Tiene la palabra
Reflexiones sobre la actitud de Doyenart
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Los últimos instantes de la transmisión de Tveo Canal 5 dijo Fasano: «En este contexto seguimos empecinados en unir a la familia audiovisual uruguaya, para premiar la responsabilidad, el talento, la inteligencia, el compromiso con la gente, la participación de la sociedad, así como su espíritu plural, solidario y democrático. Y también para desalentar a la regla del mayor beneficio con el menor esfuerzo, la estupidización de los mensajes, la frivolidad, el engaño a las audiencias, el escamoteo al derecho a la información, a la predominancia del interés mercantil por sobre el interés del público, como ocurre con la proliferación de talk shows y reality shows que hoy contaminan a nuestras sociedades. No venimos… scchhhh (corte de la transmisión).
Acá tenemos para analizar un par de frase que pudieron haber molestado al «Juanca» aparte de las que ya conocemos.
Fasano dijo: que premia a la inteligencia y talento, en el famoso «Tveo» todavía de eso falta y mucho.
Fasano habló de la estupidización de los mensajes, Juanca se pensó que seguramente hablaba de los programas Tveo a diario y Ritmo Latino que son una estupidización del mensaje.
Fasano habló de la frivolidad, pensó Juanca, éste está hablando de Jorgito Mederos, tipo calentón si los hay.
Fasano dijo que hay engaño a las audiencias, seguramente pensó el Doye: me descubrió la jodita de hacer creer que mi canal tiene audiencia.
Fasano habló del escamoteo al derecho de la información, el Juanchi entendió a medias y pensó que hablaba de por qué no traen la telenovela Pedro el escamoso antes que Canal 4.
Fasano comentó por último (antes del coitus interruptus) la proliferación de talk shows y reality shows, yo creo que cortaron acá porque metió Federico el dedo en el ventilador porque creo que el «Juanca» tenía pensado ser la Solita Silveyra para el año que viene y hacer en Uruguay Gran Hermano-Big Brother uruguayan. Pero no seamos así tal vez tenía que pasar algo más interesante como «El Sello de hoy», Agroinforme, Entre Mates y guitarras, el programa de Julia Moller o la documental sobre los indios ianomamis.
Saludos para todos
Y por supuesto éxitos.
PD: Aclaración para Rodolfo: no soy un viejo lobo de mar, ni pariente ni de Fidel Castro, ni de Cristian Castro, ni de Verónica Castro ni mucho menos de Raúl Castro de la Falta.
PD2: Propongo que el muchacho de pueblo Calzón comience a llamar al ex Canal 5 como NoTveo Televisión Peñarol y el eslogan sería: «La misma televisión de siempre pero con un nombre mucho más fashion».
JUAN CASTRO – [email protected]
Símbolos y poderes
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El silencio no explicita la verdad o la niega en su esencia. Suprime lo explicable y la obligación de una respuesta; lo más fácil.
Usted se aleja de la verdad con un juzgamiento equivocado de mi exposición de campesino primario evolucionado.
En ningún caso comparo su academismo mamado en la cuna, su elevación intelectual por adaptación al medio donde debe actuar, con el llenado a pleno de libros que la cultura puso ante mis ojos, y que como ríos desbordados han invadido mi infancia hasta entonces rodeada de medios intelectuales negativos.
Usted es un presente sólido de intelectualismo dirigido por obligados caminos de estudios.
Soy fruto de la inspiración sin factores obligantes, que me empujaron dentro de los libros; he leído por placer y deleite del alma. (Lo digo en mi carta anterior). Una bella escalada para llegar al lugar cultural, sin lugar a dudas a ilimitados rumbos que ella puede imprimir.
En mi caso he dado muchos pasos vacilantes, pero me han llevado a un nivel razonablemente civilizado.
La vanidad no ha pesado en mis actos sociales, pero tampoco me siento un enano entre gigantes. Sobre la cultura decía el filósofo alemán Scheler: «Cultura es la provisión de espiritualidad objetivizada por la especie humana en el curso de la Historia».
Esta provisión de objetividad espiritual, dota a la cultura de múltiples facetas, hechos aplicables a lo largo de la historia humana, no cayendo por debajo de niveles adquiridos. No hay duda alguna; si vamos mejorando como personas civilizadas tenemos que estar identificados con las ideas-actos de la cultura.
