Tiene la palabra
¿Qué le pasó a Hierro López?
Sr. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El día miércoles 9/4/03 concurrí a las barras del Senado por el tema de la investigadora de Ancap.
El real asombro me dio cuando viendo al Sr. vicepresidente de la República, don Luis Hierro López, el que muy disimuladamente no levantaba mucho su cabeza.
En cierto momento, mirándolo muy fijamente, el Sr. Hierro se pone de perfil. Imagínese mi asombro al ver que el Sr. Hierro tenía un ojo negro y una curita por encima de él.
Por eso pregunto ¿qué le pasó a Hierro López? o ¿quién le pegó a Hierro López?
Un pajarito me dijo que se pegó con la mesita de luz (para mí que le pegaron con la mesita de luz).
Agradecería que publicara mi preocupación.
Gracias.
VICTOR SILVA
El fútbol y la violencia
Sr. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Le envío ésta sabiendo desde ya que no será publicada pues la misma no va a ser de su agrado, pero quizá sirva para que comience a entender que ser hincha de un equipo de fútbol no significa defender lo indefendible.
Al grano, otra más y van… cada vez que el equipo de Peñarol pierde un partido de relativa importancia recurre al expediente de la violencia, y siempre el abanderado es el Sr. De Souza, el cual no llego a entender cómo se le permite seguir «jugando», ya que cada vez que miro un partido de su equipo por TV, cada vez que lo enfocan las cámaras está insultando a algún rival y amenazando cuando no golpeando alevosamente (codazos, puntapiés, etc.), y como lo veo yo lo ven todos los televidentes, pero ¿y los árbitros? ¿O es que están en otra cancha? ¿Y las autoridades del Colegio de Arbitros y las autoridades de la AUF? ¡Por favor! No olviden que es un espectáculo público, y que cuando se juega fuera del país, su comportamiento es mirado como de los uruguayos en general, que no merecemos semejante especimen como representante. Atentamente
G.J.G. – C.I. 1.245.199-4
Bin Laden, Saddam y el abominable George
Sr. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Si hoy por hoy hiciéramos una encuesta, seguramente la gran mayoría de los consultados estaría de acuerdo en que el terrorismo es malo y sobrarían los argumentos y razones para condenarlo sin apelación. Los terroristas son mala gente y al menos de la boca para afuera, serán muy pocos los que se animen a discutirlo, pero cuando el tema se plantea queda siempre pendiente una segunda parte de las opiniones, ¿qué se hace con ellos?
Condenados ya como corresponde por (casi) todo el mundo, cuando hacen alguna de sus travesuras ¿cómo debemos reaccionar? ¿Nos sentamos a lamentar lo destruido y a preparar la otra mejilla? ¿Los perseguimos tratando de castigarlos para que no repitan sus hazañas? Y sobre todo, cuando la agresión no nos afecta directamente, cuando no nos sentimos como un objeto posible de su amenaza ¿nos consideramos comprometidos con su persecución y castigo?
Nos guste o no, el terrorismo en sus diversas variantes, resulta hoy un problema mundial, muy fácil de condenar pero muy difícil de confrontar, un enemigo encubierto que no acepta ninguna regla metodológica, cuyo único argumento es el miedo que provoca y que puede llegar a ser tan irracional como una guerra santa. ¿Hasta dónde es posible dialogar, negociar o en último caso, combatir a mano armada un enemigo de esta calaña respetando los Derechos Humanos y dentro de las muy respetables Convenciones de Ginebra?
Sin duda será muy difícil, muy complicado, pero en ningún caso podemos resignar nuestra condición civilizada, bajando para atacarlos a su propio terreno y con una barbarie similar. ¿Qué hacer entonces? Porque además de censurarlos, algo habrá que hacer si no queremos seguir llorando sobre la leche derramada. Algo tendremos que hacer, todos, para prevenir sus atentados, empezando por crear una conciencia universal muy alerta sobre el acuciante peligro que hoy constituye el terrorismo para todos y en todo el mundo.
Después del 11 de setiembre de 2001, quedó demostrado que no existe ningún lugar en la tierra que esté a salvo de un ataque terrorista. Saben cómo hacerlo y pueden volver a hacerlo, quizá no en forma tan espectacular pero sí con consecuencias muchísimo más devastadoras, promoviendo epidemias, por ejemplo. Los medios técnicos están y si los dejan organizarse, si no se logra un consenso mundial de pueblos y gobiernos para combatirlos ya a nivel local, esté seguro que lo harán. Después, ni los misiles yankis ni los votos ecuánimes de las Naciones Unidas podrán impedírselo.
¿Cómo detener con tiros y/o discursos los virus del terrorismo biológico cuando ya anden sueltos en este mundo globalizado, resucitando y contagiando epidemias tan olvidadas que ya ni siquiera se fabrican vacunas para combartirlas?
Y aquí la cortamos: total, en medio de este verdadero festival de insultos y acusaciones que ha merecido Mr. Bush y su gobierno en torno a su guerra con Irak, es evidente que para toda la gente bien, pensante, los antes temidos terroristas se han convertido en algo así como unos pobres muchachitos idealistas. Ahora el Enemigo es otro y tanto que hasta la flamante Alta Corte Internacional de Justicia ha dejado afuera el terrorismo como delito de lesa humanidad. Los hay peores.
