EL MINISTERIO DEL INTERIOR CUENTA CON MUÑECOS ANATOMICOS A TRAVES DE LOS CUALES NIÑOS ABUSADOS NARRAN SU DRAMA

Proyección determina que va en aumento el abuso sexual infantil

El 12% de los 650 casos de violencia familiar denunciados el año pasado, correspondieron a pericias de abusos sexuales a niños. Estas prácticas médicas y psicológicas están íntimamente ligadas al proceso judicial, tanto el que lleva adelante el juez penal  quien se encargará eventualmente de procesar al padre acusado de abuso sexual a su hijo , y también será parte del expediente que manejará posteriormente el juez de familia. Este último dictará la sentencia en cuanto al régimen de visitas y otros aspectos que harán a la relación de los padres con sus hijos.

A mayo de este año, el Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencia Familiar, dependiente del Ministerio del Interior, contabilizó que aproximadamente 12% de las pericias realizadas corresponden a casos de «abuso sexual infantil», cifra comparable, entonces, con la totalidad de 2001.

«Este año se pronostica un aumento de casos denunciados por causa de abuso sexual a menores», dijo a LA REPUBLICA Magdalena Lema, psicóloga del Centro de Asistencia, quien subrayó que existe un gran trabajo realizado por psicólogos y asistentes sociales, que al mismo tiempo «incrementa el número de querellas». La sensibilidad por el tema «también hace denunciar más», explicó la psicóloga. Una de las cinco madres de hijos abusados que asistió al Parlamento para cuestionar a los jueces de familia, reveló que a pesar de que sus «hijas no querían ver al padre, la jueza permitió que este hombre continuara con un régimen amplio de visitas».

Altas fuentes del Instituto Técnico Forense (ITF), señalaron a LA REPUBLICA que «las dificultades se presentan a la hora de reunir pruebas. Todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario. Las madres a veces están convencidas de que su niño fue abusado por su padre, por ejemplo, pero esta convicción no basta y quedan dudas. Las pruebas deben ser claras y en algunos casos hay madres que proyectan sus problemas personales en los niños». Las fuentes del ITF dijeron que «no es que las madres inventen, sino que se convencen de situaciones que sin pruebas no pueden resultar en condenas».

La directora del Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencia Familiar, Gabriela Fulco, agregó que cada vez más «los jueces solicitan peritajes específicos» ante denuncias de abuso sexual.

Esta dependencia del Ministerio del Interior y sus técnicos, están concentrados en la tarea de contribuir con la Justicia para demostrar o no las acusaciones de madres de niños que presuntamente fueron abusados sexualmente por su padre o por otros miembros del núcleo familiar.

Se apunta cada vez más a que el niño abusado no sea entrevistado en un Juzgado, sino que exista un técnico que contenga las angustias del menor y sepa recabar información, coincidieron en señalar las técnicas Fulco y Lema.

Muñecos anatómicos

Desde 1999 Uruguay cuenta con la llamada Cámara de Gesell, que es una habitación acondicionada con muñecos anatómicos importados de Estados Unidos que representan a los distintos miembros de la familia.

La Cámara de Gesell se ubica justamente en el Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencia Familiar, y permite visualizar a través de vidrios adaptados para ello, la conducta que adopta un niño en distintas situaciones presentadas por los técnicos.

Los muñecos, únicos en Uruguay, portan desde preservativos en los bolsillos de la ropa, tienen lengua, ropa interior y órganos genitales claramente identificados. Las autoridades del Centro de Asistencia entienden que «no sólo basta con poseer los muñecos anatómicos sino saber manejarlos para otorgar a la Justicia las pruebas videograbadas».

Cuando un niño tiene entre dos y tres años, su madre puede permanecer junto a él en la Cámara de Gesell, en tanto, cuando el niño o la niña son mayores a esa edad, la pericia técnica intenta realizarse sin la presencia de la madre.

En el Centro de Asistencia «se atiende el 95% de los casos de abuso sexual infantil  la gran mayoría de las agresiones constatadas son sufridas por niñas y adolescentes  y el resto de las denuncias llegan a la policlínica de psiquiatría del Hospital Pereira Rossell y el Instituto Técnico Forense», dijo Fulco. Además a los juzgados también llegan pericias que se realizan en forma particular.

La pericia técnica es una herramienta fundamental para que el juez penal y/o de familia alcance una conclusión clara de la situación: la clave está en determinar si hubo o no abuso. Técnicos consultados por LA REPUBLICA apuntaron que «existen pericias de casos de niños presuntamente abusados que no están bien realizadas».

Los informes que llegan a los juzgados desde el Centro de Asistencia a las Víctimas de Violencia Familiar, donde jueces y técnicos pueden acceder a un video de la conducta del niño frente a los muñecos anatómicos en la Cámara de Gesell, «constituyen datos probatorios», dijo Gabriela Fulco.

Si el juez no tiene claro que el niño fue abusado  continuó  y si las pruebas no están claras, el padre denunciado seguirá viendo a los niños.

En la Cámara de Gesell, «el niño proyecta y dramatiza su situación con los muñecos anatómicos», añadió Fulco. La psicóloga Lema indicó que en el momento de la pericia «el niño no debe tener sueño ni hambre, y en caso que el momento no sea el más óptimo, se realiza una entrevista de conocimiento, para luego hacer la pericia».

En cambio, si las condiciones están dadas, en una hora se puede dar un informe o pericia victimológica de abuso sexual.

La Justicia denunciada

El procesamiento de un padre que abusó sexualmente de su hijo, lo lleva adelante un juez penal. Por el delito de atentado violento al pudor, el artículo 273 del Código Penal establece una condena «por un tercio a la mitad de la correspondiente al delito de violación». Para este último delito el artículo 272 indica una condena de 2 a 10 años. La jueza de familia Ana Berta, dijo a LA REPUBLICA que «no existe legislación que indique que un padre procesado por estas causas  violación o atentado violento al pudor  no pueda continuar viendo a sus hijos, pues estas situaciones quedan a criterio del juez de familia. «Todo magistrado en primer lugar solicita pericias para determinar si hubo o no agresión. Pero en ocasiones, es peor la interrupción del vínculo y la pérdida del padre», señaló Berta. Lo único que se busca  entendió  es el beneficio del menor». Claro está que antes de llegar a una resolución, el juez de familia da vista al expediente proveniente del Juzgado Penal. Es así que sólo por pena condenatoria de penitenciaria puede determinarse la pérdida de la patria potestad, si así la madre lo solicita. *

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