LA INGESTA DE CALCICAL FUERTE CONTRIBUYO AL DESENLACE, OPINO JERARCA DEL MINISTERIO DE SALUD PUBLICA

Muerte de dos pacientes acelera trámites para clausurar Biofarma

El Ministerio de Salud Pública (MSP) se dispone a clausurar en las próximas horas al laboratorio Biofarma, debido a «pésimas prácticas de manufacturas» de los medicamentos, según relataron a LA REPUBLICA fuentes ministeriales. Tras la investigación técnica, las autoridades sanitarias y posteriormente la Justicia indagarán también a los propietarios del laboratorio, además del director técnico Pablo Caraballo.

La Dirección General de la Salud determinó que en el laboratorio «no existen protocolos para la producción de los fármacos». Se indaga además a estas horas si otros medicamentos pueden estar afectados por malos procedimientos del laboratorio.

El MSP verificó un total de ocho pacientes intoxicados en los departamentos de Salto, Canelones, Maldonado y Montevideo debido a la ingesta del medicamento Calcical fuerte que fue retirado del mercado. Los pacientes afectados están bajo tratamiento dialítico. A mediados de la semana anterior se había producido un error en la elaboración de Calcical fuerte cuando en lugar de introducir carbonato de calcio se elaboró con carbonato de litio. Este último compuesto puede ser mortal dependiendo de las dosis suministradas, siendo utilizado en forma controlada en pacientes psiquiátricos.

El director técnico del laboratorio Biofarma, químico Pablo Caraballo, explicó el domingo a la mañana ante autoridades del Ministerio de Salud Pública que desde hace «tres días sabía del error» y admitió que en ese lapso no lo había denunciado. Jerarquías del MSP consideran que se está ante una falta «grave».

La información acerca del número de personas intoxicadas fue brindada ayer a LA REPUBLICA por la directora general de la Salud, Ofelia López, quien añadió que además «varias personas se encuentran en observación».

López dijo que será muy difícil comprobar si la anciana de 87 años falleció a causa del medicamento Calcical fuerte, pero entendió que su ingesta «seguro contribuyó a la muerte», quien se encontraba en tratamiento dialítico. El MSP también investiga otra muerte, ésta ocurrida en el Hospital Pasteur, de una persona que también había tomado el cuestionado medicamento.

LA REPUBLICA mantuvo un escueto diálogo telefónico con Pablo Caraballo, director técnico del laboratorio Biofarma, quien con voz perturbada dijo que «todo está en manos del MSP y por tanto no puedo hablar». Consultado sobre cómo se confundieron los compuestos, el químico prefirió interrumpir la conversación y terminar abruptamente con el diálogo telefónico.

Desde la Facultad de Química se indicó a LA REPUBLICA que «si se comprueba negligencia profesional de parte del director técnico del laboratorio, podría inhabilitarse su título de químico farmaceútico».

En la división Epidemiología y la División Toxicología del Hospital de Clínicas se recibieron en las últimas «48 horas cientos de llamados», dijo el jerarca del MSP, Sergio Curto.

El título y las responsabilidades

Los compuestos carbonato de calcio y carbonato de litio, son dos sales que tienen la misma presencia ante los ojos: polvos blancos finitos. Catedráticos de la Facultad de Química subrayaron que «cualquier elemento, cualquier materia prima debe ser verificada», antes de comenzar el proceso de elaboración de fármacos, sin excepción. Entienden también que el Ministerio de Salud Pública tiene la responsabilidad final por las condiciones en las cuales un laboratorio produce distintos fármacos, sin embargo «el director técnico de un laboratorio es el responsable de no cumplir con los protocolos».

Los laboratorios trabajan con una palabra grabada a fuego: planificación. Esta acción encierra incluso la diferenciación de horario en la producción de distintos medicamentos. El lunes se produce un fármaco y el martes se produce otro distinto, y entre la elaboración de uno y otro, los protocolos farmaceúticos exigen tests de controles para descartar la posibilidad de una contaminación cruzada. Los consultados en la Facultad de Química consideraron como «un error muy grande» el hecho de que «dos fármacos terapéuticamente diferentes se encuentren en la misma producción y a la misma hora y día».

Desde la Facultad de Química, fuentes consultadas por LA REPUBLICA que prefirieron mantener reserva, dijeron que «en los distintos laboratorios se nota día a día la presión que existe en los directores técnicos para que produzcan la mayor cantidad de fármacos en la menor cantidad de tiempo».

No obstante, enfatizaron que «los químicos que cumplen el rol de directores técnicos de laboratorios deben poner límites». Resaltaron que la responsabilidad final en un laboratorio es siempre del director técnico, aunque funcionarios en otras áreas, se hayan equivocado. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje