Aclarando
POR HORACIO BUSCAGLIA
El viernes pasado un lector, me retó por usar material de Internet y, en algunos casos, por trasladarlos casi sin cambios a esta columna. Y que muchas veces él, no sólo ya las había leído en su computadora, sino que hasta las tradujo del inglés y mandó a otros.
Entiendo que la crítica de Milton está hecha con buena onda y con respeto por mi persona, de ahí su reclamo a que no me «globalice» y que escriba con mi propia visión de las cosas.
Es cierto, yo utilizo mucho material de Internet donde se encuentran desde las cosas más absurdas y estúpidas que es capaz de hacer el Hombre, hasta la información que los grandes medios tratan de ocultar.
¿Sabés por qué lo hago, Milton? (Para explicártelo voy a usar información que tomé de Internet.)
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en uno de sus Informes sobre Desarrollo Humano dice:
«Es probable que hayan desaparecido las barreras geográficas para las comunicaciones, pero ha surgido una barrera nueva, invisible, que se asemeja a una telaraña a escala mundial, la cual incluye a los conectados a la red mundial de Internet, y excluye silenciosamente –casi de manera imperceptible– a los demás». Y paso a darte datos sueltos: los uruguayos con acceso a Internet no llegan al 10%.
En el mundo sólo el 6% de la población accede a Internet.
Estados Unidos y Canadá controlan la mayor parte del acceso mundial a la Internet con 41%, Europa, Oriente Medio y Africa 27%, Asia-Pacífico (20%) y Latinoamérica (4%).
Las desigualdades no se producen únicamente en los equipamientos y en las posibilidades de acceso a Internet, también se producen en los orígenes de la información, en la disponibilidad de contenidos y en las lenguas utilizadas en la red. La información escrita en inglés debe situarse entre el 60% y el 80% de los contenidos de la red. Los hablantes de lengua inglesa, representan el 8,3% de la población mundial.
¿Chapaste? *
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