Proyectan otorgar viviendas a jóvenes egresados del Iname
MARCELO BUSTAMANTE
Lo hará mediante la implementación de acuerdos con el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU) y el Ministerio de Vivienda: el primero otorgará en comodato por un tiempo indefinido varias edificaciones que están desocupadas y el segundo construirá casas en el Interior y las adjudicará a los menores.
El Iname dará prioridad en este proyecto a madres adolescentes, embarazadas y egresados que no tienen un referente familiar biológico.
Podrán permanecer en estas viviendas durante dos años y luego el menor deberá dejar su lugar a sus pares, a fin de que tengan las mismas posibilidades.
En estas edificaciones podrán residir 3 o 4 personas, las que serán elegidas teniendo en cuenta perfiles comunes, en cuanto al estudio o el trabajo.
Según explicaron autoridades del BHU, la cesión de apartamentos a menores representa, por un lado, dar una oportunidad a jóvenes carenciados que intentan encauzar sus vidas, y, por otro, ahorrar en el pago del servicio 222 por el cuidado de las edificaciones de difícil colocación.
La propuesta de otorgar una vivienda a los jóvenes que egresan del Instituto partió de la directora Stella López, quien entendió oportuno brindar una nueva ayuda a los adolescentes durante los dos años posteriores al abandono del organismo.
Este período es considerado el plazo necesario por el cual esta población obtiene los medios para valerse por sí misma, según entienden las autoridades.
Normalmente cuando un menor egresa, el Instituto, a través de la división de Seguimiento de Salidas y Ocupación Laboral, se ocupa durante dos años de conocer la situación del egresado y colaborar en conseguirle un empleo.
Sin embargo, muchas veces, los adolescentes que intentan encauzar sus vidas se encuentran con la imposibilidad de conseguir una casa donde residir y, por lo tanto, de poco le valen los escasos ingresos que perciban por un empleo.
La directora López explicó a LA REPUBLICA que hasta el momento la institución le brinda una ayuda al menor egresado para que pueda realizar su primera experiencia laboral o pagarle durante algunos meses el alquiler de una vivienda.
Principalmente, se dedica el mayor esfuerzo a «ubicar» al adolescente con sus referentes familiares, pero algunas veces esto no es posible. Por tal motivo, esta población tendrá prioridad para ocupar estas casas, al igual que las adolescentes con hijos o embarazadas.
Esta nueva iniciativa se aplicará en los próximos días cuando las autoridades del Iname envíen al BHU y al Ministerio de Vivienda los detalles de la cantidad de adolescentes que egresan anualmente en cada departamento, lo que permitirá determinar cuáles son los potenciales beneficiados según su perfil.
Luego, el Hipotecario adjudicará las edificaciones en comodato -la mayoría están emplazadas en Montevideo y permanecen deshabitadas- mientras que la cartera de Vivienda se abocará de la construcción de las casas bajo la modalidad de núcleos básicos evolutivos en el Interior del país.
Las obras se harán en terrenos de propiedad del Iname o de otros que el Instituto pueda obtener a través de la colaboración de organismos del Estado. «Incluso, podemos fraccionar algunos solares que están en poder del Iname para poder edificar un mayor número de casas», acotó López.
Ayuda y ahorro
En la reunión del Directorio del BHU, realizado el pasado 5 de febrero, el director Néstor Moreira Graña planteó a sus pares la propuesta de Stella López, la que fue resuelta afirmativamente.
A pesar que la jerarca del Iname solicitó las viviendas en comodato por 2 años, existe la disposición del BHU a prorrogar el período, teniendo en cuenta las necesidades de los jóvenes egresados.
El Banco tiene un mínimo de 20 viviendas desocupadas en Montevideo que por diferentes motivos no pudieron venderse, ya sea por su precio o por estar en muy buenas condiciones.
La demanda primaria del Iname sería de 5 casas en la capital para esos menores. Este acuerdo permite entregar las viviendas en forma gratuita, pero los ocupantes deberán pagar los gastos de agua, energía eléctrica y teléfono.
Como contrapartida, el Hipotecario brindará una prestación social y al mismo tiempo, disminuirá sus gastos económicos por contrato de servicio 222 de vigilancia. *
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