LA COLUMNA AMARILLA

¿Sí o no?

Mujica es un hombre de peso en la izquierda. Un líder. Y está en plena campaña, lo acepte públicamente o no. Es su derecho y cuenta con el respaldo de mucha gente, vaya adelante o atrás ­dicho sin doble intención­ en la eventual fórmula a las próximas elecciones.

Curiosamente, justo cuando se está exponiendo asiduamente, y sus sentencias retumban y se esparcen por todas partes, le ha dado por incurrir en la contradicción. El último ejemplo ­¿o penúltimo?­ fue su tajante y, como siempre, pintoresca opinión sobre el Mercosur: «No caminó y no hay que darle más pelota. Tenemos que abrirnos al resto del mundo y ‘ta».

Así nomás.

No se trata de que una persona, político por más señas, cambie de idea: cualquier individuo inteligente, con libertad de pensamiento crítico, lo hace con frecuencia; es su búsqueda de certezas, de la verdad. Pero hay que analizar las consecuencias si alguien tan influyente salta de un extremo a otro en una cuestión acerca de la cual, hasta ahora, el gobierno que integra fue coherente: no alcanza con la región, pero no se la puede abandonar.

A veces se me ocurre que Mujica ­lo he dicho antes y me avergüenza la redundancia­, tal vez sin darse cuenta o a causa de su formación psicológica, ha creado un personaje y ese personaje se ha engullido a su creador. Es como si resucitara míster Chapman, pusiese sobre sus rodillas a Chirolita y uno, que intenta ser un observador advertido y siempre supo que eran un ventrílocuo y un muñeco, fuese incapaz de determinar quién está hablando realmente.

Los ciudadanos necesitan que los mensajes que reciben de sus representantes sean claros y precisos y les induzcan a un análisis responsable de la realidad.

Si para entender cada mensaje hay que recurrir a una traducción, parece inverosímil que se esté aportando soluciones a lo que sea.

Ahora que lo pienso, ¿y si es esta faceta de Mujica la que ha enamorado a tantos? Vaya entonces otro refrán: sarna con gusto no pica.

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje