Subasta de obras de arte
La obra del maestro Joaquín Torres García denominada Objetos, medidas sobre mesa ocre fue subastada, anteanoche en el residencial Hotel San Rafael, en treinta y nueve mil dólares. Fue el tope de una velada espléndida y abarrotada de un público exigente y conocedor que durante más de tres horas siguió atentamente a Juan Enrique Gomensoro Piñeyro, quien se encargó de comandar el remate que incluyó ciento cincuenta y cuatro piezas entre pinturas y alfombras persas.
Por otra parte, el fresco Batalla de Las Piedras, de Manuel Rosé, alcanzó la suma de veintidós mil dólares, mientras que un Pedro Figari llegó a subastarse en once mil, un Gonzalo Fonseca en diez mil, un José Gurvich en nueve mil, un Augusto Torres en cinco mil, un José Alpuy en cuatro mil dólares.
Según Gomensoro, se asistió a una subasta de alto relieve por la calidad de público que llegó hasta el Hotel San Rafael: «El público fue masivo y a la vez sobrio; con mucho conocimiento de las obras que se iban a rematar y que, por lo tanto, se manejó dentro de los parámetros estimados de valores».
Toda una señal, según el rematador: «Esto estaría indicando, por cierto, que el mercado se mantiene, aun cuando se había instalado una especie de baja en los últimos años. Y asimismo: estamos en el último momento para la compra de piezas, ya que de aquí en más habrá una suba irremediable de los precios».
Las 154 piezas presentadas, según pudimos consignar, fue una ardua labor de seis meses. El material tuvo una selección muy rigurosa, y de allí el éxito de la extensa velada vivida en las confortables instalaciones del citado complejo hotelero.
Manifestó Gomensoro: «Se logró un recorrido desde los albores de nuestra patria con Manuel Besnes e Irigoyen (su obra Pasquines, lentes, barajas y plumas fue subastada en nueve mil dólares, por ejemplo), pasando por el iluminismo de fines del siglo XIX y principios del siglo XX y adentrándonos en el siglo XX con planistas y paisajistas como José Cuneo, entre otros.
Todo salió de manera estupenda y estamos más que satisfechos por la labor desplegada y la respuesta del público».
Una jornada extensa, entonces, pero fructífera. Un Torres García llegó prácticamente a la cifra de cuarenta mil dólares en estos tiempos de crisis. Buena cosecha, pues. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad