LA COLUMNA AMARILLA

Dedo en llaga

Quien tome a José Mujica por un inadvertido merece ser honrado como el primer hombre cuyo cerebro ha sufrido una íntegra implosión neuronal.

Es cierto que el presidente electo tiene un estilo coloquial, refranero, florido, que en ocasiones zarandea la comprensión ajena, habituada a pensamientos y verbosidades más lineales, sin tanta similitud con las sinuosas vías de los viejos tranvías. También lo es que suele sorprender con las cuestiones que coloca, a diario, en el aparente centro de su prioritaria atención.

Pero ¿qué tiene que ver eso, que es meramente un estilo, quizá pesado para algunos, excesivamente laborioso y hasta intrincado para otros, con la solidez de las ideas que expresa?

Ahora ha puesto en entredicho la forma en que se enseña en los liceos, la que a su juicio desinteresa al alumno, no lo atrae ni entretiene, no le lega valores y principios esenciales e incluso no logra retenerle en el aula.

Tiene razón. Puso el dedo en la llaga en el momento justo, cuando especialistas de todos los partidos se aprestan a reflexionar acerca de la reforma de la educación, a la búsqueda de un hipotético consenso.

Está claro que en Secundaria los programas y los métodos pedagógicos se van alejando de la realidad cada día, sujetos como un deprimente paquidermo que arrastra la trompa, ya a punto de caer, rodar y precipitarse al abismo. Una obviedad con resultados iniciales previsibles: el pataleo de ciertos profesores, que, susceptibles ellos, y equivocadamente, han sentido atacadas su responsabilidad docente y su ética.

Lo único incómodo de tan reciente circunstancia es que Mujica no se haya referido, hasta donde he podido informarme, al debate nacional sobre la educación que movilizó al país y dejó un colosal montón de propuestas, entre las que están aquellas, tal vez pocas, que ya debieron echarse a andar.

Bueno, es un nuevo gobierno. El hombre está pensando. ¿Le habrán pasado todas las carpetas?

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje