Premio a las letras
* La escritora argentina Paola Cristina Yannielli, con su obra «La hermana», un texto de ficción basado en la vida de la poetisa Emily Dickinson, fue galardonada con el primer premio en el género novelas que concede anualmente la editorial cubana Casa de las Américas.
El jurado ponderó los méritos de la novelista argentina al reseñar que su obra maneja «una estructura narrativa capaz de imponerse a los hechos biográficos para cautivar al lector».
El texto de Yannielli compitió con 126 títulos presentados este año y se impuso al de la colombiana Luz Peña Tolvar, quien recibió una mención con su novela «Guaduales». Otra mención fue concedida al argentino Alberto Sánchez Danza por su obra «El cuarto de al lado».
En la 44 edición del Premio Casa de las Américas, el galardón en el rubro Ensayo histórico-social fue adjudicado a la cubana María del Carmen Barcia, quien presentó un documentado trabajo titulado «La otra familia», que profundiza en el estudio de «parientes, redes y descendencia de los esclavos» en Cuba.
El mexicano Adalberto Santana obtuvo una mención en este género por su obra «El narcotráfico en América Latina».
Colombia sumó otro premio mediante la pluma de José Alejandro Castaño Hoyos, quien se impuso con su libro «La isla de Morgan» en el rubro de Literatura testimonial.
La obra de Castaño Hoyos es «un relato sobre un tema contemporáneo de gran impacto para toda América Latina: el drama de la marginalidad y la manipulación que hacen de ella los políticos por medio de la droga», señalaron los jurados en su veredicto.
Añadieron que el texto del escritor colombiano «es un verdadero descenso a los infiernos de Medellín», que revela la labor de una investigación notable y pone de manifiesto «el valor personal del autor al sumergirse en ese inframundo a riesgo de su vida».
También la dramaturgia fue considerada por los jurados de Casa de las Américas y el máximo lauro en Teatro fue para el venezolano Rodolfo Santana por su trabajo «Angel perdido en la ciudad hostil», donde se describe la complejidad de las relaciones sociales, económicas y políticas en las comunidades latinoamericanas.
Santana hace gala de «una sólida estructura dramática en su obra», en la cual sobresalen «las posibilidades de montaje y la capacidad de constituir una propuesta abierta a visiones propias en diferentes contextos sociales», facilitando su puesta en escena.
En el contexto latinoamericano, Casa de las Américas concede anualmente un premio especial para la literatura brasileña, que este año correspondió a Joco Almino por su novela «As cinco estaçoes do amor».
En un apartado particular, el poeta brasileño Fabio Weintraub tuvo su reconocimiento al presentar el libro «Novo endereço», que agrupa a lo mejor de su poemario.
Al considerar los galardones honoríficos que la editorial cubana otorga desde hace tres años a libros de autores latinoamericanos publicados en los últimos 12 meses, los ganadores fueron el poeta argentino Juan Gelman, con «A pesar de todo»; el chileno Antonio Skármeta en narrativa por «La chica del trombón» y el colombiano William Ospina por su ensayo «Los nuevos centros de la esfera».
A pesar de que 2002 fue un año de desconcierto económico y de crisis financiera en la región, Casa de las Américas recibió en competencia 550 títulos de escritores de 21 países.
Se evaluaron 126 novelas, 41 ensayos, 70 obras de testimonios y 97 guiones teatrales en castellano, en tanto 219 títulos estuvieron en pugna dentro de la literatura brasileña.
Las obras premiadas serán publicadas en los próximos meses por la tradicional compañía editora cubana.
Los galardones de este año estuvieron dedicados a una de las fundadoras de Casa de las Américas, Haydee Santamaría, compañera de lucha del presidente cubano Fidel Castro en la guerrilla que derrocó al dictador Fulgencio Batista en 1959, fallecida en 1980, y de cuyo natalicio se cumplieron 80 años en diciembre pasado. *
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