Una investigación revela una crítica relación entre maestros e inspectores
Un grupo de investigación en ciencias sociales de Ademu presentó un estudio sobre la «Etica y la jerarquía en el relacionamiento entre los docentes».
Mediante este trabajo el gremio intentó conocer la percepción que tienen los maestros sobre la relación entre la estructura jerárquica (inspector-director-maestro) y la transferencia de valores en la función docente.
El trabajo confirmó la hipótesis que la relación maestro-inspector es percibida claramente como un vínculo distorsionado por el ejercicio de la estructura jerárquica, con relación a la transferencia de valores en el aula.
En ese marco, se investigó a maestros de escuelas públicas de Montevideo, mediante la realización de encuesta. El relevamiento tomó, en total, una muestra de 500 docentes.
Entre las principales conclusiones se verifica que los maestros califican a la función del inspector como fundamentalmente fiscalizadora que se concentra en aspectos administrativos, con ausencia de intercambio profesional con el docente de aula.
El estudio sostiene que «no hay un cuestionamiento a la existencia misma de la jerarquía, sino a los modos en que se ejerce la misma».
En otro orden, se analizó la percepción que tienen los docentes sobre la función de supervisión y la relación de mutuo enriquecimiento (maestro – inspector). La mayoría de los encuestados, que sumaron 278, contestó que esta función «no se cumple» o bien que «se cumple parcialmente».
Sobre la transmisión de valores de cooperación, solidaridad, intercambio franco y ayuda mutua entre maestros, la mayoría (255 docentes) opinó que «se cumplen en forma aceptable» y 123 que se «cumplen parcialmente».
Sobre esta transmisión entre maestro y director, gran parte de los docentes consultados (194) manifestó que «se cumplen en forma aceptable» y 149 opinó que «en forma parcial».
Cuando se formuló la misma pregunta en torno a la relación entre maestros e inspectores, la mayoría opinó que esa transmisión «se realiza parcialmente».
La mayoría de los encuestados consideró que «el cumplimiento parcial» o «no cumplimiento» de la transmisión de valores entre maestros y entre maestro y director stiene su origen en características personales.
Mientras tanto, para maestros e inspectores, la mayoría de las respuestas apuntaron a la existencia de la jerarquía, a presiones institucionales y a la inadecuada preparación para el cargo.
En otro orden, el trabajo reveló que la mayoría de los docentes entienden que la jerarquía «dificulta» y otra gran parte que «favorece parcialemente» al clima de cooperación permanente y compañerismo entre los educadores.
El estudio también se basó en la técnica de sociodrama (técnica de investigación en el que los maestros representaron situaciones relacionadas con los contactos maestro-director, maestro-inspector etc).
El procedimiento reveló que la mayoría de los maestros reflejó una fiscalización en la tarea de inspección.
El estudio sostiene que también «aparece en forma preponderante el análisis de la planificación, sobre el trabajo con los niños, que quedaría replegado a un segundo plano».
Asimismo, la investigación señala que lo representado por los docentes «no refleja una relación a nivel profesional, ya que el maestro durante la visita tiende a funcionar a requerimiento de la inspección, creándose un clima tenso».
Otro aspecto que reveló esta práctica es que «el director generalmente no asume una actitud de respaldo a la maestra frente a las críticas de la inspectora».
Por otra parte, se observa en forma mayoritaria que la inspección altera el ritmo y las actividades de la clase y los niños no ocupan su rol principal, sino que quedan relegados. *
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