Cambios jerárquicos en el laboratorio central del MSP
En el marco de la creación de nuevos impuestos y de un proyecto de ajuste fiscal, se instaló otra pulseada entre el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini y el director general de la Salud, Eduardo Touyá.
El ministro no está de acuerdo en contratar al grupo de técnicos conformado por siete personas –seis de ellas cumplen funciones en un laboratorio de una institución de asistencia médica colectiva de Montevideo– para reestructurar la conducción en distintas áreas del laboratorio central de Salud Pública.
Sin embargo el director general de la Salud procura de igual manera llevar adelante tales cambios.
Las modificaciones en el laboratorio ubicado en 8 de Octubre y Avenida Garibaldi se impusieron cuando el 1º de diciembre de 2001 se conocieron una serie de confusiones generadas a partir de las técnicas aplicadas, por lo menos, en la investigación de las cepas de meningococo cuando se estudiaban los casos de meningitis en Santa Lucía.
A consecuencia de ello, se contrastaron análisis en el Instituto Pasteur de París donde se definió que 5 de 7 cepas de meningitis –provenientes de personas afectadas por la patología en la localidad canaria a mediados de 2001, donde fallecieron dos adolescentes– son sensibles a la vacuna cubana antimeningocóccica BC. El director general de la Salud, Eduardo Touyá conoció tal información el 21 de setiembre pero dejó transcurrir 22 días antes de comunicárselo al ministro de Salud Pública.
El MSP inició el 24 de setiembre una investigación administrativa –y dos sumarios mediante– que aún no finalizó.
En este contexto a nivel político el Frente Amplio-Encuentro Progresista decidió interpelar a Fraschini lo que se concretará el próximo 13 de marzo.
La vacuna cubana fue resistida prácticamente durante toda la década del 90 por parte de distintas administraciones del MSP y hasta el 5 de diciembre de 2001 por la actual. Sin embargo, el 10 de diciembre –una vez revelados los resultados del instituto francés– el MSP y la Comisión Nacional de Vacunaciones dieron luz verde a la vacunación con el antídoto cubano para los usuarios del sector público.
Diferencia de 21 mil pesos
Los siete nuevos cargos que se impondrían en el laboratorio de Salud Pública, serían ocupados por: una nueva directora, una persona adjunta a la dirección, un técnico para el área de control de calidad, otro para la Unidad de Bacteriología (cargo cuyo jerarca es sometido a la investigación en curso), un contador, otro técnico de laboratorio y un especialista en informática.
Sólo la directora percibiría un salario mensual de $29.000 y según dijeron a LA REPUBLICA fuentes ministeriales «entre algunos de los funcionarios a nombrar existen relaciones de parentesco.
El resto del grupo técnico no percibiría salarios muy diferentes al de la dirección según trascendió. Hasta el momento, el director del laboratorio –quien fuera desplazado del cargo cuando fueron conocidas las presuntas irregularidades en el servicio– mantenía un ingreso de unos $8.000 mensuales. *
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