Detectan aumento de los niveles de contaminación en el Río Uruguay
DIEGO FERNANDEZ, SALTO
El seguimiento de los casos que se constatan a través de los distintos servicios de asistencia a la salud, apunta a llevar un estricto control en cuanto a enfermedades cutáneas, del oído y gastroenterocolitis.
Para llevar a cabo tal tarea, responsabilidad del doctor Miguel Villar, se confeccionó un formulario que fue distribuido entre dependencias públicas de atención a la salud, mutualistas e instituciones de emergencia médica. Dicho estudio es canalizado a través de la Dirección del Hospital Salto.
En este proceso se detectó la presencia de diversas patologías en personas que tienen contacto habitual directo con las aguas del río. Mediante estas acciones, se apunta a verificar y buscar una base científica a la detección de un alto número de casos, fundamentalmente de niños con problemas de diarrea y vómitos.
Coincidentemente, estos menores se bañarían con frecuencia en dicho curso de agua, lo que fue confirmado extraoficialmente por LA REPUBLICA.
En dos instituciones de emergencia médica se comprobó un aumento de casos clínicos durante este verano, fundamentalmente de problemas gastrointestinales, con diversos cuadros cutáneos, aparición de manchas, escorias y granos.
Se ha detectado también, a nivel pediátrico, un aumento de las consultas, que «no es para alarmarse». Sin embargo, esta situación estaría asociada con «un sospechoso aumento bacteriológico» en las aguas del Río Uruguay.
Según estiman los técnicos cuya opinión fue recabada por LA REPUBLICA, están dadas las condiciones para que el Río Uruguay opere como caldo de cultivo de distintas bacterias nocivas, aumentadas por ser el excesivo calor y el bajo nivel de las aguas. Ello hace que haya poca disolución de los coliformes y demás agentes bacterianos, agravando de esta manera un mal común de la época.
Richard Boucq, director del Hospital Regional Salto aseguró que el nosocomio lleva un registro en el referido formulario de todos los casos constatados, a la vez que señaló que se estaba actuando de acuerdo a lo solicitado por el doctor Villar, en coordinación con las instituciones particulares de atención de la salud.
Villar entiende que se trata de un «estudio epidemiológico acerca de la incidencia de la contaminación de las aguas del río Uruguay sobre los bañistas». Agregó que en base a directivas de la asesoría municipal de Higiene y Medio Ambiente, el médico veterinario Antonio Escanellas, había elaborado el formulario utilizado.
El estudio supone, en primer lugar, la estandarización de los métodos de relevamiento. El segundo punto es fijar un cronograma, aunando fechas para la práctica de los estudios de extracción de las muestras, con lo cual se podrá coincidir con los exámenes que se realicen en otros puntos de la región.
El tercer aspecto es la fijación de parámetros que permitan establecer la correspondencia entre el estado bacteriológico de las aguas del río con el comportamiento de los índices departamentales de salud. Se busca, mediante este procedimiento, establecer una relación en cuanto al índice de coliformes detectados en las aguas de nuestro río en relación a las afectaciones que éstos puedan causar en la salud de los bañistas.
El estudio practicado, iniciado a comienzos de año y que se desarrollará durante toda la temporada estival, abarca dos campos.
Por un lado, cada médico de los distintos centros de atención de la salud registra los casos que tengan directa relación entre patologías propias del verano, básicamente que afecten a la piel, los oídos y al sistema digestivo. Coincidentemente, que los pacientes hayan concurrido al Río Uruguay.
La otra etapa de esta experiencia se centraliza en los laboratorios de la clínica municipal. Allí se practica un seguimiento de unas 100 personas que son asiduos concurrentes a las playas del Uruguay, de distintas edades, realizándoles a los mismos chequeos periódicos para constatar la incidencia de la práctica de baños en el río con el estado de salud de los bañistas. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad