PESE A LA CRISIS, EL LIBRO CONSERVO SU PROTAGONISMO EN 2002, CON ABUNDANTE OFERTA EN CANTIDAD Y CALIDAD

Entre el testimonio y la novela

HUGO ACEVEDO

La tesis de que la lectura es para los uruguayos casi una suerte de celebración litúrgica que perdura y se transmite a través de las generaciones fue corroborada incluso durante la 25ª edición de la Feria Internacional de Libro, con niveles de concurrencia y ventas que trascendieron los pronósticos más optimistas. El libro es, en efecto, una parte intrínseca de la cultura nacional y, en cierta medida, hasta un fragmento de nuestra identidad e idiosincrasia.

Las altas tasas de desocupación, la estampida del dólar y la escalada inflacionaria permitían presumir que, al igual que otros rubros del consumo cotidiano, el libro quedaría relegado a un segundo plano.

Sin embargo, pese a todas las dificultades, es claro que aún existe un importante mercado cautivo que visita asiduamente las librerías buscando nuevas opciones en materia literaria.

Esta nota, que aspirar a ser un balance de los mejores títulos de la temporada 2002 comentados semanalmente por este periodista, seguramente concitará discrepancias en función de gustos, preferencias, afinidades y juicios valorativos inevitablemente subjetivos. No obstante, refleja el espíritu que ha animado a la sección de crítica literaria que publicamos hace ya más de seis años en las páginas de LA REPUBLICA.

Con el propósito de refrescar la memoria de nuestros consecuentes lectores, hemos ordenado los libros a nuestro juicio más destacados por género o categoría, más allá de su mera calidad o contenido.

La estética del testimonio

El género testimonial volvió a concitar el pasado año la expectativa de editoriales, libreros y lectores, como sucede habitualmente en nuestro país, tanto en lo que atañe a autores nacionales como extranjeros.

En este rubro siempre tan convocante, la oferta volvió a ser abundante, ratificando la tendencia de los uruguayos a recuperar dispersos fragmentos de su pasado reciente y a reconstruir –de uno u otro modo– la aún resquebrajada memoria colectiva.

Entre los títulos más valiosos que ubicamos dentro de este género literario, que sin dudas ha adquirido en los últimos años una identidad propia, cabe destacar, por ejemplo, «Seregni-Rosencof: mano a mano», del escritor y colega Fernando Butazzoni.

Este libro, que permaneció durante varios meses al tope del ranking de libros nacionales más vendidos, recoge naturalmente fragmentos capitales de la historia personal y la lucha de dos figuras referentes de la izquierda nacional: el líder histórico del Frente Amplio, general Líber Seregni, y el ex dirigente tupamaro y hoy exitoso escritor Mauricio Rosencof.

En esta obra, el autor dialoga con ambos personajes, revelando entretelones no muy conocidos de acontecimientos que conmovieron a nuestro Uruguay durante la segunda mitad del siglo XX.

Otro título a nuestro juicio destacado en esta selección es «Charlando con Pepe Mujica», en el que Mario Mazzeo reconstruye momentos cruciales de la vida y lucha del también ex guerrillero José Mujica.

El texto no se limita naturalmente a observar el pasado del hoy senador del Movimiento de Participación Popular, sino que también intenta decodificar los motivos del crecimiento de su popularidad, su carisma y su particular estilo de hacer política.

El tercer título más destacado que mencionamos en este breve repaso de la literatura testimonial es «Sara y Simón: historia de un encuentro», en el que el periodista Carlos Amorín reconstruye –partiendo desde el final de la historia– la monumental épica de Sara Méndez y su indomeñable decisión de encontrar a su hijo secuestrado por los mastines de la dictadura.

El libro también recoge el calvario de esta luchadora social, su estremecedora experiencia de confinamiento en Automotoras Orletti en Buenos Aires y su prisión en el Penal de Punta de Rieles.

«La espera», de María Condenanza, un título que no tuvo la difusión que sin dudas merecía por razones de mercado, es también un contundente y conmovedor testimonio autobiográfico del tormento padecido por miles de uruguayos opositores durante la dictadura.

En esta línea de valoración, uno de los aportes más fuertes y removedores de la temporada fue «Memorias de la resistencia», de Hugo Cores, que recrea importantes acontecimientos de la lucha de los uruguayos por transformar el país y fundar un modelo más justo y solidario.

Durante el pasado año Mauricio Rosencof volvió a conmovernos con un nuevo y no menos impactante testimonio nacido de su sensible pluma. En «Piedritas bajo la almohada», el escritor observa la tragedia de la dictadura y el aislamiento de miles de uruguayos presos en condiciones infrahumanas en las bastillas de la tiranía, a través de la particular visión de los niños.

«Tola Invernizzi: la rebelión de la ternura», la biografía novelada del escritor Carlos María Domínguez, convoca también a la reflexión en torno a un personaje referente por su espíritu indomeñable y su inclaudicable militancia por la dignidad.

«Che. Ernesto Guevara en Uruguay», del autor uruguayo Miguel Aguirre Bayley, reconstruye la emblemática figura del asesinado guerrillero argentino, en una minuciosa crónica que recrea su visita a nuestro país en 1961.

Otro título que amerita a nuestro juicio particular destaque dentro de un género literario destinado a remover conciencias colectivas es «La Patagonia rebelde», de Osvaldo Bayer, que fue reeditado el año pasado. El libro recoge naturalmente los entretelones del genocidio de miles de trabajadores patagónicos acaecido en 1921.

En la misma línea se sitúa «Santa María de las flores negras», del autor chileno Hernán Rivera Letelier, que reconstruye la matanza de obreros salitreros acaecida en 1907, en lo que constituye otro terrible testimonio de barbarie e intolerancia.

«Qué país: informe urgente sobre la Argentina que viene», del ensayista Martín Caparrós, nos sitúa –con lenguaje explícito y contundente– en la Argentina posterior a la caída de Fernando de la Rúa y el dramático descalabro del sistema financiero.

El lenguaje de la investigación

En este rubro de investigación periodística podemos identificar por lo menos dos títulos de autores nacionales dignos de mención, más allá de las naturales controversias que despiertan los temas analizados y los criterios de abordaje.

«El vino de la muerte», del periodista Alvaro Alfonso, recrea algunos de los acontecimientos más trascendentes que rodearon al aún impune asesinato de Cecilia Fontana de Heber, acaecido el 5 de setiembre de 1978, en plena dictadura.

El libro reconstruye el itinerario de la pesquisa policial y judicial, desnudando complicidades y negligencias, tanto durante el período autoritario como en tiempos de la democracia restaurada.

El otro título insoslayable es «La rebelión imposible: los tupamaros y el fracaso de la vía armada en el Uruguay del siglo XX», del colega Alfonso Lessa, de reciente edición, que aporta una visión sin dudas controvertida de la historia de la guerrilla uruguaya y la lucha armada en nuestro país.

El tercer libro que en nuestra opinión amerita ser recordado pertenece al también autor uruguayo Gabriel Pandolfo, radicado hace más de treinta años en Argentina. «Todo se sabrá algún día: crónica de un soborno» denuncia la red de sórdidas complicidades que rodeó el sonado caso de los sobornos en el Senado del vecino país, en oportunidad de votarse la ley de reforma laboral.

Este acontecimiento, como se recordará, puso en jaque al frágil gobierno del hoy ex presidente Fernando de la Rúa. El libro se erige en un contundente testimonio del proceso de descomposición institucional y social
que derivó –hace poco más de un año– en los saqueos, las movilizaciones callejeras y la caída del gobierno de la hoy finada Alianza.

La impronta de la novela

La novela sigue siendo hoy quizás el género más convocante de la literatura nacional, en la medida que captura la historia, la peripecia personal, la fantasía, los sentimientos, las identidades y los afectos.

En este rubro, en lo que atañe concretamente a autores nacionales, el mayor destaque recae, sin dudas, en «No robarás las botas de los muertos», del narrador Mario Delgado Aparaín.

Este título, que permaneció durante varios meses al tope del ranking de preferencias, agotó varias ediciones con más de 7.000 ejemplares vendidos.

Esta novela histórica, que recrea magistralmente los acontecimientos más dramáticos del Sitio de Paysandú que tuvo lugar en el tórrido diciembre de 1864, cosechó, entre otras distinciones, el Libro de Oro Nacional 2002 que otorga anualmente la Cámara Uruguaya del Libro.

La obra, que mixtura la realidad con la ficción y recupera parte de nuestra memoria, es un revelador testimonio de traiciones, ambientado en un tiempo de viscerales confrontaciones fratricidas.

Mario Delgado Aparaín también fue premiado por «Terribles ojos verdes», el cuento con el que conquistó el prestigioso Premio Juan Rulfo.

Otro de los títulos destacados en el rubro novela nacional, es «El coronel sin espejos», de Mercedes Vigil, autora de la también exitosa «El alquimista de la rambla Wilson».

El relato, que también captura un fragmento de evocación indispensable de nuestra historia nacional, reconstruye la vida del controvertido dictador Máximo Santos.

«Oscura memoria del sur», del escritor uruguayo Hiber Conteris», es una crónica novelada de un grupo de ex presos políticos que se reúnen a comienzos del siglo XXI para evocar los años más duros y su propia experiencia de confinamiento.

«Caras extrañas», del escritor uruguayo Rafael Courtoisie, aportó una visión singular, por su originalidad y construcción literaria, de la toma de Pando por parte de los tupamaros a fines de la década del sesenta.

No menos relevante en este repaso es el nuevo libro de la autora compatriota Teresa Porzecanski, quien corroboró toda su madurez creativa con «Felicidades fugaces», relato que captura los sentimientos encontrados y afectos amputados de varias mujeres.

En el prolífico rubro de la novela nacional también amerita una mención particular «El guante», de Antonio Larreta, que recrea algunos aspectos no tan conocidos de la historia del pintor uruguayo Juan Manuel Blanes. La obra, que desnuda las pasiones, sentimientos, celos y obsesiones de sus personajes, retrata también las grandezas y miserias de una época.

«La puerta de la misericordia», del narrador Tomás de Mattos, es otro de los títulos nacionales que concitaron adhesiones y expectativas entre nuestros lectores.

El relato recorre la vida del profeta Jesucristo como hombre e ideólogo, y propone reflexionar acerca de su mensaje de intenso humanismo y espiritualidad.

Otro título nacional que a juicio de este periodista merece ser recordado es «La casa de los patios», la última novela de la autora Susana Cabrera, recordada por «Los secretos del coronel» y «Las esclavas del Rincón».

El relato, que retrata en muchos aspectos nuestra identidad y los lenguajes de la tradición, narra la historia de una mujer que gobierna autoritariamente las vidas de sus familiares a través de varias generaciones.

En «Biografía de Caín», el poeta y narrador tacuaremboense Washington Benavides elabora un fresco humano costumbrista que recorre los laberintos de la memoria, ratificando su lirismo y vasto repertorio creativo.

En lo que atañe a la novela de autores extranjeros, hay dos títulos que sobresalen nítidamente y que pertenecen a otras tantas figuras consulares de la literatura contemporánea.

«El hombre duplicado», del escritor portugués y Premio Nobel de Literatura José Saramago es, sin dudas, uno de los títulos insoslayables de la temporada.

El exitoso autor radicado en España, más allá de la estructura novelesca de la obra, asume otra visión crítica del mundo contemporáneo, con todas sus contradicciones, incertidumbres y perplejidades.

Otro título capital del género novelesco editado en 2002 es «La ciudad de las bestias», de la escritora chilena Isabel Allende.

La autora trasandina imprime al relato su reconocida creatividad para crear ambientes y personajes, aportando a su obra el barniz de realismo mágico a la chilena que la identifica.

Un libro de ineludible mención en este género es «El vuelo de la reina», del autor argentino Tomás Eloy Martínez. En esta narración de realidad-ficción, el reconocido escritor construye un despiadado retrato de un país saqueado y moralmente devaluado por la mentira y el engaño, ambientado naturalmente en la Argentina contemporánea.

Su compatriota Federico Andahazi, recordado por la controvertida y censurada novela «El anatomista», publicó «El secreto de los flamencos».

Esta novela, ambientada en tiempos del Renacimiento, evoca la sórdida «guerra» y la lucha por el poder entre dos de las más importantes escuelas pictóricas de la época: la florentina y la flamenca. Como es habitual, el escritor aporta un osado lenguaje para explorar las emociones e intimidades del ser humano.

Bajo la lupa del ensayo

«Imperio», de los investigadores Michael Hardt y Antonio Negri, es quizás el ensayo más contundente y removedor editado el año pasado.

Considerado por algunos críticos como el «nuevo Manifiesto», este extenso trabajo analiza las nuevas modalidades de dominación imperialista que exceden lo meramente territorial a través de la expansión de los grandes centros de poder económico y el capital financiero internacional globalizado.

En el mismo tenor está concebido «Sociedades sin destino», del autor uruguayo Fernando López Alves, quien analiza con trazo crítico los territorios del mundo contemporáneo.

Otra esclarecedora visión sobre el tema la aporta el Premio Nobel de Economía y ex jerarca del Banco Mundial Joseph Stiglitz, quien ensaya un análisis no menos revelador de cómo operan los organismos multilaterales de crédito y los devastadores efectos de las recetas económicas aplicadas a sus acreedores.

En «El poder en la sombra», la investigadora británica Noreena Hertz pone bajo su lupa crítica al mundo contemporáneo gobernado por las grandes corporaciones empresariales. Advierte sobre la pérdida de soberanía de las naciones y la crisis de representatividad de los gobiernos.

Finalmente, en «Guerras del siglo XXI», el ensayista español Ignacio Ramonet propone un reflexivo trabajo de investigación acerca de los renovados avances de la cultura imperialista y el desastre social provocado por el auge de las doctrinas neoliberales.

La memoria de García Márquez

La edición del primer tomo de las memorias del Premio Nobel de Literatura colombiano Gabriel García Márquez constituyó, sin dudas, uno de los grandes acontecimientos culturales del pasado año.

El extenso volumen –titulado «Vivir para contarla»– recoge parte de las vivencias de la infancia y la juventud del célebre escritor, narradas con el trazo novelesco que le caracteriza.

El libro compila las memorias personales de García Márquez, pero también captura episodios históricos de una Colombia recurrentemente sacudida por la violencia.

Salvando naturales diferencias, la literatura biográfica tuvo el año pasado un título que también es pertinente recordar: «Las cuerdas vivas de América».

Este libro, del autor uruguayo Guillermo Pelleg
rino, recordado por «Cantares del alma: biografía de Alfredo Zitarrosa», evoca la vida y obra de cinco figuras referentes de la canción americana: Chabuca Granda, Víctor Jara, Violeta Parra, Daniel Viglietti y Atahualpa Yupanqui.

La poesía de Benedetti

El escritor Mario Benedetti, que prepara un nuevo libro de cuentos que se publicará en el primer semestre de este año, corroboró en 2002 que mantiene su vigencia y genio poético.

La publicación de «Insomnios y duermevelas» ratificó la calidad literaria y sensibilidad del narrador, que a los 82 años de edad, sigue ocupando un lugar de preferencia en las bibliotecas de los lectores de habla hispana.

En un reciente encuentro con su público en la Sala Zitarrosa, el proclamado Ciudadano Ilustre de Montevideo anunció para los próximos meses el lanzamiento de su nueva obra «La tristeza y otras alegrías», en la que el célebre autor retornará al cuento después de dos libros consecutivos de poesía.

En la oportunidad, Benedetti leyó –en calidad de anticipo– varios relatos que integrarán la futura obra, lo que ratifica la vigencia artística de quien es considerado, en forma casi unánime, como un auténtico referente de la cultura uruguaya.*

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje