El Codicen tendrá una auditoría permanente
El Codicen resolvió instrumentar un sistema de auditoría propia de carácter permanente, para establecer controles en el organismo. Asimismo, realizará un inventario de todos sus bienes y transformará los almacenes, para lograr un mayor orden en las compras.
A tales efectos, solicitó asesoramiento técnico a la Auditoría Interna de la Nación y realizó un llamado para contratar un experto en la materia, confirmó a LA REPUBLICA una fuente del organismo.
Según manifestó el informante, el Codicen instrumentará una unidad interna, «lo cual no implica que no pueda apelarse a una auditoría externa».
Por otra parte, el organismo solicitó un nuevo miembro del Tribunal de Cuentas además del existente, para reforzar los controles sobre los gastos del organismo. Asimismo, la fuente señaló que el Codicen instrumentó una serie de inventarios para relevar los bienes inmuebles.
El informante recordó que desde el año 1997 no se realizaban controles. Ello repercutió posteriormente en informes de la Auditoría Interna de la Nación (AIN) y el Tribunal de Cuentas, que evidenciaron el descontrol que existía en el organismo.
La fuente indicó que existen bienes de gran valor –como ser obras de arte– que nunca fueron registrados y ahora sí serán inventariados.
También se realizó un relevamiento para determinar la existencia de equipos de computación en todas las dependencias del Codicen. El censo se inició el año pasado, luego de que los informes de la Auditoría Interna de la Nación constataron un faltante de 290 equipos informáticos. La investigación determinó que 187 de esos equipos se encontraban en depósito.
Recientemente culminó el inventario físico que consiste en determinar la ubicación total de los equipos del organismo. Resta culminar el inventario lógico, que consiste en contrastar el censo con los registros de compra.
La investigación administrativa que se inició a consecuencia de los informes de la AIN prosigue abierta y una vez concluido el censo, para el cual hay plazo hasta el 15 de marzo, se resolverá qué medidas se adoptan.
Otra medida que se concretó es la transformación de los almacenes, para tener efectivo control de las compras, entradas y salidas.
La operación apunta a clasificar los bienes que se adquieran y mejorar las medidas de seguridad, mediante el registro de códigos de barra en las mercaderías. Ello permitirá, también, dividir las secciones y determinar la venta o enajenación de los equipos que estén sin utilizar.
El pasado 15 de mayo de 2001, la Auditoría Interna de la Nación presentó un informe sobre la situación de ANEP, que denunciaba irregularidades en la compra de 1.700 computadoras por licitación y faltante de 322 equipos.
Asimismo, el documento señaló que al costo original de la adquisición de los equipos, se sumaba U$S 33.426 por conceptos de «costos extraordinarios», lo que se atribuyó a falta de previsión del organismo en materia de capacidad locativa.
Un segundo informe de la AIN advirtió «irregularidades» en la licitación por la cual fueron adquiridos los equipos. Indicó que por esta situación el Estado pagó U$S 110.000 más de lo que debiera haber abonado.
Los informes generaron intensas polémicas dentro del organismo e incluso divisiones entre los integrantes del Consejo. Algunos consideraron que la AIN debía investigar y otros sostenían que la auditoría debía retirarse, ya que no había sido solicitada por el organismo en su conjunto.
El tema llegó al Parlamento, adonde debieron concurrir las autoridades del Codicen a pedido de los legisladores.
Finalmente, el 13 de setiembre la AIN retiró a sus auditores, alegando que el trabajo se tornó dificultoso debido al tenso clima que se había generado.
Por otra parte, en el mes de setiembre, un informe del Tribunal de Cuentas señaló diversas irregularidades en los gastos de funcionamiento e inversión de la ejecución presupuestal de la Anep durante la administración de Germán Rama.
Uno de los aspectos más llamativos del informe fue el gasto de U$S 4 millones en 588 contratos de obras y servicios, de consultores, asesores, arquitectos y coordinadores. *
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