Puentes peligrosos
La Unión Ferroviaria dio a conocer que de 364 puentes en líneas operativas que existían antes de la reestructura de AFE de 1991, hoy quedan 202.
Tras el accidente del puente Los Molles del pasado 17 de octubre, que literalmente se vino abajo, el sindicato elaboró un informe sobre el estado actual de los puentes, así como del personal y equipo destinado a su mantenimiento.
En dicho documento el gremio sostiene que antes de la reestructura de 1991 había 364 puentes en líneas operativas, 52 hombres asignados a revisación y mantenimiento de puentes. El cambio de durmientes y de rieles sobre los puentes lo realizaba el personal dependiente de cada regional en conjunto con las cuadrillas de vía. Por otra parte, la soldadura de los rieles sobre los puentes las desarrollaba la cuadrilla aluminotérmica, mientras que las cuadrillas remachadoras se dedicaban exclusivamente a la estructura metálica del puente, a la cimentación y a su desmalezamiento.
La responsabilidad técnica y administrativa de los puentes era del Departamento de Servicios Auxiliares de la gerencia de Vía y Obras de AFE que era donde se centralizaba toda la información relativa a los puentes.
Cambios profundos
El informe de la Unión Ferroviaria destaca que hoy existen 202 puentes en líneas operativas y 9 hombres asignados a su mantenimiento.
Según el sindicato, las tareas del funcionario que actualmente figura como supervisor de puentes, «en la práctica no existen», ya que carece de poder de decisión y la responsabilidad que antes tenía fue traspasada al jefe de la regional.
«Desaparecieron los revisadores y las cuadrillas de pintura de puentes mientras que los artesanos de la regional asignados al cambio de rieles y durmientes también desaparecieron», alertó el sindicato en su informe.
De los tres equipos de soldadura, agrega, funciona uno, y todas las tareas de los equipos que desaparecieron fueron asignadas a las cuadrillas remachadoras, «la que tampoco las puede realizar por tres razones: el cambio de durmientes, la falta de operarios y la falta de equipos». El sindicato denunció que la falta de equipos es más que significativa y a modo de ejemplo nombraron la carencia de una zorra a motor, compresor, equipo de soldadura, taladro, martillo neumático, remachadora, y están en mal estado los gatos hidráulicos.
Puentes en mal estado
El documento detalla el estado actual del sistema de puentes realizado por los revisadores en el año 1991.
En tal sentido, se señala que la estructura metálica necesitaría reparación media a liviana como por ejemplo cambio de remaches, cambio de celosías, relleno de perforaciones por corrosión, reposición de bulones de anclaje y engrase en el sistema movible. También resaltan problemas de infraestructura y hormigonado de estribos y alas. La mayoría de los puentes presentaba fisuras en estas partes como así también socavaciones producto de las corrientes de agua.
Para la Unión Ferroviaria «es lógico suponer que la situación ha empeorado después de 10 años, y que para su mejoramiento se debería contar con las cuadrillas remachadoras abocadas a su tarea específica y en buenas condiciones y con 7 hombres cada una».
«El accidente ocurrido en el kilómetro 294 (Los Molles) ha sido el resultado de un evidente proceso de deterioro a que fue sometida nuestra empresa ferroviaria a partir de la toma de decisión que en las décadas de los 80 y 90 hicieron los gobiernos de turno con el apoyo de las autoridades de la empresa, incluyendo gerentes y jefes de regionales», acusó la Unión Ferroviaria en el documento rubricado por Jorge Araújo y Juan Silveira. LA REPUBLICA consultó al vicepresidente de AFE, Roberto Médica, quien declinó hacer comentarios sobre el tema. No obstante, aclaró que el accidente de Los Molles se debió, según los ingenieros de la empresa, a las desviaciones del agua en los suelos tras las grandes tormentas de los últimos años. *
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