Inteligencia límite
Un tema que entendemos puede resultar interesante para nuestros lectores, desarrolló la Revista Minusval de España recientemente.
Se trata de las «personas con inteligencia límite», que resulta constituir un grupo de población que no teniendo, en la mayoría de los casos, el reconocimiento legal de personas discapacitadas que se les haga susceptible de acceder a recursos sociales destinados a las personas con discapacidad. Tampoco cuentan con un perfecto desarrollo de sus capacidades mentales que les permitan integrarse en la sociedad escolar y posteriormente laboral, en las mismas condiciones que el resto de los ciudadanos considerados, por decirlo de alguna manera, «normales».
Estas personas necesitan de un tratamiento individualizado en la escuela. Sus dificultades exigen la existencia de educadores especiales que detecten precozmente esas dificultades, sin confundirlas con las de un mal estudiante. Si esto sucede, difícil resultará aumentar sus propias potencialidades para evitar la discriminación.
No se les puede considerar deficientes, no tienen un retraso mental, pero tampoco disponen de unas habilidades cognitivas y personales para presentarse a las exigencias del entorno como cualquier persona.
Sus necesidades cambian de acuerdo a la edad cronológica. En los niños una prioridad supone poder encontrar una escuela adecuada.
En los adolescentes, los amigos, el grupo de iguales representa un apoyo esencial. En los jóvenes y adultos, encontrar un trabajo, protegido o no, que se adapte a sus posibilidades, resulta vital.
Desde el punto de vista médico, resulta difícil hacer un diagnóstico a primera vista, dado que la persona orgánicamente está sana y no se puede hablar de enfermedades. Después de un buen reconocimiento psicológico, se puede llegar a un buen diagnóstico que permita ofrecer a las personas desarrollar al máximo su potencial humano.
Generalmente a lo largo de su infancia y adolescencia hay más experiencias de fracaso que da éxito. La poca tolerancia a la frustración, limita la ayuda a crecer y madurar. Es importante trabajar pues, la autoestima.
En la mayoría de los casos la inteligencia límite produce un desajuste social provocado por falta de adaptación al entorno. Podemos decir que estas personas con este handicap, no están hechas al entorno que les rodea (demasiado competitivo, exigente, rápido…) ni el entorno está hecho para las personas con inteligencia límite (no se conoce la problemática, ni sus dificultades y capacidades).
El trabajo con las personas con inteligencia límite tiene que abordarse en tres niveles: social, familiar y personal. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad