Tiene la palabra
El presidente de la SCJ responde al Colegio de Abogados
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Señor Presidente del Colegio de Abogados de Paysandú
Dr. Américo Cabillon Chaldain
Presente
* La Suprema Corte de Justicia cumple en responder su nota del 13 del corriente que adjunta el comunicado librado a la prensa el día viernes 8.
Varias son las cuestiones que están comprometidas en ese planteo.
Algunas –como la lentitud de la Justicia– son de muy vieja data y no escapan a la regla general burocrática inherente a toda Administración Pública, que por supuesto no es exclusiva del Uruguay en el concierto hispanoamericano.
No se comprende, entonces, la virulenta crítica contenida en el comunicado, como si se tratara de un problema nuevo e inesperado de reciente aparición, al que la Corte no le asigna la importancia que merece.
Seguramente no escapa al conocimiento de ese Colegio la permanente lucha por el presupuesto del Poder Judicial y las rendiciones de cuentas que la Corte, desde siempre, ha librado hasta el agotamiento en todas las instancias parlamentarias y ministeriales en que todos los años se plantea el tema.
No puede ignorar ese Colegio que la escasez de funcionarios (incluida la carencia de personal para suplir aquellos que gozan de licencia por enfermedad) y la precariedad de medios materiales para el buen funcionamiento del servicio está en la base de toda esta problemática.
La falta de alguaciles, ya ha sido solucionada por Resol. 68/02 que encarga de las tareas propias del cargo en las Sedes Letradas de 5º y 6º Turnos a la funcionaria Elvira Kautz mientras dure la licencia por enfermedad del Oficial Alguacil titular.
En el tema puntual de la falta de una computadora, que ese Colegio atribuye al «ritualismo burocrático de las Oficinas Judiciales», me permito acompañar el informe de la División Informática, que desvirtúa radicalmente la crítica infundada que se nos dirige. No se comprende la afirmación de ese Colegio en el sentido de que «prima un dato estadístico sobre la realidad cotidiana». Las estadísticas, mal que le pese al Colegio y las comparta o no, son una realidad incontrovertible que demuestra que el número de asuntos a atender en baranda (sumados los expedientes en trámite y asuntos iniciados en cada año) de los juzgados letrados de 1º y 3
Es cierta la denuncia que se formula por la duración desmedida de las casaciones en la Corte. No desconozca, ese Colegio, que la Corte mantiene el mismo número de cinco integrantes desde su creación en 1907.
El Uruguay es el único país en el mundo con un Tribunal de cinco miembros que funciona como Corte de Casación en todas las materias, Tribunal Constitucional, única instancia en las causas diplomáticas (cada vez mayores en materia laboral) y que además tiene a su cargo toda la tarea de gobierno y administración de un Poder del Estado, donde felizmente, no existe Ministerio de Justicia.
Son de público conocimiento las gestiones que desde hace años viene cumpliendo la Corporación para obtener una reforma de la Constitución que eleve el número de sus miembros divididos en Salas por materia, como ocurre en todos los países del mundo.
El sistema político, acaso abrumado a su vez por grandes problemas nacionales, no ha encontrado aún la coyuntura propicia para abocarse con rapidez al tratamiento del tema.
La Corte ha hecho verdaderos milagros transformando cargos y haciendo ahorros en sus limitados créditos presupuestales para paliar la sobrecarga desmesurada de trabajo en todas las sedes judiciales que crece día a día.
Y tenga presente ese Colegio que la Corte se vio obligada a suspender toda actividad tanto jurisdiccional como administrativa durante el mes de noviembre y parte de diciembre próximo pasados para atender la visita de cárceles (que también se cumplió en la ciudad de Paysandú) dispuesta por la Ley Nº 17.272.
No se ajusta a la verdad, pues, la afirmación contenida en la nota en cuanto expresa que «Lamentablemente, de la reunión mantenida por este Colegio el 30 de octubre de 2001 con el entonces Presidente de la SCJ, doctor Milton Cairoli, los planteos efectuados no han sido atendidos». Luego de esa entrevista, la Corte dio curso de inmediato a las solicitudes del Colegio derivándolas a la Dirección General que las ha ido cumpliendo en la medida de sus posibilidades de recursos humanos y materiales.
