La caída de un Imperio
Titus Andronicus (Anthony Hopkins) el gran general romano retorna a casa, victorioso después de una prolongada guerra contra los Godos del Norte después de la cual solamente cuatro de sus hijos han sobrevivido.
Lucius, su hijo mayor, le recuerda a Titus que parte del ritual de la victoria es el sacrificio humano de uno de sus prisioneros.
Titus escoge al hijo mayor de Tamora (Jessica Lange), la reina de los Godos, quien ha sido traída a Roma como prisionera junto a sus tres hijos y el Moro Aaron.
A pesar que Tamora suplica por la vida de su hijo, Titus lleva a cabo el ritual, no por crueldad sino por devoción religiosa. Tamora y sus otros dos hijos, Chiron y Demetrius, juran vengarse. Así comienza la historia de doble venganza, primero la de Tamora y luego la de Titus.
A pesar de la desaprobación de su familia y de sus amigos, Titus fielmente apoya al nuevo emperador, el corrupto Saturninus (Alan Cumming), quien sorprende a todos al tomar a la seductora y atractiva Tamora como su esposa en un acto que preocupa a Titus y enfurece aún más a su familia causando que el desorientado Titus mate a uno de sus propios hijos en la disputa.
Ahora el enemigo está en posición de poder y, aunque Tamora finge una tregua, la batalla está por comenzar. *
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