MSP sanciona a técnica que detectó error en la tipificación de cepas
El golpe de timón en materia epidemiológica se originó ayer cuando el Ministerio de Salud Pública (MSP) comunicó que está dispuesto a vacunar con el antídoto cubano contra la meningitis BC a niños y adolescentes de 4 a 19 años pertenecientes a Santa Lucía, Ciudad de Canelones, Progreso, Villa García y Villa Felicidad.
El ministro de Salud Pública, Luis Fraschini, dijo a LA REPUBLICA que «se cambió de actitud porque hasta ahora no estaban dadas las condiciones epidemiológicas». Un informe remitido desde el Instituto Pasteur de París consignó que 5 de las 7 cepas de meningococo analizadas en el centro de referencia internacional, que prevalecieron en Santa Lucía, son sensibles a la vacuna.
Ayer de tarde mientras la Comisión de Salud de Diputados recibía a las autoridades sanitarias, los vecinos de Santa Lucía, donde dos adolescentes fallecieron por causa de meningitis, aguardaban expectantes para saludar la decisión del MSP de inmunizar a parte de la población canaria. En la Comisión de Salud los diputados Luis José Gallo (EP-FA) y Gustavo Amen (Foro Batllista) encabezaron el interrogatorio que continuará el próximo jueves.
En el encuentro de la víspera se procuró ordenar los hechos suscitados en el laboratorio central de Salud Pública, desde donde se denunció el 21 de setiembre a la Dirección General de la Salud errores en la tipificación de las cepas de meningococo. Ni Gallo ni Amen comprendieron por qué se removió del cargo a quien denunció que existían irregularidades en la tipificación. «Se corta por el hilo más fino», dijeron los parlamentarios.
Según supo LA REPUBLICA, continúa en su cargo el técnico que cometió la falla en el procedimiento para la tipificación de las cepas, pero no así el director del laboratorio central de Salud Pública, que fue separado de su puesto.
Cronología de los hechos conocidos
Mientras, el ministro de Salud Pública, Luis Fraschini, manifestó a LA REPUBLICA que el director general de la Salud, Eduardo Touyá, «es de confianza», la indagación de la Comisión de Salud dejó en claro que el 14 de setiembre la encargada del área de bacteriología del laboratorio central de Salud Pública –desde ayer separada de su cargo– trasladó a la dirección del establecimiento su presunción acerca de las anomalías cometidas a la hora de tipificar cepas de meningococo, correspondientes al primer semestre de 2001.
Cuatro días más tarde, la denunciante envió otro informe a la dirección del laboratorio con la respuesta del Instituto Pasteur de París, donde se consignó que 5 de las 7 cepas de meningococo estudiadas están contenidas en la vacuna cubana.
En la Comisión de Salud de Diputados se aclaró que el director general de la Salud, Eduardo Touyá, estaba en conocimiento del informe del Instituto Pasteur de París desde el 21 de setiembre, cuando a la funcionaria denunciante se le concedió la entrevista con el jerarca.
El ministro Fraschini dijo a LA REPUBLICA que tomó conocimiento del informe del centro francés «el día 12 de octubre. Luego de recibir la información del laboratorio de San Pablo iniciamos el 24 de octubre una investigación técnica y administrativa por los hechos sucedidos en nuestro centro».
El director general de la Salud, Touyá, dijo a LA REPUBLICA que está «seguro de haber trabajado con normalidad. Cuando me enteré de los errores en la tipificación tomé medidas», relató.
Las medidas consistieron en solicitar a la Comisión de Vacunas e Inmunizaciones de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) una auditoría para conocer los procedimientos técnicos del laboratorio central de Salud Pública. Las medidas adoptadas no fueron conocidas por el ministro hasta el 12 de octubre. El ministro de Salud Pública señaló que «la comisión de vacunaciones es la que aconseja las medidas a adoptar. Tras la recomendación de vacunar en 5 ciudades de Canelones, «se conversó con el presidente Jorge Batlle acerca de las nuevas medidas».
Fraschini negó que haya existido demora para aplicar la vacuna «porque la comisión revisa en forma permanente la situación que se va dando en todo el país». Añadió que «la información del Pasteur fue extraoficial y sin rigurosidad científica», al tiempo que relató que «existieron otros informes del Instituto Pasteur que se contradijeron entre sí».
Consultado por LA REPUBLICA sobre esta carencia de rigurosidad científica y la información extraoficial, Fraschini dijo que se refería a cómo fueron enviadas las cepas desde el laboratorio central –sin autorización de las jerarquías correspondientes– y cómo se recibió la información del centro: vía mail.
Los diputados preguntan
El diputado Luis José Gallo dijo que «se empezó a desentreñar un misterio que en definitiva se transformó en realidad, ya que finalmente la vacuna será aplicada. Nos parece un proceso demasiado largo, y en este caso el MSP ha sido omiso, hubo lentitud, mal manejo de información y se escondió documentación. Tampoco se me respondió un pedido de informes: veremos los pasos que daremos desde el punto de vista parlamentario», dijo el legislador frenteamplista.
Por su lado, Gustavo Amen preguntó en comisión «por qué se esperaron tres meses para mandar retipificar las cepas y para tomar la decisión de vacunar. Nos preocupan los técnicos que detectaron el error en la tipificación, y pidieron nuevos exámenes al Instituto Pasteur de París».
Admitió que esta solicitud «se realizó de forma no institucional sino como suele suceder muchas veces en esta profesión cuando se conoce a alguien en un instituto de referencia, pero claro está que se enviaron las cepas con el objetivo de confirmar externamente esta tipificación». Amen dijo que «si el 21 de setiembre se hubiera conocido el informe del Instituto Pasteur, esta decisión (la inmunización) que no es poco trascendente, se hubiera tomado con anterioridad». *
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