Gardel, truco y copas
Diezmados por la crisis y la posmodernidad, algunos reductos de antaño aún sobreviven con un reducido número de clientes. Entre copas, partidos de truco y la infaltable foto de «El Mago» los parroquianos aún resisten el embate de los tiempos que corren.
«Para nosotros esto es como un santuario. Un lugar donde uno se encuentra con amigos, conversa, bromea y comparte una copa desde hace años. Algunos ya no están entre nosotros, pero los que quedamos tratamos de mantener la costumbre», señala Mario desde La Grúa, un boliche ubicado en el Cerro.
Otro parroquiano, José, que también supo estar del otro lado del mostrador, recuerda: «Ahora quedamos unos pocos. Antes, la gente tenía más plata y tiempo para bolichear. El boliche era toda una actividad social: organizabas comidas, salidas y, en muchas casos, desde una cantina se creaba el cuadro del barrio. Pero eran otros tiempos, ahora todo cambió».
Horacio regentea «El Canario»desde hace poco más de un año, aunque el boliche haya pasado ya el medio siglo de existencia. Acodados al mostrador de mármol o distribuidos en las cuatro mesas que tiene el local, los clientes –veteranos en su mayoría– juegan al truco, conversan, leen el diario o simplemente miran televisión.
«La mayoría de la gente que viene son veteranos que aún conservan la costumbre de tomarse la de la mañana y la de la última hora», señala Horacio, desde atrás del mostrador.
La ausencia de juventud en el recinto, como en la mayoría de los boliches, es notoria. «Los jóvenes no pueden hacer mostrador. Primero por la situación económica, nadie les da una oportunidad, más bien se le da palo. Los muchachos no pueden gastar, prefieren tomar en una esquina que les sale más barato».
Mantener el boliche en funcionamiento no es tarea fácil. «El primer socio que tenés es el Estado», grafica Horacio. «Te lleva la cuarta parte de lo que hacés, más los gastos de luz y agua».
Dice que las largas jornadas tras el mostrador, entre 12 y 14 horas, «pesan» pero no se queja. «Esto te tiene que gustar y a mí me gusta», manifestó Horacio. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad