEUU le han dado una madurez interpretativa que se hace notar en los premios que ha obtenido como mejor saxofonista de su país natal. Ha grabado varios discos como líder y como sideman, y ha tocado junto a relevantes personalidades del jazz mundial.
En el CD Perico (sello Lola Records), grabado en Valencia en febrero de 2000, está acompañado por Bernardo Sassetti (piano), Javier Colina (contrabajo) y Marc Miralta (batería, cajón y palmas), más dos ejecutantes que se agregan en cuatro temas con cajón y palmas (Israel «El Piraña» Suárez y Pepe Motos).
Hace muchos años que la fusión del jazz con el flamenco está atrayendo en la península ibérica (recuérdese a José Antonio Galicia y Pedro Iturralde) y Sambeat no escapa a ese interés. Pero a diferencia de las «fusiones» de las que tanto se abusa hoy con la ayuda de instrumental electrónico y que terminan por ahogar casi todo vestigio de tradición jazzística, el saxofonista español mantiene permanente y claramente la traza del auténtico jazz.
Es así que este CD discurre cómodamente y con buen gusto usando el leguaje de los grandes maestros. Hay unas bulerías y rumbas que no llegan a durar cuatro minutos, pero el resto es jazz del bueno, con aires de flamenco y bossa nova en «De camino», una tierna onda caribeña en «Drume negrita», ritmos de samba en «Cita en Nampur», el sensible lirismo de «Te falta corazón», los recuerdos del cuarteto de John Coltrane en «¿Lo pillas?», el inspirado saxo soprano en «Diddi» y el hard bop electrizante en «Défuss».
Colina y Miralta proveen un sustento rítmico contagioso y estimulante. Sassetti demuestra su expresividad no sólo en sus inteligentes improvisaciones sino en el comping, metiendo notas y acordes en los momentos adecuados.
Y, por supuesto, el director es el motor del combo, con su firme temperamento en el manejo de los saxos tenor y soprano, improvisando líneas melódicas de generosa belleza, abundancia de ideas y derroche de swing.
Tres años han pasado de estas grabaciones. Si Perico sigue tocando con esta vitalidad y maestría, es fácil pronosticar que será otro de los puntos altos en el Jazz Tour de esta temporada. *
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