Así resulta de la siguiente documentación cuya fotocopia se acompaña: 1º) memorándum de la D.G. que determinó el dictado de la Resol. Nº 612/01 de 09/11/01 por la que distribuyen los funcionarios de los Juzgados Letrados de 1ª Instancia de Paysandú; 2º) Resol. Nº 625 de 26/11/01 por la que se transforma un cargo de Alguacil; 3º) Resol. Nº 31 de 01/02/02 por la que se designa Oficial Alguacil para los Juzgados de Paz Departamentales, a la señora Elvira Kautz (que, como se dijo, fue luego asignada a las Sedes Letradas).
Todas estas medidas fueron tomadas con anterioridad a la conferencia de prensa divulgada por ese Colegio el día 08/02/02 que da mérito a esta respuesta.
La atención que la Corte presta a la Justicia del Departamento de Paysandú se demuestra, asimismo, con los informes de 14/02/02 de las Divisiones de Recursos Humanos y de Arquitectura, que también se acompañan (Nº 4).
En fin, si el Colegio de Abogados de Paysandú se ha propuesto, como dice, «propiciar un adecuado relacionamiento con la Suprema Corte de Justicia con la finalidad de lograr un mejor y más eficiente funcionamiento del Poder Judicial y los Tribunales Locales para paliar las falencias que se advierten en el sistema», consideramos muy errado el camino elegido de denostar públicamente la actuación de la Corte, en vez de colaborar real y eficazmente aportando soluciones y apoyando las gestiones por mejoras presupuestales.
No es el estilo de la Corte ventilar públicamente sus divergencias con ningún Colegio de Abogados. No obstante, en el presente caso se ve en la necesidad de dar a publicidad esta respuesta por así habérselo impuesto el Colegio de Abogados de Paysandú, con su actitud inconsulta de denunciar a la Corte mediante una conferencia de prensa expresamente convocada al efecto, antes de dirigirse a la Corte donde siempre fue recibido en los mejores términos. El silencio de la corporación podría interpretarse como la aceptación tácita a una crítica que se reputa injusta.
Reitero al señor Presidente y por su intermedio a los demás miembros de ese Colegio, las expresiones de mi consideración.
DR. GERVASIO GUILLOT – PRESIDENTE DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
DRA. MARTHA B. CHAO DE INCHAUSTI – SECRETARIA LETRADA DE LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA
Un llamado a la reflexión
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En relación a los comentarios de la señora Victoria Rodríguez al cierre de su programa del día 11 de febrero de 2002, referidos a la famosa obra teatral Monólogos de la vagina, la Comisión Directiva de la Sociedad Uruguaya de Sexología llama a los/as integrantes de los medios de comunicación a la reflexión.
Ante la tarea de tener que mencionar el nombre de la obra y al llegar a la palabra vagina, la mencionada comunicadora se refirió a ella como «esa palabra sucia que no se puede decir en TV».
1º – La palabra vagina es el nombre científico de una parte interna de la anatomía sexual femenina, y vulva es el nombre de los genitales externos femeninos.
La palabra vagina se ha usado corrientemente (de forma incorrecta) para denominar a los genitales femeninos en su conjunto. De ahí el nombre de la obra que si trata de ser
transgresora lo es por su contenido y no por el nombre, pues al usar este término (vagina) no hace más que reproducir el modelo patriarcal.
2º – El siglo XX se ha caracterizado por la paulatina toma de conciencia, y las reivindicaciones e investigaciones en torno a la sexualidad femenina. Han sido duros años de lucha en contra de la opinión establecida y de generar espacios y reconocimientos que se han plasmado en los derechos de la mujer. La mujer debe poder disfrutar, mirar, nombrar, querer y valorar esta parte de su cuerpo (los genitales) largamente ignorada, innombrada y hasta desconocida para ella, que irónicamente es a través de ella que vive la maternidad, única función reconocida y endiosada para la mujer. La otra reconocida históricamente pero como «mal necesario» es el de prostituta.
3º – Queremos destacar en este caso la importancia de los/as comunicadores/as en su papel de educadores/as informales de la población. Que una mujer se refiera a una parte de su cuerpo, no pudiendo utilizar el nombre correcto (vagina) y adjudicándole a este término el calificativo de palabra sucia, demuestra que por estar en los medios, los /as comunicadores/as no están mejor equipados que la población general en temas de sexualidad, sin embargo son modelos que se ofrecen y que llegan a cientos de miles de hogares, con la legitimidad que los medios y la gente le dan a quien aparece en TV o la prensa escrita. Dada la importancia de este rol, sería aconsejable formarse en esta materia.
Saludan cordialmente
MIRTA ASCUE – SECRETARIA
CARLOS CHANS – PRESIDENTE
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