Uruguay rechazó donación y debitará costo de la vacuna de la deuda cubana
Aunque del total de 70 mil vacunas solicitadas, 63 mil desembarcaron en Uruguay para inmunizar a la población de Canelones entre 4 y 19 años de edad, el secretario de la Presidencia de la República Raúl Lago dijo que se desagregará del capital adeudado por Cuba –que asciende a U$S 30 millones– el monto de la donación de vacunas recibidas. Por otra parte, la interpelación al ministro de Salud Pública Luis Fraschini fue finalmente aprobada ayer en la Cámara de Diputados por 37 representantes en 71 presentes. Los interrogantes al ministro se centrarán en la política epidemiológica del país en materia de meningitis y se le consultará por qué se ocultó durante 10 años la información sobre las cepas B4P115 que circulaban en Uruguay y el MSP sostenía lo contrario –este punto fue conocido por la ex directora de Epidemiología en la administración anterior y actual subdirectora general de la Salud, Gloria Ruocco–. También se le consultará al secretario de Estado sobre el manejo de la información del Instituto Pasteur de París que verificó que 5 de 7 cepas analizadas (recogidas en Santa Lucía) son homólogas a la vacuna cubana, punto que fue reiteradamente negado por jerarcas del MSP.
Junto con el Encuentro Progresista votaron el llamado a sala los diputados Felipe Michelini, del Nuevo Espacio y Pablo Mieres del Nuevo Espacio Independiente. También se sumó el voto a favor del diputado Julio Lara, del Partido Nacional. El diputado del Foro Batllista, Gustavo Amen se retiró del hemiciclo al momento de la votación de la interpelación y dijo que también se retirará en caso de declararse la censura al ministro porque si bien entiende que «la responsabilidad final es del jefe de la cartera, según acontecieron los hechos la responsabilidad es de otros jerarcas (en referencia a Touyá) que no le hicieron llegar la información». Amen advirtió que «luego de todo este debate lo que se verificará es la falta de confianza que tendrá la gente en Salud Pública». Añadió que «hubo gente que descubrió los errores y son señalados como responsables y no lo son quienes no tomaron las medidas correspondientes».
La técnica encargada del área de bacteriología que está separada del cargo por haber denunciado errores en el laboratorio central comenzará el camino hacia una demanda al Estado por haber sido trasladada sin explicaciones.
Vacunas discutidas
Fuentes políticas confiaron a LA REPUBLICA que tanto los gobiernos de Luis Alberto Lacalle como de Julio María Sanguinetti (segundo período) se negaron a recibir de Cuba las vacunas contra la meningitis de tipo BC, siendo la única existente en el mundo para esta tipificación.
En esta oportunidad el gobierno cubano decidió donar 70 mil dosis de vacunas y el presidente Fidel Castro, ante la decisión del MSP de inmunizar en Canelones, señaló que «con la salud no se negocia». Sin embargo el gobierno uruguayo respondió de inmediato agradeciendo el gesto y rechazó la donación. El Poder Ejecutivo decidió debitar el costo de las vacunas adquiridas de la deuda que la isla mantiene con Uruguay.
El secretario de la Presidencia Raúl Lago explicó que «cuando el gobierno uruguayo tuvo conocimiento de este gesto, de esta actitud del gobierno cubano, por disposición del presidente Jorge Batlle, me puse en contacto con el presidente del Banco Central para imputar una cifra igual, al costo de la vacuna cubana, al capital de la deuda que Cuba tiene con Uruguay desde hace unos cuantos años».
El gobierno cubano no estaba en conocimiento de la decisión adoptada por Uruguay, y siempre sostuvo que se trataba de una donación.
Creo –continuó Lago– que era un gesto de reciprocidad ante la actitud cubana. Dijo que esta resolución se adopta «sin perjuicio, naturalmente, del agradecimiento que se cursará por parte del MSP, el Poder Ejecutivo entendió que se justificaba esto otro. Creo que es un buen gesto disminuir del capital el monto de esas vacunas».
Si se parte que la vacuna en el mercado asciende a U$S 300 cada dosis, y si se toma un total de 70 mil vacunas, Cuba estaría, pagando unos U$S 21 millones.
Más informes
Los técnicos del laboratorio del MSP elevaron en agosto pasado un informe para «promover la implementación progresiva de un control de calidad interno en los laboratorios del país (manual de procedimientos, instrumental, reactivos, medios de cultivo)». También propusieron «establecer e implementar pautas y recomendaciones nacionales de diagnóstico microbiológico para los laboratorios de microbiología clínica del país, al tiempo que plantearon la adhesión de estos laboratorios a un programa de control de calidad externo.
Según los técnicos, la Dirección General de la Salud nunca respondió a la iniciativa. *
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