Mujeres de almas fuertes
Los cuentos en buena parte son narrados por los actores; pero quedan suficientes líneas de diálogo como para justificar el cambio de medio de expresión. En particular, al referirse los cuentos a una época del pasado que podríamos situar hacia los años sesenta, la intemporal atmósfera pueblerina, muy hábilmente expresada por el vestuario de Verónica Lagomarsino, resiste bien la visión indirecta de la narrativa.
La autora trasmite un universo femenino de recuerdos, centrados aparentemente en la memoria juvenil de una ciudad pequeña donde todos se conocen o creen conocerse, donde todos, aunque participan del espíritu del pueblo, viven de guardar o crear pequeños y grandes secretos. La sociedad pueblerina aparece vívidamente, aun en su estructura económica, pero al correr de los diálogos, sin necesidad de acotaciones sociológicas; y las «simpatías y diferencias» de esa sociedad con la nuestra, o con la de nuestros recuerdos juveniles, produce un simultáneo y curioso placer de inmediata comprensión por aquella diversidad y de percepción de ciertas singularidades propias. Mastretta nos hace sentir diferentes, y para menos, en el inconfundible sabor de la autenticidad: por algo dijo Borges que el esnobismo era la pasión más auténtica del argentino. Ante el impacto de historias tan simples y al mismo tiempo tan originales y conmovedoras como la de la tía Clementina o la de los conversadores, y con la solitaria excepción local de «Piedras y pájaros» de Marina Rodríguez (2002), sentimos a nuestras lejanas equivalencias de hoy, narrativas y teatrales, artificiosas, inexpresivas, frías.
En una ambientación de hermosas telas que, como las historias que se cuentan, cubren y descubren, Ernesto Clavijo ha hecho llegar en forma directa y emocionante la magia personal de la autora. Ha dispuesto de un elenco tan juvenil como profesional que funcionó al unísono; entre todos renovaron a la Sala 2 del teatro Circular con una brisa fresca de vida que persevera y ha de triunfar en silencio.*
MUJERES DE OJOS GRANDES, de Angeles Mastretta, con Laura Barboza, Any Cardozo, Adriana Do Reis, Daniel Jorysz, Virginia Rodríguez y Carlos Torrado. Escenografía de Adán Torres, vestuario de Verónica Lagomarsino, iluminación de Juan José Ferragut, banda sonora de Carlos García y Ernesto Clavijo, animación de Gustavo «Tato» Martínez y Raquel Ditchekenián, dirección general de Ernesto Clavijo. Estreno del 16 de enero, teatro Circular, Sala 2.
Compartí tu opinión con toda la comunidad