SEGUN UN INFORME TECNICO, EN ESE PERIODO NUESTRO PAIS QUINTUPLICO PAGO DE INTERESES DE DEUDA EXTERNA

El salario mínimo uruguayo cayó a menos de la mitad en últimos 20 años

El economista Gabriel Lagomarsino, integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el Banco de Previsión Social (BPS) hizo público recientemente, un estudio sobre la realidad social latinoamericana, que contiene indicadores muy sugestivos en torno al deterioro de la calidad de vida de millones de personas y el aumento de la dependencia.

La investigación fue ejecutada en coordinación con la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y está centrada en la seguridad social y su contexto regional. El trabajo presenta una serie de indicadores y fórmulas de proyecciones largoplacistas hasta el año 2050.

El experto en temas previsionales advirtió que no se descubrió una información sistemática y completa de los elementos necesarios para revisar la seguridad social en los países latinoamericanos. Señaló que al carecer de estas herramientas de análisis, puede ser más fácil que aparezcan informaciones falaces. Explicó, además, que desde el punto de vista estadístico, se hicieron las proyecciones sobre la reforma de la seguridad social en Uruguay que no tuvieron un rigor científico. El informe presentado consiste mayormente en una base de datos de la realidad latinoamericana orientadas a temas económicos y sociales, demográficos y más específicamente de la seguridad social.

«La seguridad social no puede analizarse en forma aislada de otros temas, como es el desarrollo de la familia y la integración social y que a su vez, contemple las diferentes realidades cuando se intente modificar un sistema de seguridad social», advirtió el técnico.

Desde el punto de vista poblacional, actualmente América Latina cuenta con 508 millones de habitantes y, según se estima, en 2050, serán 800 millones.

A diferencia de Europa, donde la tasa de natalidad es históricamente baja, nuestro continente continúa aumentando su población aunque a un ritmo menor que hace unos años.

Lagomarsino manifestó su preocupación por las previsiones referidas al aumento de la población y la cantidad de personas dispuestas a trabajar. «En los próximos 25 años, habrán 100 millones de personas más con voluntad y capacidad de trabajo, que en un principio parece ser favorable, pero el desafío es si los procesos económicos y de desarrollo social van a permitir que la persona obtenga empleos de calidad», sostuvo. Uno de los problemas centrales es conocer el número de personas en edad productiva, que deben hacerse cargo de los niños y ancianos. El informe establece que las proyecciones poblacionales a futuro demuestran que seguirá creciendo el número de adultos, por lo que aumentará la demanda de trabajo en un mercado con una oferta en baja.

El informe revela que el Producto Bruto Interno (PBI) regional solamente aumentó en la década de los noventa en 1,5 puntos al año, lo cual es muy bajo, de acuerdo a la evolución del continente durante el último medio siglo.

Otro indicador que desnuda con crudeza la realidad latinoamericana es el vertiginoso aumento del desempleo y del informalismo. En este último punto, el sector informal alcanzaba en el año 1990 en Latinoamérica un 44,3%, mientras que 8 años más tarde la tasa trepa al 47,9%.

El sector formal tuvo una caída en igual período de 3,5% a nivel continental, mientras que en nuestro país se registró un descenso de 2,1%.

Con respecto a la evolución de remuneración media real, el informe consigna que en América Latina se registró una caída de un 26% comparado con los índices existentes al inicio de la década de los ochenta.

 

Caída salarial y deuda externa

En tanto, el salario mínimo nacional continental tuvo un marcado descenso de un 50% en los últimos 20 años. Incluso en Uruguay, el porcentaje de caída es mayor a la media, situándose en 58.1%.

También en los últimos 20 años, América Latina duplicó los intereses pagados por el servicio de deuda externa.

A comienzos de la década del ochenta, la transferencia anual a los organismos multilaterales de crédito alcanzaba a U$S 26 mil millones. Hoy esa cifra alcanza a los U$S 56.303 millones.

En los dos últimos decenios, Uruguay casi quintuplicó el pago de intereses por su deuda externa. En efecto, en 1980 nuestro país desembolsaba U$S 167 millones, cifra que en 1999 trepó a U$S 773,9 millones.

«Lamentablemente estamos viendo hoy similitudes con la crisis de la deuda externa ocurrida en los años 1981 y 1982″, explicó Lagomarsino en relación al inquietante paisaje de la crisis continental.

El informe latinoamericano revela un importante aumento en la tendencia a la aplicación de reformas estructurales en el sistema de seguridad social, que incluyen la privatización de los ahorros como sucede en nuestro país desde 1996.

Actualmente en todo el continente, de 20 países, 11 han sustituido sus sistemas previsionales públicos por modalidades de ahorro mixto con una fuerte participación del capital privado. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje