Tiene la palabra

 

Enferma de protagonismo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Debo confesar, que si en un instante estuve en contra de las expresiones del doctor Lillo, sí debo de entender que en alguno de sus párrafos tuvo razón. Nunca vi alguien tan obsesionada en contra de la Intendencia Municipal de Montevideo, como la edila Cristina Ferro. Sé que en realidad no se debería hacer lo que yo hago, porque en sus fueros más íntimos es lo que persigue, «que hablen mal, pero que hablen de ella». En primera instancia, lo primero que se le ocurrió, fue que el intendente fuera interpelado por los dichos de un funcionario como el doctor Lillo, y es aquí donde quiero puntualizar mi reflexión: Comenzamos por preguntar cómo puede ser que una funcionaria que tiene un problema con un jerarca, acude a un político para que la «defienda»? Yo sugiero que a esta funcionaria se la sancione por mala funcionaria.

Todos los funcionarios públicos o municipales, tienen leyes, decretos, digestos, donde se indican las responsabilidades y garantías de los funcionarios sin excepción. ¿Cómo puede ser, que esta funcionaria, no recorrió todas las instancias jerárquicas y legales que corresponden a los funcionarios? Recursos de Revocación, recursos jerárquicos, llegando si es preciso al Tribunal de lo Contencioso Administrativo? No es así que nos enseñan en la Oficina Nacional del Servicio Civil? ¿Cómo puede ser que cualquier funcionario que tenga un problema con un jerarca tenga que acudir a «un político» y éste se haga eco –porque obviamente en este caso y en particular, le sirve para sus propósitos y al decir del doctor Lillo, es una persona enferma de protagonismo– que lo único que busca es tener algún pretexto (cierto o inventado) contra la Intendencia Municipal de Montevideo. ¿Esta funcionaria recorrió todos los caminos? Porque si un funcionario actuó mal, (el doctor Lillo en este caso ), la citada funcionaria no actuó mejor, y si se pide sanción para uno por sus dichos y exabruptos, se debe pedir también para quien no actuó conforme a lo dispuesto por las ordenanzas.

¿Qué antecedentes deja esta experiencia? Que cualquier funcionario que de ahora en más tenga problemas en su lugar físico de trabajo, deberá –al mejor estilo de los partidos tradicionales, concurrir mediante tarjetita de: a tratar que algún político se haga cargo de sus reclamos– si es del partido contrario, mejor así de paso demuestran cómo defienden a los trabajadores (cosa que no hacen cuando su propio partido lo único que hace es ponernos cada vez más impuestos y siguen colocándonos la soga al cuello). Cuando sugiero que se sancione a la funcionaria, no es que no esté del lado de los trabajadores, porque sí estoy del lado de los más desposeídos, pero no de los aprovechados, de los que se dejan utilizar (y defienden sólo su chacrita) por estos políticos mediocres que se valen de estos argumentos para poder ser «noticia». Quisiera saber ¿cuánto gana la funcionaria en la Intendencia Municipal de Montevideo? Por supuesto que debe ganar más que un médico en Salud Pública, o un maestro o un profesor o cualquier funcionario de la Administración Central (sin padrinos por supuesto) y si bien tiene todo el derecho del mundo de recusar a un jerarca autoritario, no veo que defienda su lugar de trabajo, sino más bien que trató de empañar a toda gestión de la Intendencia y al propio intendente, que por supuesto cuando vio de qué se trataba la interpelación, por lo ridículo del tema, no concurrió.

No había querido escribir hasta ahora, por lo irrelevante de esta señora, pero cuando veo que es una «Todóloga», ya que siempre veo que opina de todos los temas, que no pierde un momento de agredir al intendente, que alega que Mariano tiene «miedo de ir a la Junta», y se olvida que el intendente de Canelones, perteneciente a su propio partido, no sólo no va, sino que Canelones parece Afganistán bombardeada, por más explicaciones que den sus jerarcas sobre los desagües, niveles, etc., el hecho concreto, es que no hacen obras, pero sí pagan fortunas en sueldos a amigos muy entrañables. Pregúntele al señor Lausarot, cómo hizo para tener un funcionario que más que ñoqui, está perseguido por la Justicia y su sueldo lo tuvimos que pagar nosotros, a él y a otros «amigos» del mismo partido de la señora. Esto va en contestación a sus dichos en la prensa, donde indica que la Intendencia gasta $ 10.000 en las visitas del intendente con los vecinos, como siempre, ven la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio, porque ejemplos como el anterior podemos seguir escribiendo varias páginas, desde sueldos de amigos hasta entrega de viviendas a sus familiares como el caso del señor Noachas, yo creo que a esta altura, cuando la prensa publique algo de esta persona, los uruguayos saquemos nuestras propias conclusiones, basta de demagogia barata, basta de manotazos de ahogado, obviamente que «ama su sillón», pero defiéndalo con altura, sin mentiras, aporte construyendo y no difamando. Porque será muy todóloga (experta en todo), pero hasta ahora, no he leído ni un solo proyecto suyo para el bien de la comunidad.

Le advierto que personas como usted, son las que han hecho que el pueblo pierda credibilidad en los políticos y los colocan en la misma bolsa a todos, nosotros que somos el pueblo nos sentimos impotentes, defraudados ante «tanta mentira organizada» (como dice la marcha de la bronca) y eso es lo que sentimos hoy: Bronca.

Le saluda atentamente,

RSC

 

De la edila Cristina Ferro

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* ¿Presupuesto participativo?

Es oportuna la nota de la edila María Sara Ribero en la que reitera conocidos y repetidos argumentos mentirosos acerca del presupuesto participativo con el fin de precisar algunos alcances de esta expresión, «presupuesto participativo» y utilizar la riqueza de la participación ciudadana para vestir con una pátina de legitimidad la ineficiencia de una gestión municipal de cuyo fracaso, de seguir en la línea de razonamiento de la edila, los culpables van a ser los vecinos.

Participar no debe ser solamente opinar, participar es también decidir, y los vecinos de Montevideo lo único que pueden hacer, y especialmente han hecho en esta oportunidad de la nueva gira recién finalizada del equipo municipal es reclamar, presentar sus propuestas y como tantas otras veces sumar más propuestas que nunca cristalizarán en realidades, salvo que favorezca a los intereses políticos de la IMM.

¡Cuánto tiempo, talento y capacidad de los vecinos al servicio de la imagen de una descentralización que se «vende» en el exterior o en el interior del país, pero que los montevideanos reconocen cada vez más como inoperante!

¿De qué presupuesto participativo habla la edila? ¿Cuántos y cuáles de los nuevos impuestos se decidieron en los Concejos Vecinales?

¿Acaso los concejales del Concejo Vecinal Nº 9 votaron a favor del nuevo impuesto a las carreras de caballos, creado en el año 2000, por si la reapertura del Hipódromo se concretaba antes y aumentado considerablemente en esta rendición de cuentas para gravar fuertemente y afectar a esta posible nueva fuente de trabajo tratando por todos los medios de sacar ventaja en lugar de facilitarle la actividad? No.

¿Saben los cuidadores, los peones, los propietarios, los apostadores que van a ver disminuida su participación en los premios y en los dividendos porque primero hay que pagarle a la Intendencia? No.

¿Sabían los inversores que no pudiendo dada la oposición tanto del Partido Colorado como del Partido Nacional a la exage
rada imposición a las carreras de caballos y a todos los juegos que se realicen en el hipódromo y aparentemente fuera de él, gravaron las carreras con el 0,5% y ahora aumentan el porcentaje al 2,5%? No. Basta con saber que el impuesto alcanza hasta las carreras de galgos por si se corren o trasmiten algún día.

¿Acaso los concejales de la zona 1 votaron alguna vez a favor del cepo? No.

¿Y los del comunal 8, no habían votado en contra de la licitación de las obras del estadio Charrúa y la IMM la adjudicó sin atenderlos?

¿Votaron los concejales del 8 y del 9 el mantenimiento y la ampliación de las áreas de disposición final de residuos en zonas muy valiosas para el crecimiento de la ciudad destinadas a «basurero» por muchos años más? No.

¿Votaron los concejales de estas zonas la instalación de una planta de tratamiento de residuos hospitalarios, la misma cosa que rechazaron en Camino Repetto hace pocos años? Seguramente no.

Para que la gente participe hay que respetar su opinión y convocarla cada vez que sea necesario para cumplir con lo prometido y no desgastar y dilapidar los recursos en prácticas más que clientelistas como los son los abundantes contratos sin concurso y por abultadas sumas como ya hemos denunciado, las reiteradas presupuestaciones de contratados que no ingresaron por concurso, el mantenimiento de un canal municipal al servicio de los intereses políticos e ideológicos del Frente Amplio y no de los montevideanos, el aumento de los cargos de confianza, la adjudicación a muchas instituciones de importantes sumas de dinero sin las debidas licitaciones, los viáticos pagados como horas extras para defraudar al BPS, la millonaria locura plagada de contratos y favores del Teatro Solís, los cargos inventados para los ex secretarios de las juntas locales, hoy interventores o presidentes de comisiones creadas para que ellos mantengan sus contratos, etc., etc.

Sostiene la edila Ribero que hay que decir lo que se piensa y actuar como se dice.

Lástima que lo que hacen su partido y el intendente Arana es totalmente lo contrario.

Y de eso, del permanente doble discurso en que incurren, sobran pruebas a diario.

Adjunto a ésta y pongo a disposición de quien se interese un documento oficial que demuestra que entre todos pagamos hasta las flores que le regalan al intendente, quien manda en el lapso de poco más de un mes 180.000 pesos a los CCZ para que preparen su visita, olvidando que tiene 18 empleados de particular confianza en los zonales, a los que pagamos 45.000 dólares cada mes, más de medio millón de dólares al año, (no olviden que para 18 privilegiados), cada uno con celular, camioneta y chofer, que por lo menos deberían servir para avisar quien viene. En estos casos, el intendente.

CRISTINA FERRO – EDILA FORO BATLLISTA

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