URUGUAY PEDIRA INFORMES A LAS AUTORIDADES ARGENTINAS PARA CONOCER EL PROYECTO

Instalarían basurero nuclear en Ezeiza a sólo 300 kilómetros de Montevideo

Malformaciones congénitas, cáncer de pulmón, de tiroides, de piel y leucemia, son algunas de las consecuencias de la radiación que puede destruir células vivas, en caso que se produzca un accidente con material radiactivo.

La empresa Invap, que vendió un reactor nuclear a Australia en octubre pasado y por lo que ahora el estado argentino está obligado a recibir residuos nucleares del país comprador para ubicarlos en la zona de Ezeiza, a sólo 300 kilómetros de Montevideo, es la misma firma que vendió dos equipos de radioterapia al Uruguay. Esta transacción se generó cuando la Dirección Nacional de Tecnología Nuclear suspendió equipos de radioterapia en junio de 2001. También es la misma empresa a la que la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE) solicitó precios para poner en marcha el acuerdo firmado con la Federación Médica del Interior en mayo pasado.

Este convenio supone el establecimiento de centros de radioterapia en el interior del país, para cubrir la atención de los pacientes de Salud Pública y los asociados a las cooperativas de FEMI.

Por otro lado, desde ayer comenzó en Uruguay la inspección por parte de dos técnicos argentinos, de 9 equipos de cobaltoterapia y 5 aceleradores lineales distribuidos en el territorio nacional. La inspección se extenderá durante una semana y su objetivo es revisar la habilitación de los equipos de radioterapia que fueron controlados por la Dirección Nacional de Tecnología Nuclear –dependencia del Ministerio de Industria y Energía– a mediados del año 2001. Para ello la Dinaten contrató a inspectores de radioterapia de Argentina pues su director Daniel Turcatti, dijo a LA REPUBLICA que en nuestro país no hay personas capacitadas para esta tarea, aunque se procura su entrenamiento.

Trueque: reactor por basura

La venta que realizó Argentina en octubre pasado de un reactor nuclear a Australia por U$S 180 millones, generó temor entre los habitantes del vecino país, debido a los efectos existentes a partir del ingreso de residuos radiactivos. Algunos hablan de la posibilidad que pueda generarse la segunda parte de Chernobyl. Al respecto, el director de Tecnología Nuclear, Daniel Turcatti, dijo ayer a LA REPUBLICA que tras el acuerdo entre Argentina y Australia, no se constituiría «una central nuclear» y subrayó que «Chernobyl no tenía medidas de seguridad».

Consultado sobre qué indica que Argentina las tendrá, Turcatti respondió que «no existe peligro cuando las fuentes radiactivas son tratadas en un depósito», aunque admitió que «puede haber peligro durante el transporte de las fuentes».

Argentina y Australia firmaron durante el año pasado un acuerdo mediante el cual el Estado del vecino país respalda los compromisos adquiridos por la empresa Invap, al ganar una licitación en Australia para la construcción de un reactor nuclear de investigación en ese país.

A cambio de la venta es obligatorio para Argentina recibir los residuos radiactivos australianos. Mientras el acuerdo entre Argentina y Australia está en discusión en la Cámara de Diputados –pues el Senado argentino ya lo aprobó en octubre pasado– organizaciones ambientalistas, vecinos de Ezeiza donde se ubicaría el depósito de los residuos radiactivos y el Consejo Federal de Medioambiente, recuerdan una y otra vez que el artículo 41 de la Constitución «prohíbe el ingreso al territorio nacional de residuos actual o potencialmente peligrosos y de los radiactivos».

Sin embargo, para entender las razones del Estado argentino para aprobar o no este acuerdo, debe considerarse que los U$S 180 millones se dividirán en dos mitades.

Una de ellas para el estado y la otra para la empresa Invap, que es socia del primero.

Greenpeace y 70 organizaciones no gubernamentales pusieron el grito en el cielo. La primera protestó en las puertas de la embajada de Australia en Buenos Aires y subrayó que «estos residuos podrían también contaminar irreversiblemente vastas áreas de agua y tierra, en caso de producirse un accidente.

También anuncian que Argentina sería un punto de referencia para grupos terroristas para robar plutonio, un compuesto nuclear derivado de estos residuos que se utiliza para la construcción de bombas atómicas. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje