Escrito por: Por Antonio Pippo
Hay circunstancias del mundo exterior a las que uno, de tanto en tanto, debe prestar atención. Caso del papel de cuco planetario que pretende seguir jugando Estados Unidos. Lo haré ahora con la herramienta del humor infantil.
¡Nene! Ya te dije que tiraras ese caramelo, te pudre los dientes. Vas a agarrar una infección y es un riesgo para los otros chiquitos.
El nene miró al tipo de cuya paternidad nunca había estado seguro y siguió chupando el caramelo con delectación insultante, haciendo ruiditos.
¡Pero me cagaría en la…! ¿No entendiste? ¡Largá ese caramelo enseguida, que es un peligro!
El nene se sacó el caramelo de la boca, lo manoseó un poquito, lo observó con sublime enamoramiento y lo devolvió a su boca, donde empezó a pasarlo de un lado a otro, mostrándolo repetidamente entre los labios babosos.
¡No me calentés, que te voy a romper el culo a patadas! ¡Tirá esa porquería o te cuelgo de las pelotitas!
El nene se dio vuelta, se agachó, se tiró un pedito y volvió a mirar al tipo, con ganas de pedirle una muestra de ADN; fue una de esas miradas irónicas y desafiantes de pequeños diablillos, sabios en restregarse en sus genitales tales rabietas.
¡Ya vas a ver! Le voy a decir a tu madre y entre los dos te vamos a poner en penitencia. ¡No saldrás de tu cuarto ni en veinte años, pedazo de enano de mierda!
El nene siguió chupando el caramelo, ahora mirando por la ventana hacia fuera.
¡Nene, te digo…! Nene, dejá el caramelo, por favor…
El nene siguió chupando el caramelo.
Nene, ¿por qué me hacés esto…?
El nene disolvió el caramelo y se puso a chupar otro, más grande.
Pero nene, qué cosa…
El nene siguió chupando como un poseso.
Nene, mirá, me tengo que ir… ¿todavía le vas a dar mucho al caramelo? Bueno, chau…
¿Es demasiado simplón, quizás tonto, tejer una semejanza entre ese supuesto padre dominante, y ese nene tan a su aire, con el Bush que se va y el Irán nuclear?
Ah, sí, las cosas están cambiando.
¿Cucos? Los de antes.
OTRAS NOTICIAS EN LARED21