EL PROYECTADO AJUSTE FISCAL TENDRIA GRAVES CONSECUENCIAS PARA LOS ESTATALES

Sesenta y seis mil trabajadores perderán U$S 8 millones al año

El director del Banco de Previsión Social (BPS), Ariel Ferrari, consideró que el gobierno se verá obligado a aumentar la presión tributaria a la población si pretende ahorrar los U$S 460 millones previstos para este año, con el propósito de abatir el agudo déficit fiscal que afecta las finanzas públicas.

La afirmación de que será mayor a U$S 174 millones los impuestos que soportarán los uruguayos, se basa en que el Poder Ejecutivo planteó al organismo previsional reducir los gastos a U$S 12 millones, Sin embargo, el BPS no podrá asumir recortes por más de U$S 5 millones.

Si los diversos entes autónomos y organismos estatales se comportan de similar manera, en aprobar una disminución en el presupuesto menor al proyectado por el gobierno, de ninguna manera se alcanzarán los U$S 286 millones planificados en el ahorro estatal, por lo cual aumentaría aún más la carga impositiva.

Según la propuesta del Partido Nacional, se prevé llegar a este monto en ahorros del Estado y el resto del dinero –unos U$S 174 millones– se obtendría a través de la aplicación de impuestos.

Tomando en cuenta solamente la situación del Banco de Previsión Social, habrían U$S 7 millones que deberían de agregarse a los impuestos programados.

El representante de los trabajadores ante el BPS, Ariel Ferrari, informó que en la última reunión del Directorio fue analizada y aprobada la reducción del Presupuesto, teniendo en cuenta que se determinó una reducción en los gastos para 2002 en unos $ 72 millones, que representan unos U$S 5 millones.

Por su parte, el equipo económico del gobierno propuso al organismo reducir U$S 12 millones. Los directores no atendieron la propuesta del Poder Ejecutivo y tras analizar hasta dónde podían cortar sus gastos, aprobaron una reducción inferior a la planificada por los economistas.

No obstante, el representante de los trabajadores no votó esta reducción de gastos en el BPS por considerar que la salida a la crisis no se resuelve con la quita de dinero circulante en el mercado, disminución de servicios o una retracción en las inversiones en obras por parte del organismo previsional.

Añadió que en el presente año, el BPS reducirá sus obras, con la consecuente pérdida de mano de obra, sus funcionarios verán disminuidos sus ingresos por la reducción de horas extra y el denominado trabajo a destajo, lo que implicará un enlentecimiento de los servicios.

«Necesitamos dinero circulante y modificar las condiciones de seguro por desempleo, ya que a cientos de trabajadores se le agotaron los 18 meses de seguro de paro y permanecen sin trabajo, como el caso de una curtiembre en Rosario, Sudamtex y Pescamar».

«Por otro lado, hay más de 20.000 personas mayores de 50 años que no logran conseguir un empleo y tampoco pueden jubilarse», sostuvo el jerarca.

Ferrari propuso como alternativa, las medidas aplicadas por el gobierno de Estados Unidos para salir de la recesión. Según explicó el Premio Nobel de Economía y ex vicepresidente del Banco Mundial, el norteamericano Joseph Stiglizh, en momentos de crisis el Estado dio dinero a los pobres para movilizar el mercado.

Ferrari indicó que en caso de aprobarse los impuestos a los sueldos públicos a partir de los 9 salarios mínimos nacionales, se le estará quitando un mínimo de U$S 8 millones a unos 66.000 trabajadores que aportan en el BPS, cuyo dinero no será volcado al consumo. *

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