MSP condiciona asociación de mutualistas deficitarias
El convenio del Banco República Oriental del Uruguay con la mutualista Oca Larghero podría ser denunciado por la institución bancaria, para que el mismo no se renueve automáticamente.
La mutualista mantiene un déficit de U$S 18 millones y según fuentes consultadas por LA REPUBLICA, la decisión del BROU la afectaría directamente.
Por otra parte, rebajas salariales que supondrían que los funcionarios de una de las tres instituciones deficitarias cobren el 50% de los montos actuales, es otro elemento que ayuda a diseñar el panorama del sector mutual.
Aunque el Poder Ejecutivo recibió a mediados de 2001 el préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que asciende a U$S 75 millones y que se destinará a las Instituciones de Asistencia Médica Colectiva, éstas aún no lo han recibido.
El proceso para alcanzar la cuota parte del préstamo culminará el 31 de marzo próximo y consiste en presentar proyectos de reconversión o viabilidad que garantice, entre otros puntos, que las entidades mutuales podrán repagar el préstamo.
Mientras la Federación Uruguaya de la Salud entiende que los cambios en el sector deben ser urgentes y que los salarios destinados al sector anestésico quirúrgico y el financiamiento del sistema son dos claves para comenzar a combatir la crisis, el Sindicato Médico del Uruguay solicitó una entrevista con el presidente de la República, Jorge Batlle y los ministros de Salud Pública y Trabajo, Luis Fraschini y Alvaro Alonso.
El presidente del gremio médico, Barret Díaz, dijo a LA REPUBLICA que «además de analizarse un nuevo financiamiento del sistema mutual, separando la recaudación y reembolsando a las instituciones en base a sus costos, debe estudiarse una paramétrica de la cuota mutual equilibrada».
Sobre el auxilio económico, Díaz instó a que «debe acelerarse el dinero» proveniente del BID.
Prácticamente quebrado
De las doce entidades que presentaron anteproyectos el pasado 31 de diciembre para acceder al préstamo del BID, tres de ellas tienen serias dificultades para obtenerlo.
En el mes de enero el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini, dijo a LA REPUBLICA que ese grupo de Iamc «está en pañales» para conseguir el préstamo de la entidad bancaria.
El director técnico de Central Médica –que busca fusionarse con la mutualista Cudam– Raúl Larraburu, confirmó a LA REPUBLICA que los procesos de asociación dependen de la negociación de los pasivos que tengan las instituciones que se asociarían con otras, pero admitió que «deberán ser negociados en tiempo y forma y para ello tendrá que llegar pronto el préstamo del BID. De lo contrario, algunas instituciones podrían morir en el camino».
Las tres instituciones más riesgosas emplean a 860 funcionarios no médicos, 380 médicos y 72.500 afiliados. Sus pasivos alcanzan a los U$S 27 millones.
«Las IAMC y el Poder Ejecutivo no toman en serio la crisis mutual. No se dan cuenta de que el sector está prácticamente en quiebra», dijo a LA REPUBLICA Jorge Bermúdez, secretario general de la Federación Uruguaya de la Salud, que se entrevistará con el ministro de Trabajo el 1 de marzo para conocer «cuál es el papel que jugará» dicha secretaria de Estado.
Bermúdez agregó que la actitud de esos dos actores «incluido el Sindicato Médico del Uruguay, es casi suicida porque no insisten en implementar cambios de fondo».
En cuanto a la asociación de Impasa con Gremca, Antonio Durán dijo a este medio que «Impasa estudia que mediante la autogestión Gremca pueda repagar su pasivo», que alcanza alrededor de U$S 6 millones. *
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