BPS recorta subsidios a discapacitados graves
La resolución del BPS, tomada a nivel gerencial, para efectuar recortes presupuestales y que afectaría a cientos de discapacitados, será analizada por el Directorio a petición de la representación de los trabajadores en ese organismo luego de recibir denuncias de beneficiarios que por su edad vieron rechazados sus trámites.
El director social, Ariel Ferrari, solicitó información a los servicios del banco por la determinación de que a una persona discapacitada, por su edad y su patología ya no tendría rehabilitación, por lo cual no se le otorga la ayuda especial para asistir a un instituto de rehabilitación.
El jerarca explicó a LA REPUBLICA que analizar el concepto de rehabilitación sólo desde el punto de vista médico, «además de ser un error, es un concepto limitado de lo que es un derecho humano». Sostuvo que las igualdades que tienen que tener las personas para incorporarse a la vida social, es un concepto, contenido en la rehabilitación integral y que incluye otros tipos de actividades, como las educativas, sociales, recreativas, y laborales.
A entender de Ferrari, las ayudas especiales deben contribuir a aumentar las expectativas de una mejor calidad de vida y un proceso multidisciplinario que tiene como fin la integración de la personas con discapacidad a la sociedad o la reincorporación a la vida social, desarrollando todas sus potencialidades y tratando de fortalecer la capacidad de autogestión.
Por lo tanto, el jerarca entiende que se estaría excluyendo a cientos de beneficiarios de continuar aplicándose los lineamientos que se están llevando adelante para la obtención de este beneficio.
Hace 3 meses que se aplica esta resolución que afecta a las personas con mayor grado de discapacidad, mientras que su discusión dentro del Directorio del BPS se venía postergando. El tema será tratado por el directorio en la reunión del próximo 23 de octubre.
Recuperación integral
Mabel Ubiría, secretaria de la Comisión Nacional Honoraria del Discapacitado (CNHD), manifestó que cientos de personas se perjudicarían por esta determinación del BPS, especialmente las mayores de 18 años que padecen de una discapacidad severa. No tendrán una rehabilitación integral, que incluye aspectos médicos, educativos y laborales, a fin de integrarse a la sociedad.
El BPS paga por cada discapacitado unos $ 1.400 y $ 700 a los que sólo se les abona la locomoción. En nuestro país hay 170 instituciones que trabajan con discapacitados, con lo cual se deduce que existen miles de personas que perciben estas ayudas especiales.
La CNHD manifestó discrepancias a las consideraciones conceptuales que se tuvieron en cuenta para la eliminación del beneficio de Ayudas Especiales.
Citando al asesor honorario latinoamericano de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Antonio Lacal Zuco, la CNHD sostuvo que «considerar la edad y la patología como variables en el proceso de rehabilitación de una persona con discapacidad, implica adoptar una definición muy restringida de la rehabilitación, desconociendo los alcances de la rehabilitación integral».
Los documentos internacionales sostienen que el problema de la discapacidad es definitivamente social y dentro del cual se incluyen los aspectos médicos.
Aceptar que la edad y las patologías son variables para acotar el proceso de rehabilitación, sería negar la existencia de la rehabilitación profesional, y aún desde el punto de vista médico se omitirían, después de los 18 años, otras prestaciones como controles, mantenimiento y reparación de prótesis, provisión y adiestramiento en el uso de ayudas técnicas.
Acotar las prestaciones de rehabilitación por cualquier motivo, edad, raza, sexo, religión y otras circunstancias implica discriminación y está contra las normas de igualdad de oportunidades, denuncia la Comisión Nacional Honoraria del Discapacitado. *
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