Caída social
Con una sala de actos de la Facultad de Arquitectura colmada por cientos de estudiantes y público en general, los panelistas analizaron, desde diferentes perspectivas, la complejidad del ser social y el debilitamiento del tejido social.
En este marco, Ricardo Collazo, de la Coordinadora de Ollas Populares (COP), fundada en 1982, afirmó que el 20 de junio marcó, libre flotación del dólar mediante, la ruptura del modelo económico y, por ende, una profundización de la pobreza.
«Ese día se produjo el quiebre del paradigma y luego, como en una avalancha, comenzaron a caer otras medidas como el feriado bancario, la intervención de cuatro bancos, el cambio del ministro de Economía, la aprobación de la Rendición de Cuentas a tapas cerradas y, por último, como si fuera poco, la ley de estabilidad del sistema bancario», manifestó el integrante de la coordinadora.
Para Collazo, toda esta «terminología burocrática», tal como la definió, se refleja en la creciente demanda de grupos de Montevideo y del interior del país que tramitan la solicitud de ingreso a la Coordinadora de Ollas Populares.
Como ejemplo señaló que el año 2000, la coordinadora adquiría, por un valor de 4.500 dólares, el surtido mensual que era distribuido entre 17 grupos para una población aproximada de 1.100 personas. En octubre de este año, el surtido mensual equivalió a 33.500 pesos uruguayos, es decir 1.200 dólares, distribuidos entre 16 grupos para una población aproximada de 1.600 personas.
«Esto indica que los recursos que provienen históricamente del aporte solidario, durante dos décadas, de compañeros y compañeras del Banco Central disminuyó notablemente porque el sistema bancario cayó», manifestó Collazo.
Recordó que en 1999, el plenario de la Coordinadora aceptó el ingreso de varios grupos nuevos porque aún se podía hacer frente a la demanda pero que, en el presente año, se produjo un sustancial aumento, con frecuencia semanal, de solicitudes de ingresos.
«La situación nos desbordó. Lo que hacemos es escuchar a las personas que vienen de distintos grupos a contarnos su problemática y lo derivamos al Instituto Nacional de Alimentación, a quien le compete la mayor responsabilidad alimenticia de nuestro país. Nosotros lo que hacemos es complementar los apoyos del Estado», manifestó el representante de la Coordina de Ollas Populares.
Estigmatización de la pobreza
En tanto, el representante por el Centro de Investigación y Promoción Franciscano y Ecológico (Cipfe), Alberto Hein, señaló que la economía y las políticas globales han sido nefastas para las mayorías.
También hizo referencia al trabajo del Cipfe en áreas como hogares y refugios nocturnos, así como a la experiencia en materia de contingencia para personas en situación de calle durante el invierno. Durante esa primera experiencia, denominada Frío Polar 2000, la Intendencia Municipal de Montevideo habilitó el Cilindro Municipal para albergar a los compatriotas en esta situación.
«En los primeros dos años, el Cipfe participó como única organización no gubernamental en la implementación del plan. Este año, trabajamos junto a otras tres ONG en lo que es el operativo de las casas. Un dato significativo es que el 73% de las personas que ingresaron este año a los refugios lo hicieron por primera vez. Eran personas a las se les había terminado el seguro de desempleo hacía uno, dos o tres meses», explicó Hein.
Vale recordar que estos operativos son elegidos por un comité interinstitucional, integrado por el Banco de Previsión Social, el Instituto Nacional de Menor, la comuna capitalina y el Ministerio de Defensa.
Por su parte, la economista Andrea Vigorito, en representación del Instituto de Economía, sostuvo que, a su juicio, la actual crisis socio-económica comenzó a formarse a partir de 1994 y se relaciona directamente con el deterioro del mercado laboral.
En este sentido, concluyó que las causas de la pobreza se vinculan al deterioro del mercado de trabajo, lo que se refleja en un aumento de la pobreza infantil. *
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