LA INTENDENCIA ADEUDA U$S 100.000 DOLARES POR EL SERVICIO, AUNQUE SE ESTA NEGOCIANDO UNA SOLUCION

Falta de guardavidas compromete seguridad en las playas de Rocha

HUGO LUJAN AMARAL, ROCHA

 

Si bien se está negociando una solución, uno de los inconvenientes a solucionar es la deuda que mantiene la comuna con el servicio, que asciende a los U$S 100.000.

Tal cual ha ocurrido en anteriores oportunidades, ante la inminencia de la temporada estival, la Intendencia de Rocha aún no tiene resuelta la contratación de guardavidas que por estos días deberían estar dando comienzo a su tarea en playas del departamento.

Integrantes de la Asociación de Guardavidas de Rocha expresaron su «intranquilidad» porque a esta altura las playas están siendo visitadas por bañistas y los profesionales que dotan de seguridad a las mismas aún no están en la costa.

Arrastrando una deuda de unos U$S 100.000, por los servicios prestados el año anterior y sin resolución sobre su situación laboral para este año, los salvavidas rochenses señalan que igualmente ha habido cambios en la postura de la Intendencia para con éstos.

El reconocimiento de la idoneidad técnica del grupo y la afirmación de que se hacen esfuerzos para pagar la deuda que se tiene con los mismos, muestra un histórico cambio para con respecto al tratamiento a los guardavidas por las sucesivas administraciones municipales, según ellos señalan.

En declaraciones a LA REPUBLICA, el presidente de la Asociación de Guardavidas de Rocha, Gastón Scala, dio cuenta de que se está en tratativas con el jefe comunal Irineu Riet Correa para definir las condiciones de un nuevo contrato, subrayando que existe pendiente de pago una deuda global de U$S100.000 que no se arrastra desde la temporada anterior. Dicha cifra equivale aproximadamente a la mitad de la suma contratada.

Scala señaló que la negociación está en pleno desarrollo, pero que es necesario resolver lo relacionado con esa deuda contraída con alrededor de sesenta guardavidas que actuaran durante el verano pasado.

Si bien la Asociación negocia las condiciones del contrato, el mismo tiene carácter individual, y la situación de adeudos no es la misma para todos. Se estableció que la que mejor cumplió con los pagos fue la Junta Local de La Paloma, pero en otros balnearios hubo guardavidas que no han podido cobrar absolutamente nada.

También, en otros casos, hay integrantes de la AGR que han establecido canjes por tributos municipales, lo que ha disminuido su deuda en esos casos puntuales.

Además de mejorar la relación entre el gobierno municipal y la Asociación de Guardavidas de Rocha, con relación a años anteriores, los integrantes de la misma se manifiestan «intranquilos» porque ya están las playas con gente y sin protección.

Lo que se había planteado al jefe comunal es que mientras continuaba pendiente el pago de las deudas contraídas el verano anterior se podían establecer algunas pautas para este año, por ejemplo la no contratación de personas que no cuenten con aval técnico de la brigada.

Scala sostuvo que la Asociación asesora técnicamente al municipio, entre otras cosas evaluando la actuación del personal que se contrata. Señaló como una dificultad el hecho de que el servicio de guardavidas no cuenta con una asignación presupuestal que establezca la cuantía y fuente de financiamiento.

Estos son dos aspectos altamente importantes porque, a juicio de los guardavidas, aseguran la actividad laboral y determinan la calidad del servicio que se presta.

Generalmente la Intendencia de Rocha hacía un contrato de obra por el servicio en forma individual estableciendo una relación a término. Del monto abonado, cada guardavidas debía descontar los aportes al Banco de Previsión Social y la Dirección General Impositiva como pequeña empresa.

Recién el año pasado, la Intendencia contrató el servicio de los guardavidas pero absorbiéndolos a la plantilla de funcionarios por los tres primeros meses del año. En este caso, se les asignó un grado 9, que en el escalafón municipal corresponde a una función técnica a lo que se sumaba el incremento por ocho horas de trabajo y la carga de horas extra por trabajar sábados y domingos. Esto determinaba que cada profesional cobrara un salario líquido de unos 8.700 pesos más horas extra por mes.

En una reciente reunión mantenida con el intendente Irineu Riet Correa, éste habría reconocido la idoneidad técnica de los guardavidas, tema crucial para un mejor relacionamiento. *

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