Tiene la palabra
Teléfonos y complementos
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los adelantos en materia de telefonía, en los últimos años, crecieron en forma vertiginosa.
Muchos de los complementos adicionales al teléfono, propiamente dicho, son de utilidad.
Más para unos, menos para otros. Cada cual utiliza aquel cuyas utilidades le sean afines.
Muchas veces no son utilizados correctamente, razón por la cual cantidad de personas las rechazan. Los más comunes son: «el contestador». Mal llamado pues no es tal. No contesta nada. Es una grabadora con identificación pregrabada, que recepciona mediante grabación los mensajes.
También es usada como «filtro». Cosa que me parece inadecuada y de mal gusto. Es como esconderse detrás del teléfono. No lo hago. Iría contra mis principios. Raramente dejo un mensaje. Cuando aparece la grabadora corto. No converso con máquinas.
Muchos dicen que este aparatito sustituye a la secretaria. Prefiero esta última. Es muy interesante observar como fue cambiando (¿evolucionando?, ¿involucionando?) la grabadora a través del tiempo.
Al comienzo se escuchaba «por no estar en casa…». Por razones de seguridad cambió por: «en este momento no le…» Luego el tuteo, la voz impostada, seria, ligera, medio rápida, alegre, con música clásica, popular, reclames, promociones, sugerencias y toda la gama que se pueda imaginar.
Aparece luego quien atenta contra nuestra salud. Nos ahorra la quema de calorías. Nos engorda. Nos impide realizar movimientos. Es el «manos libres».
Hablo mientras estoy con las manos quietas. Le sigue «el captor». Como una película policial, ¿qué capta? Nada. Identifica el número del cual nos llaman.
Si no es alguien que nos llama con frecuencia, ¿para qué me sirve si no lo conozco?
Si es alguien que desea decir algún disparate, ese, lo hace de un monedero público y listo.
¿O alguien piensa hoy que la gente no sabe cómo hacer para saber si tenemos captor?
Aunque hoy llamé e hice notar que tenían captor. «¿Cómo sabés?» Y contesté que tenía un «captacaptor».
Y el cuarto complemento… y bate todos los récords de… ¿utilidad? Es el «llamada en espera». Ay. Perdón. Ya seguimos. Un segundo. Ay. Perdón. Ya seguimos. O yo soy demasiado anticuado o tanto adelanto no me atrapó todavía. Cosas de la comunicación.
Atentos saludos,
CARMI RAUCH – C.I. 866.784-6
Los rumores y la situación del Banco Galicia
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* En la nota de la edición del 16 próximo pasado se relata que una funcionaria del Banco Galicia del Uruguay dijo que la culpa la tiene LA REPUBLICA porque cree que los «rumores» intencionados o no, pueden debilitar la confianza en un Banco y conducirlo a una situación grave. Yo creo que usted ha sido muy valiente y la actitud de LA REPUBLICA de difundir esta opinión, también.
Muchos creemos que esta situación de crisis que se refleja hoy en el Uruguay, fue la consecuencia de la falta de honradez de la clase dirigente política y empresarial de la Argentina. Los medios argentinos, en su mayoría pertenecientes al holding denominado «Grupo Clarín» fueron parte del empresariado que se benefició con créditos fáciles en dólares, que promovieron por ello la caída del doctor De la Rúa, con pleno apoyo de Alfonsín y Duhalde, para promover esta devaluación, y pesificación en la devolución de los préstamos en dólares, que favoreció a las empresas más endeudadas y perjudicó grandemente a la mayoría del pueblo. Si la funcionaria de marras, se refirió a los medios, y omitió mencionar a los de la República Argentina, no fue realmente justa, porque la campaña de rumores que debilitó al Banco Galicia, fue promovida por su competencia, con la ayuda de muchos medios que respondieron a una verdadera campaña para destruir esa prestigiosa entidad. Los malos reflejos sobre el Galicia del Uruguay, es parte de esta campaña, en la cual no veo vinculaciones con el diario de su dirección. El «default» del Estado ocasionado por el exceso del gasto, la pésima administración de la cosa pública, la mala recaudación impositiva, los impuestos excesivos al consumo, son los factores desencadenantes de la crisis argentina. Crisis que hemos exportado al Uruguay, lamentablemente.
Afortunadamente el gobierno uruguayo ha tomado ya los recaudos para evitar el efecto contagio, con medidas muy firmes que ha tomado el BCU. Dios quiera que esto sirva de lección, para que la dirigencia sepa ahora en América del Sur, sobre lo que no conviene hacer: licuar el pasivo de las malas empresas con los dineros del pueblo.
EDUARDO PALACIOS MOLINA
Azoteas inundadas
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Quien suscribe, José A. Durán, de profesión «constructor» y capataz general de varias cooperativas de vivienda por ayuda mutua, desea trasmitirle a usted que en fecha 5.2.02 en «LA REPUBLICA en la Red», bajo el título de «La cuna del dengue», se informó a la población de una situación bastante penosa para un conjunto de viviendas (CAFE 11).
Sin duda la mayor preocupación son los vicios de construcción surgidos en las obras, pero lamentablemente se informó otro tema con respecto a la azotea inundada, que carece de veracidad. Le trasmito que en base a mi profesión y experiencia, la azotea inundada no es un lugar de proliferación de mosquitos, mientras ésta no tenga sombra permanente (plantas acuáticas), y si tuviera sombra, se combate fácilmente con peces parvicidas como las castañetas de los lagos del Parque Rodó. El motivo por el cual no se producen en una azotea inundada se debe a que el desove y/o larva del mosquito es eliminado diariamente por los rayos ultravioletas del sol.
Hago esta aclaración debido a que la solución que se plantea para los techos como azotea inundada, representa uno de los procedimientos constructivos más económicos, estable y duradero que hemos podido realizar en muchas cooperativas por ayuda mutua, con un óptimo resultado en cuanto a impermeabilidad y aislación térmica. No sería justo que la preocupación razonable de los compañeros de la estiba de «CAFE 11″, por falta de información nos quiten una alternativa tecnológica tan importante para las cooperativas de viviendas.
Sin más y agradeciendo la oportunidad de aclarar la información trasmitida, quiero dejar a la orden de los compañeros de «CAFE 11″ mi voluntad de concurrir a su complejo (si así lo desean), y aconsejarles las posibles soluciones a los problemas de condensación interna.
JOSE A. DURAN – C.I. 1.311.078-3
La odisea de un trámite municipal
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El día 28 de enero de 2002 y después de haber tenido una espera de casi 3 horas en la semana anterior, me ha tocado tener mi lugar para realizar la refinanciación de deuda ante la Intendencia Municipal de Montevideo por patente de rodado.
Como me lo indicaron oportunamente, me presenté a la hora 9 para poder hacerme con el número 57 de la serie H. La hora de comienzo para la atención al público es 9:30. Mi primera sorpresa la constituyó el hecho de que habiendo tenido una espera considerable para ser agendado en el día de hoy, igual debía esperar alrededor de una hora para ser atendido. Mi capacidad de asombro no culminó allí, continuó cuando llegada la hora establecida par
a comenzar a recibir a los usuarios no había ni uno solo de los puestos ubicados en el piso 1 y 1/2 de la comuna listos para comenzar su trabajo. Creo oportuno destacar que existen 20 puestos para la atención de público aunque no todos se encuentran disponibles durante el horario establecido.
Los funcionarios fueron llegando de a poco y ocupando sus puestos entre las 9:37 y las 10:18. A las 10:33 soy llamado desde el Puesto 7 para ser atendido. Pero como era de esperar algo me faltaba, no me habían solicitado la fotocopia de la Libreta de Propiedad del Vehículo y tampoco me informaron que se iban a quedar con el recibo presentado como constancia de domicilio. Mucho me temo que no finalizó aquí mi periplo porque al llegar a mi domicilio me percaté de que el importe que me fue financiado es menor al que reza en la factura correspondiente enviada con anterioridad por la Intendencia. Y según se me había informado una semana atrás (al solicitar fecha para celebrar el convenio), no era posible fraccionar dicha factura, por lo tanto la primera cuota de patente correspondiente al presente año debía ser incluida. Lamentablemente para mis intereses, me temo que ello no sucedió y el importe perteneciente a dicha cuota de 2002 quedó afuera, así que deberé armarme de paciencia y acudir a luchar con la poca disposición que muestran algunos funcionarios municipales para hacer su tarea, que además es pagada con nuestros tributos. No es que no sepa qué ha sucedido; ha sucedido que entre que me fijaron día y hora para el convenio, y la concreción del mismo, tuvieron la inteligente idea de emitir una nueva factura con vencimiento posterior a la firma de dicho convenio, así es que no quedó incluida la primera cuota del presente año, debiendo desembolsar el importe correspondiente a dicha cuota todo junto y no fraccionado. Ya no podemos abonar los impuestos que tenemos, sin embargo juegan con nuestro dinero irresponsablemente no teniendo en cuenta que las multas, moras y recargos por atraso son usura al mejor estilo de la Edad Media. Difundan estos hechos relatados como prueba del criterio de igualdad y manoseo a que somos sometidos los contribuyentes por parte de los funcionarios y/o mecanismos municipales.
Hago propicia la ocasión para saludar muy atentamente.
MARTA L. TRINDADE – ci: 4.140.046-5
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