Tiene la palabra

Salvataje al Comercial

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* ¿En qué quedamos, señor Presidente? Con todo respeto lo expreso y le recuerdo que no una, sino dos, tres, cinco o más veces, ha manifestado usted por los medios de información, antes de su viaje a EEUU, que al Estado uruguayo no le costaría un peso el salvataje a la estafa al Banco Comercial ocurrida en Argentina.

Sin embargo, de repente, ahora son 33 millones (que los pagará el pueblo uruguayo, no el argentino) los que tenemos que despojarnos para salvar a una institución que, a pesar de ser pionera en el ramo en nuestro país, tiene el aval de tres de los bancos más poderosos del mundo. Entiendo, modestamente, que no se corresponde.

Como soy docente, no me expreso en la jerga de avezados economistas y financistas, que, en sus gestiones, a veces, suelen equivocarse ¿no es así?

Hay que cortar a lo grande y parejo, señor Presidente, para salvar a nuestro castigado país.

Entre otras cosas, del mismo tenor, ¿se han derogado las prebendas que gozan legisladores no votados, que cobran durante 3 años por un trabajo que no realizlan?

Creo que no, y sin embargo se gravan los sueldos de trabajadores uruguayos que sí trabajan. ¿Es justo eso?

Hay que cortar a lo grande y parejo, señor Presidente, ¿se ha hablado del recorte a los sueldos de legisladores y militares en ejercicio? Si se mencionó, perdón, no lo escuché.

Por otra parte, hay cónsules de ciudades y países que ni se mencionan, que ganan y tienen prerrogativas por más de 10.000 dólares.

Para salvarnos: recortar a lo grande y parejo, y si no…

¿En qué quedamos? señor Presidente.

AMABELIA E. DELFINO – C.I. 406.534-7

 

Referéndum sobre Antel

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En la página 3 de la edición de «Búsqueda» del día de la fecha un señor Eduardo Esteva aboga con temerario ímpetu por la inconstitucionalidad del referéndum solicitado por 700.000 uruguayos que estamparon su firma cumpliendo con las disposiciones constitucionales respectivas.

Quizás sea el inicio de andanadas de opiniones jurídicas que intenten descalificar la voluntad de más del 28% del electorado uruguayo, utilizando el argumento absolutamente formal de que las disposiciones que se intentan someter a referéndum están contenidas en una ley presupuestal, que el presupuesto nacional debe ser «proyectado» por el Poder Ejecutivo y que por tanto cualquiera de sus normas no pueden ser materia de referéndum.

Cualquier estudiante de Derecho como yo, puede rebatir fácilmente los argumentos formales esgrimidos, simplemente fundándose en que no todo lo contenido en una ley de Presupuesto es materia presupuestal.

También nos enseñan en Derecho Constitucional en los primeros años de Facultad que es inconstitucional incluir en un Presupuesto normas como las que intentan privatizar Antel que no se refieren ni a Gastos, Escalafones, Sueldos y Recursos (Artículo 214 de la Carta Magna) y que está prohibido por el artículo 216 de la Constitución incluir en las normas presupuestales disposiciones cuya vigencia exceda del período de gobierno.

Pero más allá de discusiones jurídicas que podrán aportar quienes son verdaderamente profesionales del derecho y especialistas en Derecho Constitucional no son de recibo las opiniones de quienes no sólo no son profesores de Derecho Constitucional, sino que se encargaron de pisotear la Constitución en la dictadura. Quien opina con ese desprecio por la voluntad popular en Búsqueda es el doctor Eduardo Esteva, consejero de Estado de la dictadura, usurpador del lugar reservado a los parlamentarios democráticamente electos, defensor público en esa época del Proyecto de reforma de la Constitución totalitario que pretendía perpetuar la dictadura en el Uruguay y que el pueblo uruguayo se encargó sabiamente de rechazar en el histórico plebiscito de 1980. Y ésto no me lo enseñaron en la Facultad sino que me lo contaron mis padres partícipes de la lucha contra los dictadores de turno.

Entonces hablemos las cosas por su nombre en este país; no seamos más el país de la cola de paja. No llamemos fraude al robo del Banco Comercial, y en el caso que nos ocupa el periodista de Búsqueda no puede titular a Esteva como ex catedrático de mi Facultad de la que fue echado y no puede tratarlo de profesor de Derecho Constitucional a un personaje de la dictadura que se encargó de violar la Constitución durante los años 70 y 80.

¡Por favor! Consultemos en cuestiones jurídicas a los verdaderos catedráticos de la materia y no a personajes de la dictadura que en este país aun pululan y cuya opinión sobre la constitucionalidad de la voluntad de 700.000 uruguayos se descalifica por sí sola.

CIUDADANO PREOCUPADO

 

Del edil local Antonio Romero

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En el día de la fecha, 22 de febrero, tomo conocimiento de que mi nombre fue mencionado en la sección de «Llamadas al Director», del 20 de febrero. Con el título de: «¿Cómo hago para refutar al profesor Romero de ‘Ultimas Noticias'»? se produce la llamada de alguien que sólo se identifica como «militante de base», suponemos que del Frente Amplio, ya que dice estar «cansado de los ataques contra el Frente Amplio de un tal profesor Romero en ‘Ultimas Noticias’ de los sábados». Dejando de lado la actitud despreciativa que denota la expresión «un tal», me voy a ocupar de algunos términos utilizados.

«Atacar» es «embestir con ímpetu», es decir, arrojarse sobre algo. Da la idea de una actitud muy agresiva. Criticar, sin insultos, la acción de algunos sectores de la coalición de izquierda no es «atacar». Porque entonces cada vez que algún columnista frentista critica al Partido Colorado, ¿lo está atacando?

Además quiero precisar que estas críticas en mi columna no son a los votantes frentistas, que a mi juicio en su gran mayoría están equivocados, sino a aquellos que militan a favor de ideas que han traído dictaduras, en el pasado en la URSS y en el presente en Cuba. Por otro lado, en su respuesta, señor Director, usted comienza diciendo «Comprendo su indignación, estimado lector». Según el diccionario, «comprender» es «entender, avenirse», y este último término es «concordar, ponerse de acuerdo». Por su parte, «indignación» es «estado provocado por alguna ofensa o injusticia», y también «irritación, enojo, envado, ira». Y a su vez, «ira» es una «pasión del alma que mueve a indignación», y otra de sus acepciones (vea usted qué curioso) es «deseo de injusta venganza». Si tomamos en cuenta estos significdos de los vocablos utilizados, podría entenderse que usted concuerda con que hay que irritarse si alguien en un país democrático desde un medio de prensa emite opiniones desfavorables sobre un sector político. Por el contrario, en la democracia, donde hay libertad de expresión, y el pluralismo no es una pluriporquería como piensa Fidel Castro, lo natural es que opiniones así se emitan todos los días, sin que nadie tenga que irritarse por ello. En su manifestada comprensión, señor Director, ¿comprenderá usted también la indignación de los colorados cuando algunos frentistas utilizan epítetos infamantes contra nuestro Presidente, tratando de presentarlo sin ninguna prueba como participante en actos de corrupción en el pasado? ¿Comprenderá que nos sentimos ofendidos cuando el señor Castillo, dirigente sindical comunista y ocasional columnista
de vuestra publicación, le dedicara gestos obscenos que vuestro diario se encargó de publicar, en ocasión de la marcha sobre Maldonado? ¿Comprenderá que aquellos dirigentes colorados y blancos que fueron insultados en esa ocasión se pueden haber sentido indignados cuando leyeron en vuestra publicación los insultos que les dedicaran los militantes frentistas congregados en Maldonado?

Esperando tenga a bien publicar ésta, ya que mi nombre ha sido mencionado, y aquello de que «el que calla otorga» motiva esta réplica, se despide.

PROF. ANTONIO ROMERO PIRIZ – EDIL LOCAL COLORADO

 

La conducta de funcionarios del CCZ 11

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Señor Director, créame sinceramente, ésta es la carta que nunca hubiera querido escribir y usted entenderá por qué.

Como ciudadano contribuyente me siento estafado, burlado e indignado por el CCZ Nº 11.

Me siento muy dolido y avergozando al ver cómo se traiciona a una institución como la IMM y su director principal arquitecto Mariano Arana a quien considero un caballero con mayúscula por funcionarios venales.

Entraré en los hechos tratando de ser breve:

1º) El viernes 1º me dirijo al CCZ Nº 11 aproximadamente a las 16 horas a efectuar una denuncia respecto a una empresa de productos químicos que me está complicando la vida. Efectúo la denuncia y se me entrega una tarjeta con el Nº de Expediente 3330-000975-02, y se me comunica que entre martes o miércoles irá un inspector.

2º) Martes 5. Estando leyendo un libro veo pasar a uno de los dueños del local denunciado retirando algunos artefactos comprometedores para ellos.

3º) Miércoles 6. Aparecen algunos operarios en la mañana retirando material y comentando entre ellos que hubo una denuncia en la IMM (indudablemente alguien pasó el chivo) ya que hasta ese momento no vino ningún inspector, (sugestivo, ¿no?).

4º) Jueves 7. ¡Oh! casualidad, aparece un señor inspector que se limita a mirar ligeramente y se retira de prisa y entre otra curiosidad aparece algo desconocido hasta ese instante: un extintor.

Por todo esto y porque los ciudadanos y la comuna no merecemos esta clase de funcionarios es que hago esta denuncia en la esperanza de que la publique y pueda llegar a los oídos de Mariano para que se haga justicia.

Los que defenestran a la IMM creen que todo terminó. Se equivocan, esto recién empieza.

Esperando y agradeciendo su publicación desde ya muy agradecido y a sus gratas órdenes.

WALTER PEREIRA – C.I. 650.470-1

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