T.C. KANE
Carta abierta a la Dra. Ana María Cardozo
Sr. Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Recurro a este medio obligado por la inutilidad de mis esfuerzos para comunicarme con Ud. ¿Por qué ha desaparecido, Sra.? Ya no deambula por la azotea de la Intendencia Municipal de Paysandú o ha dejado su cargo en UTE, pues… realmente no conozco sitio en el cual Ud. no haya estado hasta esta desaparición tan dudosamente subrepticia. También con su persona se volatilizó mi documentación. ¡Qué lamentable que el Partido Nacional (Lista 71) la conserve entre sus adherentes cuando su dudoso accionar la llevó al reducto inexpugnable de la calle Inclusa! ¿A cuántas personas como a mí ha defraudado en trámites y dinero con su falsa idoneidad y sus sombrías palabras? Ud. mantiene en su poder una carta documento fechada el 1º de setiembre de 1995 en la cual el Dr. Enrique Machado reconoce la tenencia de los títulos de tres sepulcros ubicados en el Primer Cuerpo del Cementerio Central (Ley Oribe), dicha documentación estaría en la División Espacios Públicos y Edificaciones para su posterior pasaje al Servicio de Necrópolis. Firma al pie el Dr. Enrique Machado. ¿Qué hizo con esa carta documento, acaso la canjeó por…? No lo deseo pero las circunstancias me llevan a considerarlo.
También Ud. tiene el expediente para presentar ante un juzgado al cual Ud. nunca llegó pero que me hizo abonar como si el trámite se hubiera realizado. ¿Qué dictaminaría el Tribunal de Honor del Colegio de Abogados? ¿Suspensión temporal de su título o pérdida definitiva del mismo? Ud. deambula por la División Necrópolis, ¿le interesa actualizar títulos de propiedades funerarias?, ¿también peregrina por la Junta Departamental?, ¿busca la protección cómplice de algún edil? ¿Quién la protege y por qué? Somos varios los damnificados y nos estamos uniendo para que en este comienzo los falsos profetas del Servicio de Necrópolis o tal vez de la Junta Departamental sean conducidos a la justa caída que por Ley Divina y Ley Humana les corresponde. Ipso Jure.
Acl
aración: ante cualquier indicación, malestar (?) o mayores aportes dirigirse al a Agrupación Lealtad por el e-mail: [email protected] y estarán contribuyendo con el buen funcionamiento de aquellos que deben desde sus cargos proteger y no avasallar a los ciudadanos de este país.
Gracias.
JORGE SOLSONA – C.I. 2.612.558-3
Mi adhesión al Dr. Federico Fasano Mertens
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* No puedo encontrar la dirección del Dr. Federico Fasano Mertens.
Quisiera felicitarlo y adherir a su respuesta al embajador de EEUU (país agresor) sobre su extraordinaria comparación Bush-Hitler.
Por favor, les solicito que le hagan llegar mi adhesión.
Atentamente,
RUBEN VISNEVETSKY – REPUBLICA ARGENTINA
Felicito a Fasano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Soy un lector de su prestigioso diario y la verdad que quiero felicitarlo por la separata de este domingo, es decir la respuesta al embajador de los EEUU, señor Silverstein.
Me pareció de una exposición estupenda, brillante, es lo que se merece este auténtico anticristo que en las profecías del Libro de Juan da a conocer.
Este hombre debe tener en algún lugar de su cuerpo marcados el número de la bestia.
Pues otros merecimientos no se le pueden dar.
Yo lo felicito y le pido de todo corazón, lo difunda a nivel mundial. Es decir como una prédica, que llegue a todos los rincones de la Tierra. Que estas palabras que usted pronunció lleguen a todos los confines para que la humanidad piense lo que nos espera, de seguir los mandatos de ese imperio, que es inmensamente peor que el Imperio romano, y hay métodos para hacerle frente con civismo y sin violencia.
Una de ellas, no consumir cosas de ellos, ni usar su moneda, ni consumir en sus multinacionales, ejemplos hay muchos.
Siga así y difunda estas palabras al mundo entero, ese es mi pedido.
Gracias,
RICARDO ACOSTA
Carta de Fasano «me hace sentir orgullo»
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Por Internet leí su artículo el cual no sólo me impactó por su profundidad y documentalidad en cuanto a la precisión de pruebas por usted presentada a su «excelencia» el embajador norteamericano, sino que me hace sentir el orgullo de ser latinoamericano desde el Río Bravo hasta la Patagonia. De donde soy poco importa lo único que quisiera es expresarle que con intelectuales como usted y sobre todo con periodistas que saben utilizar la verdad desde el fondo de una cueva para derrotar un ejército, siempre diciéndola sin importar las consecuencias, se puede luchar sin importar credos ni filiaciones políticas.
Los esclavos se han cansado y han echado a andar, cuídense que sólo les queda perder las cadenas. Un saludo de un amigo latinoamericano.
RAMON JULIA MILANES
Compartí tu opinión con toda la comunidad