Los últimos acontecimientos en el acto Premios Tabaré, entre alcohol y exaltación de cargo de mayores posiciones que no llegan a conformar la palabra «educación», con gritos destemplados y fuera de todo contexto, un señor hizo callar, «silenciar» una exposición que usted irradiaba con alto contenido social e identificado con el acto que diario LA REPUBLICA realiza anualmente, otorgando premios a los más capaces en acciones o intelectualidad. Y aquí se da la diferencia entre el «silencio a mi escrito sobre» «símbolos y poderes» que pudo ser publicado por LA REPUBLICA; diferencia de procedimientos.
Usted ha sido «silenciado» en dicho acto, por los valores bajos que comento en mi «símbolos y poderes».
Usted ha sido atacado no sólo por borrachos, sino por lo que dijo: «Lamentamos y lamentaremos más en lo futuro, el destino incierto de nuestra civilista presencia en el hacer democrático del pueblo».
MASHIRA – C.I. 971.075-5
Solidaridad Progresista
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* Ante la insólita censura que usted sufriera por parte del director de Tveo en el momento de entrega de los premios Tabaré, le hacemos llegar nuestra expresa solidaridad.
Hacemos esta manifestación pública por entender que los temas de la libertad de expresión son patrimonio de toda nuestra sociedad, que en el pasado sufrió la censura de la dictadura.
Por la Alianza Progresista
SIGUEN FIRMAS
Censura a Fasano
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
* El episodio de censura impuesto por Juan Carlos Doyenart a su discurso, durante la entrega de los Premios Tabaré, es otro caso que demuestra que en la televisión del Uruguay no hay democracia ni pluralismo para importantes sectores de la población.
Hoy en día, la televisión de nuestro país no representa a importantes sectores de la sociedad.
El Interior del país, las minorías ya sean sexuales, raciales o sociales y la izquierda uruguaya no ven sus imágenes reflejadas en la pantalla.
No existe tampoco televisión comunitaria ni universitaria a las cuales diferentes grupos sociales puedan acudir (Teve Ciudad es una televisión municipal y por lo tanto no puede ser calificada de comunitaria).
No existen leyes que regulen la actividad de las familias que controlan la casi totalidad de la televisión abierta y por cable.
Ese oligopolio de la información no le tiene que rendir cuentas a nadie y tiene, a menudo, un mensaje único. Existe la Dirección Nacional de Comunicación, hoy Ursec. Es una entidad débil con poca autoridad: nadie respetó el decreto que estipula que las autorizaciones para emitir por cable no podían ser transferidas o aquel otro que impedía la participación de extranjeros en la copropiedad de empresas de televisión por cable.
El Estado es el mayor anunciante de los medios por lo tanto, de él depende el éxito o el fracaso de muchas publicaciones.
La censura que algunos profesionales se autoimponen por
que los dueños de los medios en los cuales trabajan tienen fuertes vinculos con el poder. Recordar lo de Jorge Gestoso (Brecha/ enero 2000) y el lamentable tratamiento televisual de las elecciones presidenciales de 1999.
El debate sobre estas cuestiones es mediocre: a la televisión uruguaya no le gusta hablar de sí misma y la mayoría de los políticos no se animan a ponerse este medio en su contra. Pasado el período electoral, hasta los que no conforman esa mayoría se olvidan de las críticas que habían formulado.
Pero lo más grave es que esos temas no hacen parte de las preocupaciones de los universitarios e intelectuales uruguayos. Cuánto presupuesto tiene el Departamento de Comunicaciones de la Universidad del Estado para promover la investigación en ese campo o simplemente para tener el material indispensable para sus estudiantes.
Las futuras generaciones no vivirán en la falsa impresión de que su país es un ejemplo de democracia para sus vecinos latinoamericanos. La necesidad de reformar el sistema de los medios en Uruguay es innegable. Pero mientras que la crítica de los medios y los debates sobre su funcionamiento no hagan parte de las prioridades de los partidos políticos, de los medios académicos y no encuentren eco en la sociedad civil, poco podrá hacerse. Deben introducirse estas preocupaciones en la agenda de nuestra clase política e intelectual.
El aprentizaje del funcionamiento de los medios es a partir de la escuela. Sabemos que el sistema de enseñanza de nuestro país es relativamente tradicional y que la elección de orientaciones de carreras es bastante limitado. El estudio y la crítica de los medios de masas es prácticamente nulo.
La reforma de nuestra televisión puede ser posible, el cambio debe nacer en nosotros, los que la consumimos. Un público-consumidor es público de ciudadanos que puede intervenir, tomar decisiones y tener acceso a sus medios de comunicación.
Nuestra única libertad no puede residir en el acto de apagar el televisor.
ALEXANDRA DANS – [email protected]
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