LA COLUMNA AMARILLA

Fracturas

El Negro Collazo y el Cachetona se tenían ojeriza.

­Se quieren quebrar una pata y ni saben por qué­ decía Epifanio, con sabiduría de tipo formado en el boliche del Chiquito Otegui, ágora intelectual y alcohólica promotora de creatividad.

Afortunadamente, no hubo una fractura pese a los múltiples esfuerzos que ambos energúmenos hicieron. Al final, no sólo se cansaron de tirarse esas tremendas patadas, sino que terminaron jugando, haciendo ala, en el mismo equipo.

Evitar las fracturas es muy importante, sobre todo si en vez de fútbol hablamos de política.

Pues, analizándolo, hay que decir que hemos entrado, ya en plena recta a las internas, en un juego de estrategias cada día más agresivas y peligrosas.

Primero, dentro de la propia izquierda. Días pasados, un debate entre Helios Sarthou y Esteban Valenti ­muy profesionalmente conducido­ dejó en evidencia el riesgo de esa fractura; quizás no expuesta, pero fractura al fin. La celebración del espíritu unitario por encima de todas las diferencias, si bien surge de una verdad histórica, no parece ahora resguardo suficiente cuando las pasiones se han desatado de tal manera. Me atrevo a sugerir, con pudor, la necesidad de un gesto de grandeza de alguien ­no daré indicio de quién­, ya hoy, para que esa unidad perdure de modo verosímil luego de los resultados definitivos.

Luego está el riesgo de una fractura nacional, de nuevo por la división entre ángeles y demonios, buenos y malos, izquierda y derecha, cuando el país del futuro exige, con desesperación, un acercamiento inteligente y unos acuerdos para políticas de Estado sin renegar de principio alguno.

Cierro esta deshilvanada reflexión con una frase de Alexis Carrell: «Antes de renovar nuestras instituciones, es preciso que nos renovemos nosotros mismos. Un esfuerzo débil, cuando se multiplica miles de veces, se torna irresistible. Nadie debe considerar inútil su contribución por insignificante, o dolorosa, que le parezca».

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje