Escrito por: Por Alberto Couriel |*|
La elaboración de un Proyecto Nacional es la gran tarea del programa del Frente Amplio a cargo del Congreso a realizarse en diciembre de 2008. En materia económica consideramos indispensable la formulación de lineamientos estratégicos, abiertos y flexibles para contemplar la velocidad de los cambios tecnológicos a nivel internacional. Se trata de visualizar el rumbo de una futura estructura productiva que contemple los criterios básicos de competitividad y empleo productivo. La competitividad es un elemento central de la futura inserción económica internacional donde surgen elementos derivados del plano internacional, regional y nacional. En el plano internacional se evidencia un mundo de bloques en el mundo desarrollado lo cual les otorga un enorme poder en las relaciones comerciales. En la actualidad no existe libertad de comercio sino el poder de EEUU y la Unión Europea quienes, a través de diversos mecanismos de protección y subsidios, distorsionan el libre funcionamiento de los mercados internacionales de bienes y servicios. Pero en el discurso, las grandes potencias mundiales siguen planteando el libre movimiento de bienes y servicios, junto al de capitales pero no la libertad de desplazamiento de las personas. La reciente decisión del Parlamento de la Unión Europea sobre los inmigrantes es una clara demostración de la prepotencia de dichos países que terminan afectando los propios derechos humanos de las personas afectadas por dichas disposiciones.
Existe una extraordinaria asimetría entre el mundo desarrollado y el subdesarrollado que se manifiesta en distintos planos. En el plano militar, con la invasión de EEUU a Irak sin la aprobación de las Naciones Unidas; financieramente porque no se permite ningún tipo de regulaciones al libre movimiento de capitales y por las propias repercusiones de la crisis financiera de EEUU, fruto también de la falta de adecuadas regulaciones; en el plano comercial, porque nos exigen la máxima liberación mientras mantienen regímenes de protección y subsidios que afectan a los países subdesarrollados, productivamente por la defensa que realizan de las empresas transnacionales con casas matrices en las potencias desarrolladas en su accionar por el mundo subdesarrollado y por supuesto la influencia política que ejerce una potencia como EEUU con hegemonía militar, financiera y comunicacional. Encontrar salidas para enfrentar las acciones del mundo desarrollado que nos afectan es un elemento estratégico de la inserción internacional. Uruguay no puede estar aislado en este mundo internacional. Por ello es vital la unidad latinoamericana con propuestas comunes para mejorar el poder de negociación frente al mundo desarrollado. La negociación se presenta en distintos planos. En el militar, se inicia en la región un Consejo de Defensa Nacional para coordinar esfuerzos que nos faciliten futuras acciones en el campo internacional. No es ajeno a este tema la unidad de los países latinoamericanos que en la reciente reunión de la OEA, donde se analizó el conflicto entre Colombia y Ecuador, EEUU quedó aislado al ser el único país que defendió la posición de Colombia. Esto marca el inicio de una nueva conciencia regional menos atada y subordinada a los intereses estadounidenses. En el plano comercial, para enfrentar las diversas formas de protección y subsidios, no sólo es indispensable la unidad de los países de la región sino también alianzas extrarregionales en la medida que representamos menos del 6% del comercio internacional. En el plano financiero la unidad es central para negociar conjuntamente las condicionalidades de los organismos financieros internacionales y la posibilidad de acciones comunes sobre la deuda externa e intentar regular los movimientos especulativos de capitales. En el plano productivo la unidad de acción es necesaria para una mejor negociación con las grandes empresas transnacionales de manera que sean compatibles sus intereses de rentabilidad con los intereses nacionales y regionales.
La unidad de los países de América Latina es condición central para mejorar el poder de negociación frente al mundo desarrollado, pero sobre todo para construir el desarrollo de nuestros países. La integración activa es un componente esencial, una condición indispensable para asegurar el desarrollo. Por ello es fundamental la elaboración de proyectos nacionales que se coordinen y complementen en el plano regional para construir nuestro propio desarrollo. Si bien es cierto que el Mercosur no pasa por su mejor momento, una mirada estratégica de mediano plazo muestra las enormes potencialidades de la región, entre las que destacan:
a) Es la región mundial con mayor potencialidad en la producción de alimentos;
b) Es una de las regiones con mayores reservas de agua;
c) La región presenta posibilidades de distintas fuentes de energía con enormes reservas de gas y petróleo que le aseguran su autoabastecimiento en el mediano y largo plazo;
d) Existen altas posibilidades de integración en el ámbito de la infraestructura en la medida que se den avances en los campos productivos, financieros y comerciales;
e) Se están abriendo enormes posibilidades de integración financiera, aprovechando el aumento de las reservas internacionales de los países de la región, la conformación del Banco del Sur y la posibilidad de atender coyunturales crisis financieras, sin tener que acudir y soportar las actuales condicionalidades que fijan los organismos financieros internacionales dominados por los países desarrollados;
f) Integración en el campo de la investigación científica y tecnológica para la creación y adaptación de los avances en el campo internacional;
g) Integración productiva como elemento central de la complementariedad industrial y clave para atender las asimetrías entre los grandes y los pequeños países de la región. Se trata de un proceso de integración más activo donde se coordinen y complementen los elementos centrales de los proyectos nacionales de cada país, hasta lograr transformarlos en proyectos regionales. Esta integración productiva deberá facilitar una inserción internacional con rubros que aumenten valor agregado y sobre todo incorporen alta y media tecnología. Y, asimismo, una inserción internacional con la máxima diversificación en los mercados de destino.
|*| Senador por la 609-FA, economista
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