Diputados salteños piden que restos de Vaimaca Pirú descansen en Arerunguá
La moción de los diputados para que los restos de Vaimaca Pirú descansen en Salto es concomitante al reclamo surgido, en ese sentido, desde la sociedad civil, que no está de acuerdo con lo dispuesto por el gobierno nacional de trasladar al cacique charrúa al Panteón Nacional.
En la exposición de motivos los diputados Fonticiella, Señorale y Rosete, señalan que la inminente repatriación de los restos de Vaimaca Pirú desde Francia es un acto nacional de reivindicación del papel jugado por la raza en la conformación de nuestra nacionalidad, en la historia de la autonomía y la independencia.
Lo decidido por el artículo segundo de la Ley 17.256, que determina que los restos de los charrúas sean depositados en el Panteón Nacional, aun con la mejor intención con que fuera votado en el Parlamento, ha despertado reacciones contrarias en historiadores, indigenistas, antropólogos, agrupaciones criollas y habitantes en general que, fundamentalmente, no están conformes con ese destino final.
Expresiones claras de ese sentir han sido las declaraciones y petitorios elevados desde la sociedad civil a los poderes del Estado y a la opinión pública.
Resaltan la necesidad de modificar la ley y determinar que los restos de Vaimaca Pirú descansen en Arerunguá, departamento de Salto. La exposición presentada en la rama baja parlamentaria sostiene que ese territorio norteño debe ser considerado como lugar natural de la etnia.
De allí era originario el cacique, allí modeló su perfil y su vida. En Arerunguá eligió Artigas las tierras que le otorgó el Cabildo de Montevideo.
Dice la historia que el Jefe Oriental no trabajó las tierras de su estancia, que las dejó para que vivieran libres y protegidos sus amigos los indios. La zona de Arerunguá tiene gran significado en la vida de los charrúas, pues fue centro de actividades rituales y culturales y constituyó su último refugio.
Es además un símbolo artiguista de indudable valor histórico, como que allí el prócer enarboló su primera bandera. De esa zona los indios partieron junto a él en las gestas heroicas y dice la historia que Vaimaca Pirú cabalgaba a su lado.
Volver los restos del cacique a las tierras que lo vieron nacer, a las que Artigas destinó como refugio de su raza será un acto de justicia, por lo que proponemos que se modifique la Ley 17.256, preceptuando su inhumación en Arerunguá, departamento de Salto, de ser posible en la zona del Paso Potrero, donde un mojón marca el histórico lugar donde se levantó la primera bandera artiguista.
El artículo primero del proyecto modifica el artículo segundo de la Ley 17.256 y dispone que cuando los restos de los charrúas sean repatriados, individualmente o en conjunto, reciban ubicación final en Arerunguá. Se dispone asimismo que se acuerde con el gobierno departamental el lugar preciso donde reposarán los restos.
Se intenta así clarificar que el traslado se producirá una vez que regresen al país los despojos mortales y que no será necesario que estén todos reunidos para proceder a su ubicación final. Igualmente promueve el respeto de la autonomía municipal, preceptuando la coordinación con el gobierno departamental. *
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